El mandatario le recordó a los agentes que no solo enfrentarán el delito en sus distintas formas, sino la tentación del delito al tratar con los delincuentes,...
- 24/03/2012 01:00
Los órganos femeninos y todas sus funciones sirven exclusivamente para crear, gestar o dar vida, teniendo al útero como el sagrario principal del templo o cuerpo de la mujer, donde ella realiza su máxima obra de creación: la concepción de un nuevo ser humano. Gracias a los avances de la ciencia y la tecnología existen en la actualidad cientos de métodos anticonceptivos y antinatales conocidos algunos y, otros no conocidos medicamente y, que pueden dar como resultados un final doloroso.
Dichos métodos consisten en pastillas o píldoras anticonceptivas (las más usadas) para evitar la fecundación y otras como espumas, jaleas, implantes, parches, etc. Como antinatales se conocen varios entre los cuales podemos mencionar al más famoso la ‘T de Cobre’, que es un dispositivo que se le coloca dentro del útero para destruir, o no darle vida a un nuevo ser, ocasionando desde luego reacciones o efectos secundarios a veces protuberantes como hemorragias incontrolables, si no son atendidas oportunamente por especialistas.
Otras mujeres optan por la preferencia más práctica que es la salpingografía o ligadura de las Trompas de Falopio para truncar el paso de los óvulos maduros hacia el encuentro con los zoospermos o espermatozoides masculinos, En casos muy especiales es el hombre quien decide practicarse la vasectomía para proteger a su mujer de los embarazos no deseados.
Es bueno saber que los órganos reproductores de la mujer son muy sensibles a las infecciones dentro y fuera del útero, tanto vaginal como de orina, convirtiéndose en vaginitis aguda debido a las bacterias, tricomonas y hasta hongos, resistentes a algunos medicamentos vaginales y que se manifiestan en fluidos o flujos con aroma y color muy fuertes produciendo ardor, hinchazón y comezón en las partes íntimas, acompañados de ligeros sangrados que también deben ser atendidos inmediatamente por un ginecólogo.
Sin embargo, cuando la naturaleza femenina se resiste a tratamientos severos, ya sea, en la vagina, el cuello de la matriz, útero, trompas y ovarios, es el médico quien debe informar a la mujer si es necesario practicarse algún tipo de cirugía menor, leve y sencilla que puede consistir en una quemadura de cuello del útero, o una cirugía mayor llamada histerectomía total o extirpación de la matriz.
Cuando una mujer se ve inmersa en este tipo de situaciones tan difíciles y dolorosas en que hay que tomar una decisión rápida, debe conversarlo con su pareja y tomar la mejor decisión y después de consultarlo igualmente con su médico tratante. Hay quienes opinan que la mejor decisión debe recaer sobre la propia mujer porque se trata e su cuerpo y sobre su cuerpo nadie se debe meter. En esta situación también influyen las razones culturales, religiosas y otras que no son médicas.
PSICOSEXÓLOGA