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- 04/06/2009 02:00
PANAMA. Las Fiscalías Quinta, Sexta y Primera han investigado 44 casos de pornografía infantil en los últimos cuatro años, y la mayoría de ellos todavía están esperando ser procesados.
Los niños y adolescentes involucrados en este círculo de abuso tienen que revivir una y otra vez las humillaciones sufridas a manos de pervertidos sexuales, para ayudar a los investigadores a condenar a sus agresores.
El Ministerio de Desarrollo Social, a través de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia atendió a 17 víctimas de explotación sexual comercial en 2008. Otros once casos han sido referidos a ese departamento por las diferentes fiscalías.
La directora ad interim de la Secretaría, Rosaria Correa dijo que su prioridad principal es proteger a los niños a cualquier costo, ya que los sospechosos una vez que están siendo investigados por la Policía tratan de intimidar a la víctima. Por eso, mantener su localización en secreto es prioridad.
La Secretaría Nacional de Niñez fue creada para proteger los derechos de niños y adolescentes. Además representa el primer paso para tomar medidas más energéticas en la lucha contra el abuso infantil en todas sus formas desde pornografía y explotación sexual comercial hasta incesto.
Correa dijo que era sumamente importante crear un sistema de protección integral que combine esfuerzos de las instituciones administrativas, judiciales y sociales, más efectivamente.
“Es importante para nosotros mejorar los servicios, ya que ahora niños víctimas de abuso son sacados de sus hogares o del ambiento donde el asalto tuvo lugar, en vez de expulsar al presunto abusador de la vida del joven. El niño es castigado dos veces. Una vez por el abusador y de nuevo por el sistema”, dijo Correa.
Actualmente hay un proyecto de ley en la Asamblea Nacional sobre Protección Integral que le daría a las diferentes entidades que tienen que ver con el bienestar de los jóvenes las herramientas necesarias para prevenir y rehabilitar a las víctimas de abuso y también más poderes para castigar a los perpetradores, informó la directora.
Un aspecto interesante del proyecto es que contempla la creación de comités comunitarios cuyo propósito sería detectar casos de abusos sexual y al mismo tiempo educar a los pobladores para que denuncien y prevengan con el fin de que este tipo de comportamiento no continúe.
“Tratar a las víctimas de abusos sexual es un proceso lento y oneroso, donde la persona puede pasar años recibiendo terapia. Desafortunadamente, en Panamá no contamos con los expertos necesarios para este tipo de pacientes”, dijo Correa.
“Nosotros necesitamos más recursos económicos y humanos que nos permitan ayudar a estos jóvenes que, de lo contrario, estarán condenados a una vida de drogas y prostitución, tratando de sobrevivir al abuso sexual,” concluyó diciendo la directora.