De alto interés

  • 31/10/2026 00:00
América Latina enfrenta un escenario de bajo crecimiento, desafíos económicos y laborales, mientras la biodiversidad y la igualdad de género reclaman nuevas políticas y acciones

En una región urgida de respuestas y soluciones, hay búsquedas útiles como las que se resumen esquemáticamente a continuación.

Tendencias

De acuerdo a un informe reciente de la CEPAL, América Latina y el Caribe crecería solo un 2% en el 2026. En el 2027 la cifra podría ascender a un 2,5%. Entre otros aspectos destaca que el menor dinamismo del empleo, la leve alza de la inflación, la perspectiva de un financiamiento más costoso, así como los posibles efectos de El Niño, podrían condicionar esa recuperación.

El contexto internacional es de elevada incertidumbre. Las tensiones geopolíticas, las disrupciones en las rutas logísticas y la menor previsibilidad de la política comercial están reconfigurando el entorno en que operan las economías de la región. Pueden subir significativamente, entre otros, los precios de la energía y los alimentos.

En el mercado de trabajo el empleo aumenta pero a un ritmo menor. Ello dificulta avanzar en la reducción de las brechas laborales y de la informalidad. La menor creación de empleo es un canal adicional de transmisión de la desaceleración de la demanda interna.

Los incrementos en costos como la energía, el transporte y los alimentos afectan especialmente a los hogares que destinan una mayor proporción de sus ingresos a bienes esenciales. A ello se suma la expectativa de un encarecimiento del financiamiento internacional ante las mayores presiones inflacionarias mundiales. Encarecen el costo de financiamiento de los gobiernos, empresas y consumidores, con efectos sobre el servicio de la deuda y la inversión.

Frente a este panorama de bajo crecimiento, se propone: escalar las políticas de desarrollo productivo, promover estrategias integradas de formalización deempleos, impulsar agendas que articulen de manera coherente políticas laborales, fiscales, financieras y de desarrollo productivo, fomentar empleos formales y de calidad. Ello posibilitará avanzar hacia un desarrollo más “inclusivo y sostenible”.

Biodiversidad

La CAF ha elaborado una propuesta integrada para defender lo que considera un “tesoro” particular de América Latina: su biodiversidad. Entre sus componentes se hayan iniciativas para convertir las prioridades de conservación en proyectos pro-biodiversidad que puedan financiarse y mantenerse en el tiempo.

Fortalecerá alianzas con entidades globales como el World Resources Institute (WRI), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), la UNESCO y la OEA. Los océanos tendrán un lugar destacado, con espacios sobre financiamiento “azul”, planes oceánicos sostenibles y datos ambientales claves.

Entre otros objetivos proyecta proteger la Amazonia, los páramos, los manglares y la Corriente de Humboldt. Los ecosistemas están conectados, y su conservación requiere cooperación entre países y participación de las comunidades locales, los pueblos indígenas y afrodescendientes.

Financiará 40,000 millones de dólares hasta el 2030. Contempla inversiones en acción climática, transición energética, seguridad hídrica, movilidad sostenible y conservación de ecosistemas. Procurará que el 50% de su financiamiento sea “verde” para 2030.

Con estas políticas, CAF apunta a “hacer de la riqueza natural y del conocimiento de la región una fuente de soluciones globales y de bienestar para sus habitantes”.

Género

Se necesita avanzar en la producción y utilización de estadísticas de género para contribuir a las muy amplias brechas e inequidades en esta área crucial. Se está realizando el encuentro internacional de Estadísticas de Género. Su lema es “Consolidar e innovar en el inicio de la década de acción para el logro de la igualdad sustantiva de género y la sociedad del cuidado”.

La presidenta del INEGI de México, sede del encuentro, ha resaltado que “las mujeres necesitamos estadísticas propias que describan con detalle quiénes somos, cómo vivimos, qué interseccionalidades afectan más o menos la calidad de vida, qué avances y retrocesos observamos y dónde suceden”. Enfatizó que “para muchas mujeres, frente a estructuras patriarcales y silencios estadísticos continuados, medir es más que ciencia, es incluso una forma de resistencia”.

Anotación final

Productividad, inclusión, equidad, economías “verde” y “azul”, discriminación de género, son asignaturas pendientes. Corresponde afrontarlas.

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