El autocine, una opción que resurge en la pandemia

  • 22/06/2020 00:00
Los cinéfilos aplauden esta forma de ver películas, social, pero segura. Una modalidad de entretenimiento que se ha expandido en Europa, Asia y Latinoamérica. En Panamá no se ha puesto en marcha, sin embargo, se ha experimentado en años anteriores

Mientras que los cines del mundo esperan luz verde para su reapertura, una vez pase la crisis por la pandemia, la tendencia del autocine vuelve a varios países del mundo.

Esta modalidad de entretenimiento, también conocida como autocinema, cine drive-in o cine-car, fue muy popular entre la década de los '50 y '60, sobre todo en Estados Unidos.

Aunque en España hay actualmente ocho salas de autocine repartidas por distintas ciudades (Valencia, Gijón, Vizcaya, Madrid) las medidas de cuarentena o confinamiento vuelven a reactivar esta alternativa en Alicante para que las personas puedan ver películas, sin salir de sus autos.

La instalación con más de 45,000 metros cuadrados y considerado como el más grande y moderno de Europa tiene capacidad para más de 400 vehículos. Según la franquicia Cinemacar, dispone de la pantalla con mayor superficie del continente, situada en una estructura de 500 metros cuadrados, que puede verse desde cualquier punto del recinto, detalló el portal Infobae.

Según este portal, el autocine de Alicante ofrece los máximos estándares de diseño, seguridad, calidad y confort. De modo que las medidas de higiene impuestas como normas de prevención abarcan la desinfección de cada vehículo que ingresa, puestos gastronómicos aislados con lonas de PVC transparentes, y zonas comunes espaciosas para garantizar el distanciamiento social recomendado.

“Todo el complejo dispone de cabinas de desinfección y de controles de temperatura en los accesos para los usuarios y los trabajadores. Los baños, por ejemplo, están conectados con un sistema indicativo de iluminación led que le permite a cada espectador visualizar desde su lugar cuando la cabina sanitaria esté desinfectada y lista para ser utilizada. Por otra parte, los palcos con capacidad para seis personas tienen mamparas de aislamiento. Es un negocio hecho casi a la medida de la nueva situación”, dijo Tamara Istambul, una de las socias del autocine madrileño.

“Vas en tu vehículo y, si no quieres, no tienes porqué salir de él, el sonido llega a través de la radio y los camareros –protegidos con guantes, mascarillas y pantallas de seguridad– te pueden llevar la cena al coche”, aseguró Istambul, según la agencia EFE.

Sin embargo, en Alemania, a pesar del confinamiento el autocine no dejó de funcionar. De hecho, el Autokino Essen se ha convertido en un éxito desde entonces. También Corea del Sur ha visto un aumento en el negocio de los autocines desde que el país endureció sus medidas de coronavirus en febrero, cerrando los salas tradicionales.

En Estados Unidos solo 25 autocines, de los 320 que hay, están abiertos estos días. La venta de entradas ha sido constante, pero no ha aumentado, como ocurría en Corea o en Alemania. En Nueva York, una de las zonas más afectadas por la pandemia, hay tres de estos cines que han pedido a las autoridades poder abrir, ya que cumplen con las medidas sanitarias, reportó el portal Cadenaser.

Fiebre del autocine en Latinoamérica

En Uruguay, a pesar de la pandemia, han tratado de suplir la falta de actividad cultural con el autocine. Habilitaron en Montevideo, su capital, dos espacios para ir al cine desde el coche, claro que siguiendo todas las medidas de seguridad y responsabilidad.

Aprovecharon la paralización del aeropuerto de la capital, en el barrio de Carrasco y utilizaron el estacionamiento para ver películas desde el auto, siempre guardando las distancias de metro y medio entre ellos. Sus promotores pretenden que el escenario sobre el que se ubica la pantalla gigante pueda ofrecer también otro tipo de espectáculos. Por otra parte, frente al faro de Punta Carretas, a orillas del río de la Plata, se instaló otro cine al aire libre con capacidad para otro centenar de coches.

Ante esta fiebre, Brasil no se queda atrás, ya que durante esta semana el cine desde el automóvil llegó hasta San Pablo, la ciudad más poblada del país y también la más afectada por la covid-19.

La primera película que se proyectó en un autocine fue “Wives Beware”, una comedia británica.

El Memorial de América Latina, un gigante complejo ubicado en el centro de San Pablo e ideado hace tres décadas por el antropólogo brasileño Darcy Ribeiro, abrió sus puertas para recibir a un centenar de automóviles tras una exhibición reservada realizada el pasado martes para invitados, reseñó EFE.

Sin salir de sus vehículos, los cinéfilos podrán ver una selección de éxitos y clásicos como Apocalypse Now, en momentos en que las salas de cine de todo el país se encuentran cerradas por el avance del coronavirus, que ya deja más de 955,377 casos y 46,510 muertos.

“Es mi primera vez. Creo que es una oportunidad óptima para tener un alivio. Es una opción de entretenimiento fuera de lo común y para nosotros, que somos unos enamorados del cine, es una experiencia nueva”, dijo Fabio, de 25 años a EFE

Panamá

En Panamá esta modalidad no es una novedad, ya que esta experiencia de cine al estilo de los años 80 se ha realizado en sitios como Market Plaza en Costa Verde, Panamá Oeste; en el Town Center de Costa del Este. 

La historia de los autocines en Panamá comenzó en 1952 con el autocine Número uno, el cual funcionaba en Viejo Veranillo, frente a la Universidad de Panamá. Sin embargo para la década de 1970 y 1980 surgieron otras alternativas como el autocine Los Multicines, de Betania; el autocine Pacífico, en Marbella, y el autocine Olímpico, en Parque Lefevre, pero con la llegada de los cines, estos desaparecieron.

Lo Nuevo