Personaje. Hergé no se salva, pues colaboró durante la Segunda Guerra Mundial con Le Soir, una publicación nazi y eso, aunque él mismo comentó luego que no cumplió ningún rol político y sólo lo hizo para seguir publicando, le valió para ser criticado como antisemita. Benoît Peeters, quien estuvo varias veces con el autor belga y escribió luego El Mundo de Hergé, comentó a SEMANA que "Hergé reconoció algunas veces haber cometido un error terrible al colaborar con 'Le Soir' y seguramente le faltó más autocrítica. Pero creo haberlo frecuentado lo suficiente para tener el sentimiento de que no era un horrible reaccionario ni un personaje fascista".