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- 20/04/2012 02:00
ROMA. Mauro Velocci ha revelado nuevos secretos de su exsocio Valter Lavitola, de las relaciones del gobierno de Panamá y del presidente Ricardo Martinelli. Y, más allá, del escándalo de las cárceles modulares: el precio del proyecto no era 176 millones de dólares. Era, simplemente, de 150 millones de dólares.
Según dijo Velocci en la televisora italiana La 7, se aumentaron 26 millones de dólares más para pagar sobornos. Las coimas que, reveló antes, habrían llegado al presidente Martinelli en un maletín, a su exministra de Gobierno y hoy alcaldesa capitalina, Roxana Méndez, así como a otros funcionarios cuyas identidades aún se desconocen.
Del supuesto sobreprecio se habría enterado gracias a Lavitola, al que describió como ‘el hombre de Berlusconi en Panamá’.
‘El hecho es que Lavitola habla conmigo y me cuenta cosas sobre dinero, como se mueve y los sobornos...’, enfatizó Velocci a la televisora italiana.
Pero sus revelaciones no acabaron. En el diario Il Fatto Quotidiano Velocci aseguró que Lavitola le había cedido la clave de su computadora, por temor a ser víctima de ‘una represalia de Martinelli’. Era, su seguro.
Además, en Panamá, aseguró el exsocio de Lavitola, se reunió con el secretario privado de Martinelli, Adolfo de Obarrio.
Obarrio era quien le arreglaba a Lavitola —quien gestionó los contratos de Finmeccanica— sus recepciones en Panamá y servía de puente, en ocasiones, con Martinelli, quien no dejó de revertir acusaciones en Twitter.
El mandatario dijo de Velocci que ‘pronto’ se sabría sobre su ‘moralidad, amistades, hábitos, vicios’.
Justo después del diario oficialista Panamá América publicó en su sitio en internet que ‘Velocci se drogaba para ir a las reuniones en el Ministerio de Gobierno’. Su fuente es un supuesto chofer que asegura que Velocci le debe dinero.
Un día antes, ese rotativo publicó una entrevista con una supuesta traductora de Velocci, en la que lo acusaba también de drogarse en Panamá. Luego, el mandatario se unió a las críticas del chofer que Panamá América dijo haber encontrado. ‘El testigo estrella de Balbina...’, así lo bautizó.
Curiosamente, el exsocio de Lavitola figura como una de las principales fuentes de la Fiscalía de Nápoles que sospecha de sobornos al presidente panameño.
Supuestamente hubo dinero y helicópteros de por medio para concesionar las cárceles.
Según notificó en julio pasado el gobierno a Velocci, el proyecto de levantar centros penales modulares en Colón, Chiriquí, La Chorrera y provincias centrales fue suspendido por ‘priorización’.
‘NO HAY PRISA’
‘Amigo mío, cuando venga la próxima semana, respondo a todas las preguntas que he hablado hoy con Mauro. Para el helicóptero no hay prisa. Saludos, R.’.
Esta es la traducción de uno de los mensajes que supuestamente habrían intercambiado Martinelli y Lavitola, a mediados de febrero de 2011, y que la Fiscalía de Nápoles usa como para indagar en un posible soborno millonario.
Aunque Martinelli y su gobierno han negado haber recibido coimas, los jueces de instrucción napolitanos Henry John Wookcock y Francesco Curcio indagaron a Lavitola en Poggioreale sobre las pistas que, piensan, conducen al presidente de Panamá y a fieles suyos.
Pero el intermediario entre Finmeccanica y el gobierno de Martinelli lo negó todo en el interrogatorio de cinco horas: según publicó ayer el diario Il Repubblica, Lavitola reconoció haber entregado 600 mil dólares a ‘representantes’ del gobierno de Panamá, pero no en calidad de soborno, sino como ‘pagos relacionados con operaciones comerciales’ lícitas.
PROTEGE A MARTINELLI
Las autoridades judiciales le entregaron a Lavitola su teléfono móvil y una serie de documentos con los que, dijo, podría explicar las acusaciones en su contra.
El Il Repubblica reportó que Lavitola intentó en toda la audiencia ‘proteger al presidente Martinelli, defendiéndolo del escándalo en el que está involucrado en su país’.
En la indagatoria, revelaron medios italianos, Lavitola también alardeó de sus contactos comerciales y políticos en todo el mundo.
MP VA A ITALIA
Mientras tanto, un equipo del Ministerio Público, encabezado por la fiscal segunda anticorrupción, Lizet Chevalier, se reunió con el procurador adjunto Francesco Greco y con los fiscales napolitanos Vincenzo Piscitelli, Henry John Wookcock y Francesco Curcio en una oficina al sur de Italia, para concretar el intercambio de información.
Al final, reportó la agencia de noticias Ansa, el encuentro se convertiría en la primera visita frente a una rogatoria internacional.
(Con información de Nicanor Alvarado Dixon)
ENVIADA ESPECIAL A ROMA