“Loco corazón”, le valió el Óscar

Hijo de la estrella del cine Lloyd Bridges y hermano de Beau, Jeff se hizo por primera vez de la atención de Hollywood en el filme The L...

Hijo de la estrella del cine Lloyd Bridges y hermano de Beau, Jeff se hizo por primera vez de la atención de Hollywood en el filme The Last Picture Show en 1971. Desde entonces su carrera ha abarcado filmes tales como Rancho Deluxe , Jagged Edge , The Fabulous Baker Boys y Fearless.

Él actualmente está interpretando al némesis de Robert Downey Jr. en las filmaciones de Iron Man II. Jeff ha estado casado durante 31 años con Susan Geston y tienen tres hijas, Isabelle, Jessica y Hayley.

Sin embargo la oportunidad de ganarse el Óscar llegó de la mano de su interpretación en la cinta Loco Corazón —en la que interpreta a un cantante de música country con problemas de alcohol— que pronto estrenará en Panamá. En entrevista para Ego el actor habla de la importancia de este rol en su carrera.

—¿Entonces qué fue lo que lo convenció a hacer Loco Corazón?

—La rechacé en un principio a pesar del hecho que me encantó el tema, amo el canto y la música country. Pero como un año después me topé con T Bone Burnett y él me dijo “si tú participas yo también lo haré”. Eso finalmente fue lo que me hizo aceptar.

—Pero, ¿cómo logra convencernos que se enamora a pantalla… en esta ocasión con Jean, Maggie Gyllenhall?

—¿Cómo creo la ilusión de estar enamorado? Al ser sincero… al abrir mi corazón y hacer esa conexión a pantalla.. es un sentimiento hermoso cuando sucede; me hace tener fe en la humanidad del mundo.

—¿Le importó mucho engordar para dar el papel?

—Pues fue algo de dos filos. Comer nieve y no hacer ejercicio fue grandioso. El lado negativo es que tu salud no es muy buena; afecta la manera en que te mueves. Me hizo preguntarme si debería tomar durante la filmación pues no me emborraché para actuar como borracho. Lo había intentado antes y no funciona, aunque estar crudo de una noche anterior ayuda.

—¿Cómo llega a entender a un personaje con tantas fallas?

—Sin duda, Bad no es perfecto y su dilema es la auto crítica. Yo creo que los artistas han hecho todo un mito acerca de que el sufrimiento es necesario para el arte— toda mi lucha y sufrimiento— y que si no estoy padeciendo no puedo ser un artista. Yo creo que el sufrimiento es inevitable en la vida, como lo es el dolor, y creo que muchos sentimos que no debemos ser tan vulnerables, ignorantes y despreciativos como lo somos en realidad. Sentimos que deberíamos de ser algo más sabios. Eso coloca un presión extra sobre el sufrimiento natural que hay en la vida; una presión adicional que no tiene que estar ahí. Así fue como logré entender a Bad Blake y la presión bajo la cual va desapareciendo.

Lo Nuevo