Los capturados fueron ubicados en la comarca Ngäbe-Buglé, las provincias de Veraguas, Los Santos y Panamá
- 11/07/2015 02:00
Los indígenas de la comarca Ngäbe Buglé están decididos a no ceder en su lucha por la cancelación del proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco. El Movimiento 10 de abril y el Movimiento 22 de septiembre, que hasta ayer mantenían luchas separadas, se unieron para convocar una conferencia de prensa en la entrada del proyecto.
Entras las primeras medidas que anunciaron está la de permanecer en las inmediaciones de la obra, a pesar de la advertencia lanzada por el Gobierno el pasado jueves. ‘Las autoridades tomarán todas las medidas necesarias para garantizar la vida y bienes de todas las comunidades aledañas al proyecto', señaló la Presidencia en un comunicado.
Los indígenas rechazaron y condenaron cualquier acción de represión o imposición que realice el Gobierno y que ponga en peligro su integridad física y la de los campesinos, con el fin de terminar el proyecto.
Los ngäbes hacían referencia al comunicado emitido por el Gobierno el pasado jueves, en el que reiteró ‘la decisión de concluir la construcción del proyecto, ubicado en terrenos privados en el distrito de Tolé, provincia de Chiriqui'.
¿DIÁLOGO ABIERTO?
Ricardo Miranda, vocero de M-10, dejó claro que desean continuar con el diálogo y señaló que fue el propio presidente de la República, Juan Carlos Varela, el que decidió abandonar el compromiso de seguir conversando.
El pasado jueves 2 de julio, el mandatario se reunió con los dos grupos, como parte de las negociaciones que se adelantan.
En la reunión se acordó hacer una nueva reunión este jueves 9, pero esta no se concretó.
Posteriormente, ‘el pasado jueves se esperó al presidente y no llegó, incumpliendo lo establecido por él mismo en la anterior mesa', señalaron los indígenas.
El Gobierno reiteró ayer la necesidad de terminar los trabajos relacionados con la consolidación del estribo izquierdo de la presa, ya que, de no hacerlo, se pone en riesgo a quienes habitan aguas abajo del proyecto.
Toribio García, presidente de la Congreso Tradicional Ngäbe, dijo que se mantendrán en la entrada del proyecto mientras analizan las acciones futuras y esperan que el Gobierno retome las negociaciones.
MENSAJE A LOS BANCOS
Los indígenas también pidieron a los bancos internacionales que financiaron la obra no seguir apoyando el proyecto, que ha generado tanta violencia.
Dos bancos (uno holandés y otro alemán) financian el proyecto. Estos recientemente dieron a conocer el informe de una comisión independiente, que cuestionaba los informes sociales y culturales que fundamentaron su financiación.
PIDEN CUMPLIR PROMESA DE CAMPAÑA
Silvia Carrera, cacica general de la comarca, pidió al presidente Varela que tenga la gentileza de cumplir con su promesa de campaña al pueblo Ngäbe de cancelar el proyecto.
Carrera también destacó que todos los grupos permanecerán juntos en la entrada de Barro Blanco porque es necesario defender el recurso hídrico del río que afecta directamente a la comarca.
Los indígenas dieron un plazo al Gobierno para hacer un acercamiento. De no hacerlo, bloquearán definitivamente la entrada a la planta de generación eléctrica. No descartan cierres de calles.
Durante la actual administración de gobierno se han realizado nueve mesas de diálogo entre las partes involucradas y ninguna ha sido fructífera. Por una parte, los indígenas piden el cierre de Barro Blanco; por la otra, el Gobierno determinó que se terminará la presa.
Voces de la sociedad civil han planteado alternativas para salir de esta crisis, como cancelar la concesión a la empresa Generadora del Istmo, que construye la obra.
Pero la empresa ha solicitado reiteradamente al Gobierno que se respete la seguridad jurídica, en vista de la inversión que han hecho. El proyecto está detenido desde el pasado mes de febrero, cuando el Gobierno instaló la mesa de negociación.
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PROCESOS DE NEGOCIACIÓN
Los indígenas han estado sentados en la mesa con dos gobiernos
Durante la pasada administración, se instaló una mesa de negociación, mientras el proyecto se construía.
En febrero pasado, se volvió a instalar la mesa de negociación, con la presa en un 95% de avance.