Secretos de WikiLeaks ponen en jaque al gobierno

PANAMÁ. Sólo se han publicado 10 de los de 912 cables de WikiLeaks que hablan sobre Panamá y ya han causado un torbellino que podría aca...

PANAMÁ. Sólo se han publicado 10 de los de 912 cables de WikiLeaks que hablan sobre Panamá y ya han causado un torbellino que podría acarrear una denuncia contra el presidente de la República, Ricardo Martinelli.

Grupos de la sociedad civil se preparan para solicitar a las autoridades correspondientes una explicación clara y precisa de lo que se habló en el encuentro Martinelli- Stephenson donde el mandatario le pidió ayuda al gobierno de Estados Unidos (EEUU) para intervenir teléfonos de enemigos políticos alegando un supuesto complot y que incluso su vida corría peligro.

Desde tempranas horas de la mañana, los funcionarios del gobierno intentaron minimizar el impacto causado por estas publicaciones, pero la Unidad de Lucha Integral del Pueblo (ULIP) irá este miércoles al Ministerio Público con la intención de interponer una denuncia formal en contra del presidente.

Juan Jované, miembro de la organización, dijo que la intención es que no solo se investigue al presidente, sino que se incluya a todos los funcionarios que de una u otra forma estén involucrados. Jované asegura que la negativa del Ministerio Público a investigar los hechos ‘dejaría en evidencia que esa institución de justicia se ha convertido en un organismo de represión política’.

El político argumentó que este sólo constituiría el primer paso y, de no ser acogida dicha solicitud, no se descarta que se interponga una demanda contra el presidente ante la Asamblea Nacional.

FRENTE CONTRA MARTINELLI

Las peticiones de los dirigentes del Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales van más allá. El grupo pide la cabeza del presidente, pues a su parecer Martinelli traicionó a la patria al hacerle la solicitud a Stephenson.

El dirigente obrero Saúl Méndez afirmó que convocarán un alzamiento del pueblo pidiendo la renuncia de Martinelli por haber mancillado las garantías fundamentales de los panameños. Genaro López, por su parte, advirtió que programarán una serie de acciones de protesta en las calles.

Otros grupos de la sociedad civil, como la Alianza Ciudadana Pro Justicia y Transparencia Internacional, prefieren esperar la respuesta del presidente ante tales acusaciones.

En tanto, la bancada del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD) evalúa el tema. Juan Carlos Arosemena, diputado del PRD, dijo que hoy podría estar reuniéndose la bancada legislativa para, como Órgano Legislativo, pedir explicaciones a las autoridades responsables sobre lo que está pasando. Arosemena no descartó que se tome algún tipo de acción legal, aunque señaló que les preocupa el sometimiento del Ejecutivo sobre este Órgano del Estado.

Por parte del oficialismo, José Blandón Figueroa manifestó que si se llega a presentar ante la Asamblea alguna denuncia contra el presidente, se estudiará bajo qué sustento, ‘si se basan en otras informaciones aparte de las publicaciones de WikiLeaks para darle curso a la denuncia, o si al final se trata de meros bochinches’, puntualizó el diputado panameñista.

EL CONTRAATAQUE OFICIAL

El gobierno optó por basar su defensa en atacar a la ex diplomática estadounidense. De acuerdo con la versión oficial, Barbara Stephenson sería ‘la mala de la película’. Jimmy Papadimitriu, ministro de la Presidencia; y Salomón Shamah, titular de Turismo, visitaron los noticieros matutinos de televisión para desmentir las publicaciones que daban cuenta de una solicitud que le hizo Martinelli a la ex embajadora estadounidense Barbara Stephenson.

Más tarde el vicepresidente y canciller, Juan Carlos Varela, hizo lo propio.

La versión de los tres se basó en que Stephenson mantuvo serias ‘diferencias de criterio’ con el presidente Martinelli que se originaron en la decisión del Ejecutivo de cambiar su política en la frontera y el nombramiento del director de la Policía Nacional.

‘Esa es la visión subjetiva de funcionarios de la embajada de EEUU, las relaciones con ese país no tienen nada que ver. El presidente no ha pedido ayuda para espionaje,’ dijeron los tres.

Con información de Zelideth Cortez y Jorge Gutiérrez.

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