Sigue la vulnerabilidad en Darién

PANAMÁ. El incidente del pasado jueves en el que dos cabos del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) resultaron severamente lesiona...

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PANAMÁ. El incidente del pasado jueves en el que dos cabos del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) resultaron severamente lesionados en el sector de playa Isaías cuando una mina del tipo ‘cazabobos’ se detonó y les mutiló varias extremidades, trae de vuelta una controversia ‘dormida’ y que el actual gobierno experimenta por primera vez.

A pocos días de cumplirse el primer año de gestión del gobierno, este caso obliga a las principales autoridades del país a emitir severos juicios sobre lo que ocurre en la región fronteriza con Colombia y sobre los problemas que históricamente han enfrentado los distintos gobiernos postinvasión de 1989 de contar con personal dispuesto ‘a jugarse la vida lejos del hogar’, particularmente en una zona inhóspita y en donde el riesgo es permanente.

Allí, unidades de las FARC señaladas de participar en el narcotráfico incursionan de manera intermitente en el territorio panameño.

Un ex ministro de Gobierno y Justicia consultado por La Estrella dijo entender ‘el mensaje que ha querido mandar el actual gobierno’, sobre todo para tratar de mantener en alto la moral de los efectivos de Senafront.

‘Sólo los más necesitados y las ‘zorras’ (policías indisciplinados) aceptan una misión de este tipo’, comentó el ex funcionario.

Para el gobierno, este hecho representa ‘una canallada, una cobardía poner minas. A estos narcotraficantes hay que sacarlos a patadas del país’, no sin antes acusar a las administraciones anteriores de tolerar su presencia en la selva darienita.

Carlos Barés, ex director de la Policía Nacional, rechazó los acusaciones y dijo que durante su gestión (1999-2004) se sentaron las bases de la defensa que hoy existe en esta zona.

En medio del juego semántico, recientes estudios especializados destacan que la ‘alta vulnerabilidad’ en este punto persiste por el tráfico de personas, armas y drogas.

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