Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 24/12/2010 01:00
PANAMÁ. Este 31 de diciembre del 2010 se cumplirán 18 meses de los 60 que tiene el periodo presidencial de Ricardo Martinelli y han sido intensos los acontecimientos que se han sucedido.
La promesa de cambio dominó el escenario político durante los primeros diez meses de gestión, pero su ímpetu ha venido cediendo frente a las nuevas realidades que se han producido en el país. Para evaluar la gestión del presidente Ricardo Martinelli, hemos dividido el análisis en cuatro áreas: la economía, la situación social, la política y la justicia.
ECONOMÍA
En este sector se concretan los mejores rendimientos de la Administración Martinelli. Para los primeros nueve meses de este año, la economía panameña registró una tasa de crecimiento real del 7% y se espera que para fines de año este crecimiento supere el 7%, ya que para el tercer trimestre del 2010, el crecimiento fue de 8.4, cifra superior a los tres trimestres previos.
En términos reales, el Producto Interno Bruto del último trimestre aumentó en 406.7 millones, en comparación con el mismo periodo del 2009. Lo que indica que el trimestre tuvo un monto de 5,242.1 millones, a valor de 1996.
El logro económico más importante del año lo obtuvo Panamá al otorgársele el Grado de Inversión por las principales empresas evaluadoras de riesgo, lo que ha significado un incremento de la confianza a nivel nacional e internacional entre los inversionistas, reflejándose aumentos considerables en las cifras de inversión extranjera directa en Panamá.
Los sectores de mayor crecimiento durante el 2010 han sido el transporte, almacenamiento y comunicaciones con el 16.4%, restaurantes y hoteles con el 13.3%, comercio con el 10%, construcción con el 7.1% y la actividad agropecuaria creció al 5.1%.
La tasa de desempleo abierto se mantendrá en el 6.5% al final del año y se espera que la inflación alcance el 3.8%. Los pronósticos indican que la economía panameña tendrá un crecimiento entre el 7.5% y el 8% en el 2011, lo que sería el crecimiento más grande de América Latina.
Las perspectivas económicas de Panamá son excelentes para el próximo quinquenio y todo dependerá del manejo financiero del Estado, de la coherencia que tengan las políticas macroeconómicas, del grado de desarrollo de la institucionalidad democrática, del avance y modernización del sistema educativo y de una mejora sustancial en la productividad de la mano de obra.
Los riesgos más importantes que enfrenta el país se concentran en la disciplina fiscal que deberá tener el gobierno con un programa de inversiones públicas tan ambicioso. Además, requerirá una eficiencia en el manejo de la administración de los proyectos y un alto nivel de transparencia.
LA SITUACIÓN SOCIAL
Panamá mantiene un nivel de 35% de pobreza y pobreza extrema que sigue siendo alta para los niveles de recursos con que cuenta el país. No obstante, la Administración Martinelli ha desarrollado programas para enfrentar focalmente a la pobreza, entre los que se destacan: el programa de 100 a los 70, la continuación de la Red de Oportunidades, la beca universal, los proyectos en los diferentes corregimientos y los programas de nutrición. A pesar de ello, el gobierno no tiene una clara estrategia para enfrentar el problema de la pobreza y pobreza extrema en forma permanente.
El incremento del salario mínimo tuvo un efecto positivo en la caída que mostraba el salario general de los trabajadores panameños y la economía tuvo la capacidad de absorber este incremento sin mayores traumas.
Los sectores indígenas y campesinos siguen siendo los más golpeados por la injusta distribución del ingreso que tiene el país y constituyen el verdadero reto para la política social del gobierno de Ricardo Martinelli.
POLÍTICA
A pesar del comportamiento excelente de la economía panameña y su perspectiva a largo plazo, en el plano político el país vive de sobresalto en sobresalto. El año se caracterizó por una confrontación permanente entre las autoridades del Ejecutivo y la Sociedad Civil Organizada, que tuvo su cresta de enfrentamientos con los acontecimientos ocurridos en Bocas del Toro, a raíz de la aprobación de la llamada ‘Ley Chorizo’. Los enfrentamientos obligaron al gobierno a establecer una mesa de diálogo, en donde se lograron acuerdos que corrigieron sustancialmente los errores cometidos por dicha ley.
Lo característico durante este periodo ha sido un incremento de la intolerancia política y una falta de comprensión de los dirigentes gubernamentales de cómo funcionan los medios de comunicación en una sociedad democrática. Todos los enfrentamientos de este año han tenido la virtud de cohesionar las fuerzas sociales y hoy, los sindicatos son más fuertes, la sociedad civil es más activa y los periodistas están más conscientes de la necesidad de la libertad de expresión.
En la política partidaria las fuerzas gubernamentales comienzan a dar señalas claras de división y si la tendencia se mantiene, es probable que la alianza de gobierno sufra una fractura seria. En la oposición el PRD sigue siendo una alternativa real de poder con grandes posibilidades para alzarse con la victoria en el 2014. El Partido Popular vuelve a sus orígenes como el Partido Demócrata Cristiano e intenta convertirse en una fuerza política para el futuro. Los trabajadores han dado pasos serios para organizarse como partido político y se espera que para el 2011 concreten su propuesta.
JUSTICIA
La justicia comenzó el 2010 con una crisis en el Ministerio Público que dio como resultado la destitución de Ana Matilde Gómez como procuradora General de la Nación en medio de un cuestionado proceso judicial y termina el año con otra crisis en el Ministerio Público que abarca a toda la institución atrapada en una red de corrupción y de incapacidad técnica, moral y de falta credibilidad. La justicia sigue siendo el Talón de Aquiles de la institucionalidad panameña. Por otro lado, el Órgano Legislativo mostró durante el año 2010 su falta de independencia y como consecuencia, el balance de poderes no funcionó. La democracia panameña enfrenta un grave problema por su debilidad institucional que debe resolverse lo más pronto posible, so pena que se rompa el tejido social panameño.