Del amor al desamor

PSICÓLOGA EN LINEA. A lo largo de la vida son incontables las veces que hay que enfrentarse a las situaciones difíciles como lo ...
PSICÓLOGA EN LINEA. A lo largo de la vida son incontables las veces que hay que enfrentarse a las situaciones difíciles como lo es una ruptura sentimental. No es fácil, es doloroso e incómodo. Los motivos hasta pasan inadvertidos y se prefiere dejarlos pasar como algo sin importancia que a largo plazo es peor porque se van acumulado más resentimientos, provocando el aumento de las heridas. Cualquiera que sean los motivos, no se puede evitar las emociones y sentimientos de culpabilidad, odio, rencor e incluso deseos de venganza. Lo importante es aprender a manejarlos de la mejor manera, con elegancia, aprender a cerrar la puerta pero no dando un portazo. No es difícil identificar el desamor: la pareja cae en el desencanto cuando una de las dos partes adopta conductas negativas y cuando lo que antes fueron intereses comunes ya no le interesa a ninguno.

Señales que indican que algo va mal: -Tu pareja atenta contra tu salud mental e integridad física.

-Cuando uno de los dos bloquea la oportunidad de desarrollo personal de la pareja.

-Cuando no hay metas ni proyectos en común y cada uno hace lo propio sin tomar en consideración a la otra persona.

Recomendaciones: -Es muy difícil finalizar una relación sentimental en buenos términos. Siempre hay uno que queda más adolorido. Para ello, hay que tratar de mantener la calma para evitar ser más agraviado.

-Hay que evitar autocompadecerse.

-Hay que dejar que la otra persona se exprese y tú exprésate lo más claro y directo.

-Hay que asegurarse que la decisión tomada es firme y así se evita que la pareja piense que puede regresar cuando quiere porque muchas veces se tiende a creer que todavía se puede rescatar el amor.

No importa quién de los dos dé por terminada la relación, siempre habrá emociones y sentimientos encontrados. Es mejor cerrar un capítulo en tu vida para empezar otro; sin embargo, hay que dejar que el tiempo logre sanar las heridas. El manipulador es muy dado a pedir perdón, sobre todo si son personas agresivas o violentas, harán cualquier cosa para evitar que lo o que la dejen. Suelen mostrarse arrepentidos y se justifican con cuantas excusas se les ocurra y tratan de hacer que su pareja se sienta culpable.

No se puede negar que muchas personas tienen la capacidad de cambiar para mejor cuando ven el peligro de perder a su familia. Si esto es así, cabría preguntarte: ¿podré amarle de nuevo? ¿estaré recordando los malos momentos que me hizo pasar? Es difícil encontrar respuestas a estas preguntas. Si tienes dudas es preferible buscar ayuda psicológica.

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