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Marco Rubio niega que Estados Unidos ayudara a Flávio Bolsonaro a salir de Brasil
- 31/10/2026 13:11
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, negó este sábado 31 de octubre que su país tuviera algún tipo de participación en la fuga del excandidato presidencial de Brasil Flávio Bolsonaro, quien está siendo investigado por la justicia de su país por presunta corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas.
“Nosotros no hemos facilitado nada. Nosotros supimos que arribó a suelo estadounidense. Él previamente tenía una visa y el presidente [Donald Trump] tomó la decisión de permitir su llegada al país, pero no estuvimos involucrados en los preparativos de su llegada”, manifestó el jefe de la diplomacia estadounidense al término de la cumbre de cancilleres del G-20, celebrada en Atlanta (Estados Unidos).
La declaración de Rubio contradice las afirmaciones realizadas a inicios de esta semana por medios brasileños, como el portal Metrópoles. Su periodista Igor Gadelha afirmó, citando fuentes cercanas al entorno del hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, que el viaje a Miami habría sido planificado de urgencia y con la ayuda de un grupo reducido de aliados de Brasil y Estados Unidos, con el objetivo de evitar filtraciones sobre sus planes.
Antes de que emprendiera la huida hacia Estados Unidos, el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes había solicitado a Bolsonaro que entregara su pasaporte, precisamente para impedir cualquier intento de fuga. En un video publicado en las redes sociales, Flávio afirmó que la decisión de Moraes de incautarle el documento habría estado motivada por una declaración de su hermano, Eduardo Bolsonaro, quien sostuvo el pasado viernes 23 de octubre que el senador debía abandonar Brasil si perdía las elecciones.
Asimismo, Gadelha aseguró que la administración Trump tendría pleno conocimiento de la llegada de Bolsonaro a suelo estadounidense y que este, a su vez, presentaría una solicitud de asilo político. Incluso, uno de sus aliados afirmó que Washington estaría preparando una ‘operación de protección’ para el senador.
Por otro lado, aunque inicialmente el paradero de Bolsonaro era una incógnita, la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina confirmó finalmente, el pasado lunes, mediante un comunicado publicado en X, que el hijo del expresidente brasileño había ingresado al país la noche del martes 27 de octubre por el paso fronterizo del puente internacional Tancredo Neves, ubicado en la provincia de Misiones, en la frontera con Brasil. Lo hizo acompañado de su esposa y sus dos hijas. Posteriormente, abordó un vuelo privado en Puerto Iguazú con destino a la ciudad de Guayaquil, Ecuador.
Por su parte, el jefe de Gabinete del presidente argentino Javier Milei, Diego Santilli, aseguró que Bolsonaro ingresó a territorio argentino con la documentación correspondiente y en regla, y que salió del país en un avión que también cumplía con los requisitos legales.
No obstante, el destino registrado en el plan de vuelo no permitía confirmar si la comitiva que acompañaba a Bolsonaro continuó posteriormente hacia Estados Unidos. Durante la mañana y la tarde del martes 27, las informaciones apuntaban a que el político habría viajado primero por tierra a Argentina y que Ecuador sería una escala antes de continuar hacia Estados Unidos. Posteriormente, el diario El País aseguró que el avión sobrevoló Paraguay, Bolivia y Perú, evitando el espacio aéreo brasileño. Finalmente, durante la mañana del miércoles 28, las cadenas de televisión difundieron imágenes de Bolsonaro hijo aterrizando en Miami, Florida.
Mientras se intenta aclarar qué papel tuvieron Washington y Buenos Aires en la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil, el Ministerio de Exteriores brasileño convocó a la encargada de negocios de Argentina en Brasilia, María Emilia Cortés, quien sostuvo un encuentro el pasado jueves con el jefe del Departamento de América del Sur de la Cancillería brasileña, João Marcelo Galvão de Queiroz.
Según confirmaron al diario El País fuentes diplomáticas, la reunión fue un mero procedimiento de cortesía, durante el cual se solicitó a la contraparte información sobre un episodio que ‘está muy poco claro para todos’.
Si bien la diplomacia brasileña buscaba expresar su incomodidad por la salida de Bolsonaro, no pretende utilizar este episodio para provocar una confrontación con el Ejecutivo de Milei. Las relaciones diplomáticas entre Brasil y Argentina se deterioraron después de que el mandatario argentino calificara al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de ‘ladrón’ y ‘presidiario’, durante su participación como uno de los oradores en el acto de Sao Paulo en el que se lanzó la campaña electoral de Flávio Bolsonaro, quien finalmente perdió las elecciones frente al actual mandatario en la segunda vuelta del pasado 24 de octubre.
Por otro lado, el diario argentino Perfil señaló al asesor presidencial Santiago Caputo como el responsable de coordinar el operativo de salida de Bolsonaro desde Puerto Iguazú. Según el medio, Caputo habría estado a cargo de conseguir un vuelo privado para el excandidato presidencial, quien inicialmente mantuvo silencio sobre la operación y posteriormente alardeó de ella en las redes sociales.