Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 13/12/2010 01:00
PANAMÁ. La moda en los partidos políticos ahora es ver quién inscribe a más personas. Casi todos los fines de semana los delegados del Tribunal Electoral trabajan en distintos puntos del país, atendiendo la convocatoria de ‘inscripciones masivas’ de estos colectivos políticos.
Pero ya no se trata solo de atraer a las bases, la estrategia ahora se centra en tener el control y el poder a través de las autoridades electas. Con la modificación de la revocatoria de mandato, que dejó prácticamente sin sanciones a los tránsfugas, los saltos de alcaldes, representantes y diputados se volvieron casi una constante. A un año de aprobada la nueva legislación, al menos 20 autoridades entre alcaldes y representantes decidieron probar suerte en otra tolda política.
El Partido Revolucionario Democrático (PRD) es el que más ha perdido poder, sobre todo en los gobiernos locales, donde 16 representantes de corregimiento se inscribieron en el gobernante Cambio Democrático.
Los representantes saltarines fueron en su mayoría del circuito que comprende Chimán, Chepo, Balboa y Taboga y de la provincia de Herrera.
De los alcaldes, cuatro saltaron del PRD al partido del presidente. Héctor Carrasquilla de San Miguelito, uno de los bastiones del PRD en la provincia de Panamá; Melva Aguilar, alcaldesa de Alanje; de Pinogana, Darién, Calixto Sanjur; y, de Tonosí, Ángel Domínguez.
Para Amado Cerrud, de la dirigencia del PRD, la cifra de los que se han ido es ínfima en comparación con la cantidad de alcaldes y representantes que obtuvo el partido en las pasadas elecciones. ‘Nosotros seguimos teniendo mayoría’, dijo Cerrud a La Estrella, pero donde más ha resultado perjudicado el PRD con el vaivén de los tránsfugas es en la Asamblea Nacional.
Los resultados de las elecciones del 3 de mayo le daban la mayoría al PRD en la Asamblea, 26 curules de las 71 existentes; sin embargo, dieciocho meses más tarde se han reducido a 21, quedando por debajo de los panameñistas.
UNA LOCA ESTRATEGIA
El CD tiene mayoría legislativa ahora (26). Sus estrategas idearon el plan perfecto para fortalecer al oficialismo en la Asamblea, donde incluso podrían prescindir de sus aliados, si consiguen la mayoría absoluta de diputados, lo que se traduciría en su independencia de los votos del panameñismo para aprobar o rechazar proyectos de ley en el Palacio Justo Arosemena.
Lo único que necesitan son nueve diputados más, algo que para el sociólogo Marco Gandásegui es tarea sencilla, tomando en cuenta que en un año lograron atraer a sus filas a ocho diputados de los partidos políticos.
Los nueve, explica, podrían arrearlos entre 2011 y 2012. Así el partido del presidente Martinelli, el matrimonio CD-panameñista de la Asamblea ya no tendría razón de ser.
Las mentes maestras del CD ya preparan la maniobra con la que obtendrán los nueve diputados restantes. Una fuente a lo interno del partido oficialista reveló que se están adelantando conversaciones con cuatro diputados electos que oficializarán su cambio de tolda entre enero y febrero de 2011. Los cuatro diputados, sumarían 30 curules para los CD, recortando su camino hacia el control absoluto de la Asamblea.