El jugador panameño analiza el séptimo lugar de Panamá en el Mundial de Flag Football y detalla el proceso clasificatorio hacia Los Ángeles 2028
- 17/05/2010 02:00
PANAMÁ. El nombre y figura de Fernando Eleta Almarán se encuentran ligados a una serie de eventos empresariales, deportivos y filantrópicos que por más de medio siglo han contribuido al desarrollo social de nuestro país, la consolidación de la industria panameña en diferentes modalidades y de notables avances en materia científica y conservacionista.
Las cualidades de una personalidad de su estatura resume incontables logros.
Ex ministro de Estado, negociador de los Tratados del Canal de Panamá, fundador del Banco Interamericano de Desarrollo, presidente de un grupo importante de empresas de prestigio, director de beligerantes gremios, pionero de la industria de la radio y la televisión e hípico y preparador de equinos a tiempo completo, Eleta Almarán está por cumplir 89 años en agosto próximo y no son pocos los reconocimientos que la sociedad panameña le hace a este ilustre ciudadano.
A lo largo de su brillante trayectoria, ha sido condecorado en Panamá, Perú, Argentina, El Salvador, México, Guatemala, España, Italia, Ecuador, República de Taiwán, Chile, Colombia, además de recibir la Soberana Orden de Malta.
Hace unos cuantos días, y en el marco de la ceremonia de entrega de los premios nacionales de periodismo, en su versión número catorce, se tributó un nuevo homenaje a este ilustre panameño.
La Fundación Fórum de Periodistas puso en manos de su esposa e hijas el Premio a la Excelencia que otorga esta organización que agrupa a directivos de medios de comunicación social, profesionales del periodismo y académicos.
La distinción se hizo en ausencia. Esa fecha don Fernando padecía quebrantos de salud, según se supo. Por fortuna, en los últimos días muestra importantes síntomas de mejoría.
Las palabras del homenaje fueron pronunciadas por otra personalidad del periodismo panameño: Fernán Molino Delawsky. Tuvo la versatilidad de resumir —con su fina prosa y en dos cuartillas— las virtudes de Eleta Almarán.
“En honor a la brevedad que el buen gusto le impone a un acto como este, dejemos el recuento de una existencia que, como la suya, más bien parece un delta tejido de muchas otras vidas. Cómo, si no, haber tenido tiempo para ocuparse hasta de la genética equina para depararle, también en el campo de la hípica, lustre y prestigio internacional a nuestro país. Y lo que lleva más allá esta existencia, es que ha marcado la vida de otras personas. Ha generado trabajo y riqueza. Ha sido inspiración para muchos. Es ejemplo. Ha construido nación”.
Es esa la conclusión a la que llegó Molino Delawsky tras mencionar la participación del homenajeado en la lucha generacional de los panameños por lograr la soberanía nacional y de su papel protagónico en la constitución de lo que hoy es un “foro ateniense del conocimiento” como lo es la Ciudad del Saber, en reemplazo de lo que antes fue una base militar estadounidense enclavada en territorio panameño.
Baty Eleta de Brenes, hija de este valioso panameño, solo tiene palabras de agradecimiento por esta nueva distinción que le tributa a su octogenario padre la Fundación Fórum de Periodistas.
“Es un reconocimiento a la defensa de mi padre a la libertad de expresión y en el marco de la celebración de los 50 años de fundación de RPC Televisión”, apostilla.
Esa noche, en la entrega de premios, estuvo entre los familiares de Eleta Almarán que recibieron la placa de reconocimiento.
Lo hizo junto a doña Graciela de Eleta, la inseparable esposa de este prohombre, y de sus hermanas Aurora y Ximena.