Ana Sofía Alemán: ‘La diversidad genuina eleva la calidad de las decisiones’

  • 06/01/2026 00:00
La presidenta de la Asociación de Directoras de Panamá cuenta a este diario cómo logró escalar en el liderazgo en diversas empresas además de resaltar cómo los sueños se cumplen con disciplina y constancia

Desde una temprana edad, Ana Sofía Alemán ya demostraba dotes de liderazgo. Un camino que empezaría a labrar desde su etapa escolar y que cimentaría más tarde en los distintos cargos que desempeñó en el ámbito de la estrategia, el liderazgo empresarial y el gobierno corporativo en diversos sitios como la aerolínea Copa Airlines, el bufete de abogados Alcogal, y el capítulo panameño de la iniciativa del Foro Económico Mundial ‘Global Shapers’, entre otros lugares de destacada prominencia.

Hoy en día, es la presidenta de la Asociación de Directoras de Panamá, un grupo de mujeres comprometidas a mejorar la efectividad de las juntas directivas de Panamá a través de la inclusión de mujeres, y es la vicepresidenta de Olimpiadas Especiales Panamá. Además fundó en 2016, Roadmap Educational Advisors, cuya misión es construir relaciones de confianza y guía a los estudiantes desde los 15 años de edad para que encuentren aquello que les apasiona y, con ello, puedan definir su futuro.

Ana Sofía Alemán es el personaje de esta semana en MÍA: Voces Activas.

¿Cuáles fueron tus primeros pasos en el ámbito de la estrategia, el liderazgo empresarial y el gobierno corporativo?

Desde muy joven el liderazgo me resultaba natural. En la escuela encabezaba desde el club de debate hasta organizaciones estudiantiles y el equipo de fútbol, y lo disfrutaba enormemente. Esas primeras experiencias sembraron en mí una semilla que continuó floreciendo en mis estudios superiores y luego en el ámbito profesional.

Sobre estrategia, aprendí muchísimo al llegar a Copa, donde cada propuesta debía sustentarse con números y datos, y desde entonces he seguido profundizando en el tema con cada experiencia profesional y académica. En Copa también tuve mi primer acercamiento, aunque tangencial, al gobierno corporativo, pues participaba en el Comité Ejecutivo Ampliado, donde se seguía una agenda, indicadores y estructuras muy claras. Allí se abordaban temas de factores ASG, código de ética, evaluaciones, riesgo y rendición de cuentas, entre otros.

Otro hito importante en ese proceso fue formar parte del grupo fundador del capítulo de Global Shapers en Panamá, una iniciativa del Foro Económico Mundial. Trabajábamos en proyectos de impacto social con una estructura clara de gobernanza, corresponsabilidad y rendición de cuentas. Esa experiencia me permitió ver cómo el liderazgo colaborativo, la estrategia y el propósito se alinean mejor cuando existe un marco institucional sólido.

Sin embargo, no fue sino hasta un par de años después, cuando fui invitada a unirme a la Junta Asesora para Latinoamérica de la Fuqua School of Business de la Universidad de Duke, que realmente aprendí de manera directa lo que implica un buen gobierno corporativo y los beneficios que genera. Ese aprendizaje se ha ido robusteciendo con el tiempo a través de otras experiencias en juntas directivas y en los programas de formación en los que he participado.

¿Cómo fueron los inicios de tu carrera en Copa Airlines, en el liderazgo de las alianzas estratégicas con aerolíneas globales y, después en Alcogal como directora de proyectos de mercadeo y responsabilidad social?

Inicié mi carrera en Copa Airlines, en el departamento de Gestión de Emergencias, y tuve la fortuna de contar con jefes extraordinarios. El primero de ellos no solo me empoderaba con proyectos completos, sino que además me daba crédito y visibilidad ante otros líderes de la organización. Paradójicamente, eso jugó un poco en su contra, porque pronto me pidieron moverme al departamento de Planificación Estratégica, asignada al equipo encargado de la integración de Copa a Star Alliance.

Debíamos cumplir con cerca de cien requisitos para ser admitidos, y yo era responsable de un porcentaje importante de ellos. Fue una experiencia extraordinaria: responsabilidades relevantes, coordinación con múltiples áreas y plazos muy exigentes. Luego fui ascendida a Gerente de Alianzas Estratégicas, desde donde manejaba la relación bilateral de Copa con aliados como KLM, Air France, Aerolíneas Argentinas y Aeroméxico, entre otros. Copa fue, en todos los sentidos, una gran escuela para mí.

Más adelante inicié un MBA ejecutivo que implicaba viajar con mucha frecuencia. Anticipando el conflicto entre los viajes de trabajo y del programa, decidí hacer un cambio. En Alcogal tuve la oportunidad de contribuir a la “corporatización” de la firma: estandarización de la marca, fortalecimiento de la responsabilidad social empresarial, estrategia de precios y lanzamiento de nuevos servicios administrativos. Al tratarse de una organización más pequeña, podía apreciar con claridad el impacto directo de los proyectos, lo cual resultó muy gratificante.

¿Por qué decidiste fundar Roadmap Educational Advisors, una práctica de consultoría educativa desde la cual acompañó a numerosos estudiantes panameños en su proceso de admisión a universidades en los Estados Unidos y otros destinos internacionales?

Como estudiante de secundaria había tenido éxito en el proceso de admisión a universidades en Estados Unidos, por lo que con frecuencia me buscaban padres y estudiantes para pedirme orientación. Disfrutaba mucho ayudarlos a encontrar su voz, contar sus historias y postular a universidades que realmente se ajustaran a ellos.

Sabía que existía una necesidad, que contaba con una base sólida de conocimientos y que el tema me apasionaba. Además, tenía una vena emprendedora. Así que, mientras cursaba la maestría, desarrollé un plan de negocios para una firma de consultoría educativa. En 2016 decidí lanzarla: así nació Roadmap Educational Advisors, a través de la cual pude acompañar a numerosos estudiantes en un momento decisivo de sus vidas.

¿A qué te dedicas actualmente?

Actualmente administro inversiones familiares en distintos negocios y participo en varias juntas directivas, incluida la de GNB Sudameris Bank, donde presido el Comité de Riesgos y formo parte de los comités de prevención de blanqueo de capitales y de tecnología.

Además, presido la Asociación Directoras de Panamá, organización que promueve la participación de mujeres calificadas en juntas directivas corporativas de nuestro país y vela por el cumplimiento de la Ley 56 de 2017, que exige que al menos el 30% de los puestos en juntas reguladas sean ocupados por mujeres. También soy vicepresidenta de Olimpiadas Especiales Panamá e integrante de su Comité Ejecutivo.

¿A lo largo de tu carrera, has experimentado las limitaciones que las mujeres podrían sufrir por el simple hecho de serlo en un entorno profesional dominado por hombres?

Afortunadamente he tenido la oportunidad de participar en juntas directivas mayoritariamente diversas, donde no me he sentido sola ni intimidada. Ésa ha sido una gran suerte. Sin embargo, sería ingenuo decir que no existen limitaciones.

A lo largo de mi carrera he visto cómo, en ciertos espacios, surgen oportunidades importantes como proyectos, invitaciones o decisiones estratégicas en círculos informales donde casi no hay mujeres. No es necesariamente intencional, pero el resultado es el mismo: esas oportunidades muchas veces ni siquiera nos llegan.

Además, en el mundo de las inversiones, en el que me estoy desenvolviendo cada vez más, la presencia femenina es menor que en otros sectores en los que he trabajado. Es un entorno visiblemente dominado por hombres. Será interesante ver cómo evoluciona mi experiencia allí; lo afronto con curiosidad, preparación y la convicción de que la diversidad genuina siempre eleva la calidad de las decisiones.

¿Qué le dices a las mujeres jóvenes que lean esta entrevista, y que sueñan con tener un futuro mejor?

Les diría que el talento abre puertas, pero la constancia es lo que las mantiene abiertas. Que inviertan en su educación técnica y humana, busquen mentores, pidan retroalimentación y no se autoexcluyan de espacios donde sienten que “todavía no están listas”. Rara vez alguien se siente “100% listo” para un reto importante.

También les diría que el éxito no es lineal: habrá tropiezos, giros inesperados y cambios de rumbo, y eso está bien. Lo importante es seguir avanzando con integridad, rodearse de gente que sume y, cuando tengan un poco más de voz, usarla para abrir camino a otras. Porque cuando una mujer llega, no llega sola: trae oportunidades para muchas más.

Ana Sofía Alemán
Presidenta de la Asociación de Directoras de Panamá
Cuando una mujer llega, no llega sola: trae oportunidades para muchas más.”
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