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- 06/10/2010 02:00
PANAMÁ. ‘Es la música de la película de mi vida en los últimos 25 años’, dice sobre su más reciente producción, Providencia, el jazzista panameño Danilo Pérez.
Y es que la vida del músico ha estado plagada de experiencias en los últimos años: sus colaboraciones con Wayne Shorter, su trabajo en Panamá como embajador de Unicef , la creación de la fundación que lleva su nombre, la organización de un festival de jazz que el próximo año celebrará su octava edición y lo más grande de todo, su paternidad.
‘A través de mis hijas he aprendido sentimientos hasta el momento desconocidos, cosas que creía que entendía pero que me di cuenta que no eran así cuando las tuve. Ellas han generado una inspiración tremenda y le han dado profundidad a todas esas experiencias que he tenido’, cuenta entusiasmado.
Según el jazzista, Providencia no es más que el soundtrack de la película de su vida y el resultado de grandes cuestionamientos que se ha hecho, preguntas como qué estamos haciendo para legar un futuro a los niños.
TIEMPOS CAMBIANTES
Danilo está consciente de que estos tiempos son convulsos, que vivimos un momento caótico a nivel mundial en cuanto a economía, a recursos naturales, a valores humanos; pero también se vive un momento en el que —a través de la música— se puede generar un gran optimismo.
‘Mi música es más aventurera, con más esperanza, se mezcla el jazz con lo clásico, con lo hindú, con lo panameño, con lo negro, y con esto me nutro de fuerza para lograr un mundo globalizado en cuanto a arte y cultura, una belleza, pero aún con sus retos’.
La producción cuenta con 11 temas escritos en forma de suite. Forman parte del proyecto los arreglos de dos boleros harto conocidos para los panameños: Historia de un amor e Irremediablemente solo.
‘Nunca había pensado en lo trágico que es Historia de un amor, pero lo escogí porque me di cuenta de que sin importar qué tan tecnológicos o avanzados seamos, no podemos dejar de lado los sentimientos’.
Otros temas del cd son ‘Daniela’s Chronicles’, ‘Bridge of life I y II’, referentes al papel de Panamá como puente del mundo; ‘The Oracle’, ‘Cobilla’, ‘The Maze’ y ‘Providencia’.
MÁS ALLÁ DE LAS NOTAS
Su lanzamiento oficial fue el pasado 31 de agosto, recibiendo inmediatamente excelentes críticas.
Pero para Danilo lo más importante es que ha tenido la posibilidad de que se haga una crítica más profunda de su trabajo.
‘Esto me demuestra que se está llegando a otra etapa. Se están dando cuenta de que detrás de todo esto hay un factor humano, social, no son las notas musicales ni la idea de estar figurando. Con este disco he sentido que hay un paso nuevo en cuanto a la percepción de mi trabajo, cosa que ha tomado muchos años, ya no están criticando el trabajo desde un punto de vista musical, porque a la larga, estamos hablando de temas humanos no de música’.
PANAMÁ JAZZISTA
El trabajo de Danilo Pérez ha dejado marcas en la historia del jazz; sin embargo, él no ha sido el único panameño que ha contribuido con este género que tuvo sus inicios en el sur de Estados Unidos.
‘Tenemos tanta gente importante que es desconocida, es como un tesoro escondido’, asegura Pérez. Louis Russell, por ejemplo, hizo grandes colaboraciones con Louis Armstrong; Sonny White lo hizo con Billie Holiday en el tema ‘Strange Fruit’, considerado uno de los temas inmortales del siglo XX.
‘Panamá pudiera reclamar, como lo estamos haciendo, participación en la historia del desarrollo del jazz, es la historia que estamos tratando de contar siempre’, dice el pianista, y por eso él espera que su música sea ‘un pasaporte cultural, que se pueda escuchar en todas partes. Que tenga identidad con las raíces de cada lugar, pero que, a fin de cuentas, genere un proceso de intercambio’, afirma.
JAZZ GLOBAL
Estas lecciones aprendidas en Panamá —y aprendidas también de mentores como Dizzie Gillespie— son las que han dado pie a la creación del Panama Jazz Festival. ‘Uno de los temas que para mí tiene más valor es el de reconocer a Panamá como centro donde se practica una globalidad natural’, establece el director del festival. Y son justamente el arte y la cultura las disciplinas en las que se puede evidenciar un impacto positivo de la globalización.
‘Yo me he hecho totalmente un luchador de esa corriente con la idea de que a través de esta gestión nos acerquemos más como seres humanos y tal vez algún día toquemos instrumentos musicales en vez de estar haciendo guerras y tengamos competencias de grupos musicales en lugar de estar matándonos con armas. Esto es un sentimiento mío, muy personal’, concluye el galardonado pianista.