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- 27/03/2010 01:00
PANAMÁ. El Partido Revolucionario Democrático (PRD) se desangra. El colectivo político más grande de Panamá ha perdido 78 mil 307 adherentes entre mayo de 2009 y febrero de 2010, es decir el 14% de su membresía.
La crisis en que se sumergió desde el 3 de mayo de 2009, cuando sufrieron la peor derrota electoral en los últimos 20 años, ha provocado el mayor éxodo de sus miembros en toda la historia del partido.
Luego de la dictadura militar del gobierno PRD, los días del partido de Omar Torrijos parecían contados. Los saldos de la dictadura ensombrecían el porvenir de ese colectivo.
Pero los perredés en cuatro años recuperaron el terreno perdido y regresaron a la Presidencia de la República.
Ernesto Pérez Balladares dio un giro de timón y devolvió al partido de Omar sus días de gloria. El PRD dobló su número de inscritos, y desde entonces se constituyeron en dueños y señores del 33% de los votos.
Unos años después el hijo del general Omar Torrijos, Martín, irrumpió en la escena política tomando las riendas del PRD.
Torrijos perdió las elecciones de 1999, contra Mireya Moscoso del Partido Panameñista pero seguían conservando ese 33% de los votos, sin embargo Martín tenía otra meta. Lograr que la membresía del PRD constituyera el 25% de la población electoral.
Luego de perder la Presidencia en 1999, Martín empezó una estrategia para convertir al PRD en un mega partido. En el camino ganó las elecciones en su segundo intento, en el 2004 y presentó al país en las elecciones de 2009 un gigantesco colectivo de 640 mil afiliados.
El gigante se creía indestructible hasta poco antes de las últimas elecciones, pero el resultado de estas y la percepción de una conducta errática en la dirigencia han hecho que se desvanezca como castillos de arena al viento.
Desde mayo hasta noviembre de 2009 el promedio de renuncias es de 260 personas por día, pero la cifra aumentó en los últimos tres meses (diciembre 2009, enero y febrero de 2010) a 290 fugas diarias.
La cúpula mayor del partido resta importancia a estas fugas, asegurando que hay PRD para rato, pero los números rojos en el listado de adherentes parecen decir todo lo contrario.
Incluso la ex presidenta del PRD Balbina Herrera asegura que las renuncias aumentarán. “Todavía se van a ir más”, dijo Herrera indicando que quedarán reducidos a cerca de medio millón de inscritos al final del periodo de gobierno.
“Se van los que necesitan conservar su empleo, mantener su familia o tienen algún interés personal”.
Herrera asegura que la cúpula del partido está consciente de la situación y por ello analizan lo actuado y buscan estrategias que implementarán para evitar las renuncias.
Para algunos analistas hay causas claras en esta hemorragia de adherentes. La primera es el peso que imprime a la dinámica política del país la popularidad del presidente, (69.1% en marzo, según Ditchter & Neira).
“Es innegable que la popularidad del presidente influye en estas fugas. Es lo que seduce en gran parte a las autoridades electas que se han cambiado, que ven en las filas del gobierno la oportunidad para ganar más puntos en su comunidad”, asegura Renato Pereira analista político y ex ministro de Gobierno durante la dictadura militar.
Otro factor, según Pereira es la poca capacidad operativa de la dirigencia provisional, por la falta de fondos. “Sin dinero no hay cómo conseguir los votos, y es obvio que si en casa no te dan lo que deseas lo buscarás en la calle”, explica.
Finalmente, manifiesta que la estrategia de la cúpula tampoco está dando buenos resultados. “El PRD no está dando respuestas lo que provocado el rechazo de varios de sus miembros y las renuncias”, indicó.
Pereira sostiene que la cercanía que el PRD ha mostrado en los últimos meses hacia los grupos de izquierda podrían provocar una estampida en el partido. “La tendencia en Panamá es de centro. El PRD se esta agarrando de una balsa engañosa al simpatizar con sectores de izquierda que son rechazados por gran parte de la población, eso no le gana adeptos, al contrario, hace que los pierda”. sentenció.
¿Podrá levantarse el gigante? ¿será mejor y más manejable un partido más pequeño? Balbina Herrera, que aspira a ser candidata presidencial de ese partido en el 2014, lo ha dicho: “quedaremos en 500 mil”.