Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 31/12/2010 01:00
PANAMÁ. El año 2010 terminará como se inició: con un Ministerio Público en el ojo de la tormenta y la confrontación del poder, pero con una ecuación política inversa.
En enero la entonces procuradora Ana Matilde Gómez estaba sometida a fuertes presiones para destituirla de su cargo y en diciembre, el procurador suplente, Giuseppe Bonissi, renunció a su cargo y será sustituido por el fiscal Especializado contra el Crimen Organizado, José Ayú Prado Canals. En enero, el principal partido de la oposición se veía en el camino de la división interna que lo podría haber llevado a una situación muy crítica para su existencia, mientras las fuerzas del gobierno mantenían una sólida unidad. En diciembre, la ecuación política se ha invertido: ahora la división amenaza al oficialismo y el PRD ha encontrado el camino de resolver sus diferencias a través de sus mecanismos de primarias.
En el 2011 se da inicio a la segunda década del siglo XXI y todo indica que en nuestro país, la política será el centro sobre el que gravitará el accionar de la sociedad en su conjunto, y de los partidos políticos en particular.
Los últimos acontecimientos advierten de un proceso de polarización en la sociedad y se abren nuevas vías de confrontación, que si no son atendidas debidamente, pondrán una fuerte presión negativa sobre el desarrollo económico del país. Al revisar los acontecimientos previstos para el 2011 tendremos una clara idea de lo complejo que será este año.
CALENDARIO POLÍTICO
El partido Panameñista escogerá en el primer semestre del año su nueva directiva y ello implica elecciones para nuevos convencionales, la designación del presidente del partido y su junta directiva, la selección de las direcciones provinciales y el desarrollo de su estrategia político electoral para bregar con la oposición y con sus aliados del oficialismo. Será un reto grande para la actual dirigencia que se ve acosada por la insatisfacción de sus bases y por la falta de unidad entre las principales corrientes de ese colectivo.
El PRD arrancará su proceso de primarias presidenciales para escoger a su candidato a las elecciones del 2014. Este proceso podría culminar a finales del 2011 o en el primer trimestre del 2012. Estas elecciones internas imprimirán un mayor dinamismo al PRD y como consecuencia, su confrontación política con el gobierno se incrementará sustancialmente. El 2011 perfilará con precisión el nuevo dirigente que tendrá el PRD y abrirá una etapa netamente electoral en el país.
Cambio Democrático espera concluir su proceso de fusión con Unión Patriótica en el primer semestre del 2011, lo que lo convertiría en el segundo partido más grande del país. Esta realidad impulsará una corriente que intentará destronar al Panameñismo de la cabeza para la nómina presidencial oficialista del 2014. Este movimiento se hará más fuerte en la medida que el partido Panameñista no despegue y que Juan Carlos Varela no demuestre fortaleza en las encuestas y logre diferenciarse en forma clara y contundente de la dirigencia de Cambio Democrático.
El Gobierno impulsará el proyecto de reformas electorales a partir de febrero del 2011 y se espera también que presente una propuesta de reformas constitucionales que podría tener la reelección inmediata o acortar a un periodo la posibilidad de reelección de Ricardo Martinelli. Ambas propuestas darán paso a un intenso debate político, cuyas consecuencias son muy difíciles de predecir.
En febrero del 2011 Fre nadeso ofrecerá al país su propuesta para constituirse en partido político. Esta realidad implica que nuevas fuerzas políticas saldrán a disputar el poder a los partidos tradicionales. La aparición en el escenario político partidario del movimiento obrero y gremial abre un nuevo capítulo en la joven democracia panameña.
ESCENARIO GUBERNAMENTAL
En el medio de este apretado calendario político, el gobierno del presidente Ricardo Martinelli tendrá que bregar y ejecutar un ambicioso programa de inversiones públicas, que requerirá grandes esfuerzos administrativos, financieros y técnicos.
La construcción del Metro, del programa de modernización vial metropolitano, la construcción de un número plural de carreteras, el ambicioso programa de remodelación y construcción de cinco hospitales, el proyecto del Metrobús, el desarrollo de los programas mineros y la continuación de los programas de turismo, ampliación del Canal y desarrollo portuario, requerirán de casi toda la energía del gobierno. Si el gobierno invierte su tiempo más en política que en la ejecución de su programa, estará en serias dificultades.
De arrastre la administración Martinelli tendrá que bregar con todos los problemas que afronta la justicia, las filtraciones que se seguirán haciendo a través de ‘Wikileaks’, las acusaciones que vienen de medios internacionales y sobre todo con su confrontación casi permanente con los medios de comunicación.
El gobierno va a requerir de una estrategia nueva de comunicación nacional e internacional si quiere manejar exitosamente la nueva dinámica creada por los acontecimientos ocurridos en las últimas semanas. Además, tendrá que replantearse con seriedad un cambio en su política exterior para manejar las estratégicas relaciones que tiene Panamá con Estados Unidos.
Es probable que en el 2011 veamos el primer cambio de Gabinete en el Gobierno de Ricardo Martinelli que buscará imprimirle una nueva orientación a sectores que se han mantenido rezagados en el cumplimiento de sus promesas electorales.
PROYECCIONES POLÍTICAS
Los partidos oficialistas continuarán el proceso de confrontación por la definición de la candidatura presidencial y es posible la ruptura de la alianza, si Cambio Democrático precipita los acontecimientos políticos.
El PRD tendrá, antes de finalizar el 2011, el candidato presidencial para el 2014, aunque requerirá de un replanteamiento estratégico para la campaña y la renovación de su dirección.
Los obreros tendrán su partido político y la sociedad civil seguirá fortaleciéndose a lo largo del 2011.
En el plano económico se espera que Panamá mantenga un sólido crecimiento, cuyo punto más vulnerable podría ser el complejo escenario político que se abre en el 2011.
Se espera que los gremios de educadores, jubilados y médicos retomen sus confrontaciones con el gobierno con temas muy específicos.
El presidente Ricardo Martinelli se jugará una carta definitoria en su futuro político, con la forma en cómo maneje esta compleja coyuntura económica, política y social.
El 2011 será un año definitorio en la lucha por el poder político en Panamá.