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- 30/04/2011 13:13
BUENOS AIRES - El laureado escritor argentino Ernesto Sábato falleció en las primeras horas de hoy en la residencia familiar ubicada en la localidad bonaerense de Santos Lugares, en el oeste del conurbano local.
Los restos de Sábato serán velados desde las 17:00, hora local (2000 GMT), en las instalaciones del Club Social Defensores de Santos Lugares, ubicado frente a su domicilio desde 1945, como él lo solicitó.
Décimo hijo de Francisco Sábato y Juana María Ferrari, Ernesto Sábato nació el 24 de junio de 1911 en la ciudad de Rojas, provincia de Buenos Aires, poco tiempo después del fallecimiento de Ernestito, un pequeño hermano que sólo tenía dos años de edad.
En 1929 ingresó en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) donde se graduó en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas.
La vida universitaria le abrió la puerta a la militancia en las vanguardias del comunismo cuando fundó junto a otros dirigentes el Grupo Insurrexit desde donde alcanzó el cargo de secretario general de la Federación Juvenil Comunista donde conoció a Matilde Kusminsky Richter, quien a los 17 años abandonó la casa de sus padres para ser su esposa algunos años más tarde.
Las dudas personales que comenzaron a crecer y expresara el joven Sábato allá por 1934 acerca del ideario comunista y la gestión gubernamental de José Stalin lo llevaron a que, por decisión del Partido Comunista (PC), fuera enviado durante dos años a cursar en la Escuela Leninista de Moscú hasta donde llegó luego de pasar por Bruselas en su calidad de delegado del PC argentino.
El 1934 alcanzó el grado académico de Doctor en Física en la UNLP lo que le permitió desarrollar una beca de investigación en el Laboratorio Curie en París donde comenzó a interactuar con relevantes intelectuales surrealistas lo que lo marcó fuertemente en la que luego fue su obra literaria.
Regresó a la Argentina en 1940 y, luego de una profunda crisis existencial, a partir de 1943, la literatura y la pintura fueron sus formas de expresión.
Desde la publicación del primero de sus libros, "Uno y el universo", en 1945, los galardones recibidos por Ernesto Sábato fueron una constante en su vida.
Su obra "El Túnel", una novela psicologista escrita en primera persona fue destacada por Albert Camus quien logró que la editorial Gallimard la tradujera al francés, en una primera etapa y a nueve idiomas más con el correr del tiempo.
En 1961, "Sobre héroes y tumbas", una novela a la que se considera como una de las mejores obras en ese género de la literatura argentina en el Siglo XX, le permite a Sábato describir descarnadamente la decadencia de una familia aristocrática en este país.
Se destaca en esa producción, el "Informe sobre ciegos" que, por sus características y pese a ser parte de aquella novela, fue publicado en forma separada y llevado al cine por uno de sus hijos, Mario, apenas iniciadas la década de los años 60.
Fue en 1974 cuando publicó la tercera de sus novelas, "Abbadón el exterminador" y recibió el Gran Premio de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) y, pocos meses más tarde, en 1975, fue galardonado con el Premio Consagración Nacional de la República Argentina.
Entre 1976 y 1984 recibió el Premio a la mejor Novela Extranjera en París, Francia; el Premio Medici, en Italia; la Gran Cruz al Mérito Civil, en España; fue distinguido en Francia con el grado de Comandante de la Legión de Honor; y, España, le otorgó el Premio Miguel de Cervantes, máximo reconocimiento a los escritores hispanoparlantes.
Esta capital lo designó Ciudadano Ilustre; Colombia le entregó la Orden de Boyacá; la Organización de los Estados Americanos (OEA), le concedió el Premio Gabriela Mistral; Alemania lo ungió con la Gran Cruz de Oficial de la República; e Israel, le dio el Premio Jerusalén.
Ernesto Sábato es doctor Honoris Causa de las universidades de Murcia, España; de Rosario y de San Luis, en la Argentina; y de Turín, en Italia.
Entre los años 1983 y 1984, Ernesto Sábato, por designación del entonces presidente Raúl Alfonsín, presidió la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), cuyas acciones investigativas que posibilitaron saber sobre la desaparición forzada de unas 8.400 personas durante la última dictadura cívico-militar, fueron condensadas en el libro "Nunca Más".
Dicha publicación fue la base sobre la que se apoyó la acusación que se formuló en 1985 contra las juntas militares que comandaron la Argentina entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983.
En sus últimos años, imposibilitado de leer y escribir por prescripción médica, sólo se dedicó a la pintura y a escuchar las lecturas que sus allegados hacían cada jornada hasta que lograba dormirse.
En tres oportunidades fue propuesto ante el comité de la Academia Sueca que dirime cada año el Premio Nobel de Literatura.