Necesitamos más auténticos parques urbanos en el gran Panamá metropolitano

  • 25/08/2026 15:00

Hay que distinguir entre extensas áreas verdes que nos rodean y auténticos parques urbanos públicos de acceso libre y gratuito que sirven a la mayoría de la población. Vivimos en el Gran Panamá Metropolitano (70 kilómetros de Pacora a La Chorrera) alrededor del sector pacífico del Canal, que carece del mínimo de parques urbanos. Cuando dicho mínimo sería, según la OMS, de 9,2 m²/habitante y el óptimo de 17 a 19 m²/habitante, en el Gran Panamá Metropolitano tenemos 1,4 m²/habitante de auténticos parques urbanos (versus Madrid con 19 m²/habitante). Como geógrafo, planificador y ciudadano pregunto: ¿Cómo podemos ordenar mejor el espacio citadino para ser ocupado por las mayorías, especialmente con menores recursos, de manera más racional y saludable?

Veamos qué sucede en los dos sectores (este y oeste) del Gran Panamá Metropolitano con 2,000,000 de habitantes que ocupan 40,000 hectáreas de huella urbana, en 5% del territorio nacional. La ciudad de Panamá en su espacio al este del Canal (Panamá, San Miguelito), con 1,500,000 habitantes, tiene aproximadamente 25,000 hectáreas con huella urbana. En áreas verdes hay 3,6 m²/habitante, que incluye bosques urbanos como cerro Ancón (43 hectáreas), Parque Natural Metropolitano (232 hectáreas), y Amador (30 hectáreas), pero sólo 1,6 m²/habitante de auténticos parques urbanos. Nuestra capital, en su sector al este del Canal tiene apenas 240 hectáreas de verdaderos parques urbanos: 102 entre el Parque Recreativo Omar (56 hectáreas), y los de la cinta costera (46 hectáreas). El resto está en 203 diminutos parques municipales y el pequeño Parque Municipal del Norte por Chilibre (20 hectáreas).

¿Por qué ha sucedido? Porque políticos corruptos adoptan normas en provecho de empresarios semejantes y también evitan el cumplimiento de la ley. Por ejemplo, la lujosa urbanización Punta Pacífica, inaugurada en 2006, no tiene ningún parque urbano. Otros, han apadrinado el control por grupos “ambientalistas” de grandes áreas verdes urbanas con uso muy restringido, en vez de servir como auténticos parques urbanos. Algunos creen que es para impedir allí la codicia inmobiliaria ligada a la corrupción facilitada por una institucionalidad débil.

¿Dónde podemos encontrar más terrenos para parques urbanos públicos en el sector al este del Canal? Propondría, por ejemplo, mudar las escuelas que están en Paitilla, para un sector más cercano a su clientela estudiantil. Así, las 13 hectáreas con inmuebles vetustos construidos entre 1951 y 1964, del Remón Cantera, Profesional y Richard Newman, se convertirían en un parque urbano. Igual podría suceder con terrenos confiscados en Amador. También la noria con un manglar reciente, de una antigua empresa eléctrica en San Felipe, sería un parquecito vecinal.

Debemos lograr que la ciudad de Panamá cuente con un verdadero Parque Central, como tienen otras grandes urbes: Nueva York (Central Park de 341 hectáreas), San Francisco (Golden Gate Park de 412 hectáreas), Madrid (Casa de Campo de 1,700 hectáreas, El Retiro de 125 hectáreas), París (Bois de Boulogne de 846 hectáreas), México (Bosque de Chapultepec de 866 hectáreas) o Bogotá (Parque Simón Bolívar de 113 hectáreas).

Durante varias décadas he propuesto mudar el área verde con muy baja utilización por la población, llamada Parque Natural Metropolitano de 232 hectáreas, al terreno boscoso cruzando la calle, pocos metros al norte. Sería al inmenso Parque Nacional Camino de Cruces, área verde de 4.666 hectáreas, con su calzada antigua, parte de la Ruta Colonial Transístmica, declarada en 2025 por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Alberga el Jardín Botánico Summit de 50 hectáreas. Sería un parque tropical selvático y real “pulmón de la ciudad” por su magnitud y localización, recorrido por los alisios del norte.

En el terreno así liberado al sur quedaría el necesario Parque Central de la capital. Este nuevo Parque Central parecido, aunque con su flora y fauna tropicales, al de Nueva York, sería destinado a los habitantes del Gran Panamá, vecinos de una ciudad que necesita urgentemente un lugar de esparcimiento público y gratuito con todas las facilidades para acogerlos con seguridad y comodidad, y atractivo para turistas. Incluso con un laguito para remar. Que permita merendar, el ingreso de ciclistas, de mascotas, y la equitación ordenada.

El nuevo Parque Central panameño más que duplicaría el espacio de auténticos parques urbanos, pero aún quedaría un gran déficit en el Gran Panamá Metropolitano, más de 3,000 hectáreas. Las cifras del Estudio de Crecimiento Urbano (BID, 2016) confunden porque exageran mucho la existencia de parques urbanos al incluir entre ellos zonas con áreas verdes solamente: bosques urbanos (más de 700 hectáreas en Cárdenas, Clayton, Corozal, Albrook, cerro Ancón y Parque Natural Metropolitano), Ciudad del Saber, Amador, campos de golf, etc.

El espacio de parques urbanos del Gran Panamá Metropolitano es aún mucho menor en el área al oeste del Canal (Arraiján y La Chorrera): con algo más de 500,000 habitantes en rápido crecimiento, no pasa de 30 hectáreas. Allí hay que encontrar, entre muchas áreas verdes vírgenes, terrenos para construir auténticos parques urbanos. Igual esfuerzo hay que hacer en Panamá Este, hasta Pacora.

Necesitamos que las autoridades municipales del Gran Panamá Metropolitano (Panamá, San Miguelito, Arraiján, La Chorrera) a ambos lados del Canal, el Ministerio de Ambiente y el MIVIOT, con fuerte voluntad política y sana determinación logren, al fin, la construcción de más parques urbanos, comparables a los que hay en las mejores ciudades del mundo. Sería indispensable para acercar la gran conurbación metropolitana al mínimo recomendado de 9 m²/habitante de parque urbano. ¿Podrán lograrlo los verdaderos ambientalistas, los realmente interesados en el bienestar de la mayoría de la población? ¡Ojalá!

* El autor es eógrafo, historiador y planificador
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