El primer recorrido de prueba del monorriel, desde Patio y Talleres hasta Ciudad del Futuro, se registró la tarde del lunes 13 de abril, con esta prueba...
- 05/12/2020 00:00
El primer Festival Nacional de Pasillos Panameños 'César Alcedo Alvarado', se llevó a cabo de forma virtual como una iniciativa creada y organizada por Rafael Batista, educador y violinista veragüense en colaboración con el Patronato pro Cultura en Veraguas.
La apertura estuvo a cargo de la Orquesta de Cámara del Istmo, dirigida por el profesor Carlos Guevara y contó con la participación de 21 violinistas interpretando pasillos panameños.
De acuerdo con Batista, este festival virtual de pasillos fue dedicado al violinista y compositor César Alcedo Alvarado, nacido en el distrito de La Mesa, provincia de Veraguas, en 1890. Entre sus aportes culturales destacan el pasillo panameño 'Brisas mesanas' (cuyo título real es Isabelita) y el pasillo 'El Big One'.
“La idea de efectuar este evento fue dar a conocer este género musical como una de las expresiones artísticas más destacadas del país, la cual se hizo tradicional y adoptó sus propias características. Es un orgullo rendir honor a nuestros distinguidos compositores panameños”, manifiesta.
Entre los compositores reconocidos como exponentes de este género musical destacan: Alberto Galimany (1889-1973) con el pasillo 'Colombia y Panamá', César Alcedo Alvarado (1890-1931) con 'Brisas mesanas', Artemio Córdova (1896-1988) con el pasillo 'Yolanda Castro', Vicente Gómez Gudiño (1903-1964) con el pasillo 'El suspiro de una fea', Eduardo Charpentier Herrera (1904-1992) con el pasillo 'La dama de la pollera' y Clímaco Batista Díaz (1907-1978) con el pasillo 'Amparo'.
Efraín González, violinista, expresa que es importante llevar a cabo un rescate de este género que ha quedado en el olvido. “Es necesario que cada uno haga su aporte para que el pasillo panameño vuelva a surgir. En el momento en que Rafael me contactó, no dudé en sumarme a esta iniciativa e inmediatamente localicé a otros compañeros que también estuvieron presentes en la cita cultural”.
Datos históricos registran que el pasillo, como género musical, surgió durante la época independentista en los Andes neogranadinos.
Se originó como expresión de alegría en el momento de la independencia en las primeras décadas del siglo XIX como una adaptación del vals austriaco, cuya variación determinó un cambio rítmico; se extendió a finales del siglo XIX hacia Centroamérica, haciendo su primera escala en Panamá, traído por militares y altos funcionarios del Gobierno colombiano, convirtiéndose en uno de los géneros musicales y bailes de preferencia de la aristocracia, tanto urbana como rural del istmo.
Nodier Casanova, investigador musical, precisa que todo tuvo sus inicios en Europa donde las parejas practicaban bailes sujetados de manos como el vals y el minué, mientras que en América en el siglo XIX se estaban dando las revoluciones independentistas, y se comenzó a romper el paradigma de bailar separados.
Con la independencia se introdujo un movimiento con todos los aspectos que se querían olvidar de la cultura española, y llegaron a América Latina otras influencias culturales como la francesa; Colombia y Panamá no fueron ajenos a ese fenómeno.
Con la existencia de la Gran Colombia con Simón Bolívar, Nicolás Quevedo Rachadell viajó a la capital y trajo un repertorio armado con las características de lo que después se convertiría en el pasillo.
Cuando Panamá se unió voluntariamente a Colombia ocurrió un intercambio cultural importante.
En sus inicios, el pasillo en Panamá era solamente instrumental y su ejecución se basaba en algunos instrumentos básicos como el violín, la guitarra, la flauta, la mandolina, la bandola chiricana, implementando el complemento percutivo de las maracas. Posteriormente apareció el pasillo vocal.
“Se tienen testimonios de que el primer vals en nuestro país se llamó 'Brisas de Mensabé', reportado en 1940 de la autoría del violinista Miguel Iturrado.
“Posteriormente, Belisario Porras dio fe en su ensayo de la presencia del vals en la provincia de Los Santos. Así se han conocido algunos valses hasta nuestros días como 'El aniversario', 'Ida' y 'La copa' que son de autores desconocidos, pero una muestra de la presencia de este género en Panamá”, subraya Casanova.
Tras todo el recorrido del pasillo en Panamá, se instala en la provincia de Chiriquí, desde donde posteriormente inmigrantes panameños se trasladan al sur de Costa Rica, llevando este género que hoy forma parte del folclor de esa nación.
En lo que respecta a Panamá siempre se ha discutido el hecho de que el pasillo sea folclórico o no. “El pasillo es considerado música popular o un baile de salón tanto por Narciso Garay y Manuel Fernando Zárate. Esas son las clasificaciones que hay hasta el momento, porque son muy antiguas. Una data de 1930 y la otra de los años 60. Pero en la actualidad no sabemos si tienen relevancia o pueden seguir siendo repetidas”.
El investigador asegura que durante sus pesquisas realizadas a lo largo del territorio nacional, ha recaudado testimonios que validan que este género musical se vinculaba a la alta alcurnia, y efectivamente el nombre de 'pasillo' proviene del diminutivo de la palabra 'paso'.
Lo cierto es que el pasillo en Panamá es considerado un género musical y baile de carácter popular. Era cultivado generalmente en fiestas, eventos especiales, visitas diplomáticas, bailes de salón, y también en eventos del pueblo, teniendo su máximo desarrollo entre finales del siglo XIX y mediados del XX.