Carlos Iván Zúñiga Guardia, jurista y abogado (IV)

Palabras del Dr. Carlos Cuesta Gómez en el Homenaje al Patriota Carlos Iván Zúñiga Guardia en la Procuraduría de la Administración en la ciudad de Panamá el 14 de noviembre de 2024

También cuestionó Zúñiga, desde un punto de vista moral, que el Magistrado ponente José María Vásquez Díaz, no sólo hubiese aceptado asesorar, junto a José Isaac Fábrega y Francisco Filós, a la Comisión Especial de Acusación de la Asamblea Nacional y que fuera comisionado por los miembros del Gabinete para informar al Presidente Guizado de las inculpaciones expuestas por Miró, sino que, incluso, le hubiese aconsejado solicitar licencia a la Asamblea Nacional para separarse del cargo, con los resultados que hemos visto.

Ya de regreso a la Patria en 1958, su producción intelectual fue constante y el nuevo doctor en Derecho abordó diversos temas sobre el acontecer nacional desde el punto de vista político, económico, educativo, histórico y obviamente jurídico.

Publicó en los años siguientes numerosas obras jurídicas, que no se agotan en esta lista no exhaustiva, pues siempre, como suele suceder con los autores prolíficos, muchas de ellas se han quedado fuera de los 2 tomos y 778 páginas, que Juan Cristóbal, su hijo amado, recopiló bajo el título Pensamientos y estudios jurídicos.

En éste están contenidas:

En el Tomo 1: Biografía de Carlos Iván Zúñiga Guardia, su tesis de licenciatura en Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Panamá: El régimen municipal; su tesis de doctorado en Derecho Público en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima, La teoría jurídica del homicidio en el Código Penal Peruano.

En el Tomo 2: El proceso Guizado, Manual del trabajador, La raíz histórica de nuestra causa, Consideraciones histórico-políticas sobre el Tratado Urrutia-Thompson, El Tratado General de 1936, La neutralidad y sus proyecciones, Carta a los estudiantes al inaugurarse el 2° edificio de la Facultad de Derecho, Mensaje de agradecimiento a la Universidad de Panamá, Discurso a los estudiantes en seminario sobre la crisis de la Asamblea Nacional al iniciar el año lectivo 1966. En estas obras, Carlos Iván no solo desarrolla temas del Derecho Penal, que fue su especialidad, sino también temas de Derecho Internacional Público, Pedagogía jurídica, sociología y la historia política panameña con gran profundidad.

Además, publicó en las Cartillas Patrióticas, en revistas jurídicas y diarios nacionales numerosos ensayos y artículos destinados fundamentalmente a fortalecer los valores históricos y éticos de la nacionalidad panameña.

El panameño su vocación de libertad y las negociaciones, Ediciones Cartillas Patrióticas. Panamá, 1975; Meditaciones en torno a Victoriano Lorenzo,1998; Bolívar y la Constitución Boliviana. El desarme de la policía nacional de 1916, Panamá, Ediciones Cartillas Patrióticas, 1973. El Dr. Harmodio Arias Madrid: Homenaje a un ciudadano y presidente excepcional, (El Panamá América - p.6A-7A., 5 de julio de 1999).

De la extensa producción jurídica de Carlos Iván me llaman la atención los estudios, no usuales en nuestro medio, que hizo sobre el derecho penal incaico; prácticamente desconocido en la enseñanza del Derecho en Panamá.

Su ensayo Estructura del derecho penal incaico y delito de homicidio publicado en la Revista Lex, (sept-diciembre, 1976, n° 5), me ayudó bastante en una de mis investigaciones para aclarar la primera función histórica de la prisión preventiva, como función de garantía de ejecución de la pena.

Dentro de las civilizaciones precolombinas, la Inca fue sin duda una de las mejor organizadas desde el punto de vista social. Su derecho penal preveía, como casi todos los pueblos antiguos, una lista de severas penas corporales, entre las que destacamos el tormento, la flagelación, los azotes, el corte de cabellos, el arrastramiento, la muerte por despeñamiento, el colgamiento de cabellos, descuartizamiento, ahorcamiento etc.

A diferencia de otros pueblos de la antigüedad, en el Imperio Incaico el encarcelamiento sí vino constituir una pena privativa de libertad, pero de importancia secundaria.

Existió sólo en la forma de prisión perpetua destinada a los casos de brujería, y también como conmutación de la pena capital decretada contra personas de noble abolengo.

No obstante, la detención preventiva aparece claramente diferenciada de la prisión entendida como pena privativa de libertad. Sobre esto escribió Carlos Iván, al comentar la existencia de cárceles comunes para procesados y penados:

Estas cárceles comunes, las que no eran destinadas a ser centros de consumación de penas eliminatorias como las Zancay tenían otros objetivos. Recibían a los delincuentes en tránsito, a los que estaban proceso. Bien lo dice Guaman Poman de Ayala, el que más datos proporciona sobre esta materia e igualmente uno de los cronistas menos estudiados que: “las penas impuestas a las cárceles de segunda clase donde se castigaba los principales y demás indios, no duraban mucho, sino el tiempo necesario para sentenciar, ya sea a muerte o cualquier castigo que bien podía ser sólo una afrenta. Si era necesario, al prisionero se le sometía al tormento que ellos llamaban chancuay thelmman chipanay uillaconanpac, que quiere decir atar de manos y pies con lazo y torcerle para que confiese, y enseguida imponer la pena correspondiente que podía ser la muerte, azotes, destierro a las minas, ocupación o trabajos en los terrenos del Inca...”

Continuará...

Ficha

Un vencedor en el campo de los ideales de libertad:

Nombre completo: Carlos Iván Zúñiga Guardia

Nacimiento: 1 de enero de 1926 Penonomé, Coclé

Fallecimiento: 14 de noviembre de 2008, Ciudad de Panamá

Ocupación: Abogado, periodista, docente y político

Creencias religiosas: Católico

Viuda: Sydia Candanedo de Zúñiga

Resumen de su carrera: En 1947 inició su vida política como un líder estudiantil que rechazó el Acuerdo de bases Filós-Hines. Ocupó los cargos de ministro, diputado, presidente del Partido Acción Popular en 1981 y dirigente de la Cruzada Civilista Nacional. Fue reconocido por sus múltiples defensas penales y por su excelente oratoria. De 1991 a 1994 fue rector de la Universidad de Panamá. Ha recibido la Orden de Manuel Amador Guerrero, la Justo Arosemena y la Orden del Sol de Perú.

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