Teatro inmersivo en el Fuerte San Lorenzo

‘Tambores del Castillo’, un grupo de jóvenes colonenses lleva al visitante a un recorrido por la historia mientras disfruta del escenario natural de Chagres, con el contagioso ritmo de su percusión

Una chica adolescente no hace más que lamentarse de que en casa de su abuela, donde su padre la envió por unos días, todo es muy aburrido. Además, poco entiende a la anciana que le habla de una comida que no es la que acostumbra a comer, de un tambor al que no encuentra sentido y de una historia que desconoce completamente. La abuela decide llevar a su nieta por un recorrido de historia y tradición que toma lugar en diversos espacios del Fuerte San Lorenzo.

Tambores del Castillo es una experiencia teatral inmersiva producida por Malamaña Teatro con su proyecto “Voces de Colón, Jóvenes protagonistas del patrimonio vivo”, que resultó ganador de la convocatoria Panamá Innova 2025 de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), en la categoría de Turismo, Cultura e Industrias Creativas.

“Este proyecto desde su concepción fue ganador por múltiples motivos”, asegura Maritza Vernaza, directora de Tambores del Castillo. “Formamos a jóvenes de Colón en turismo, patrimonio, teatro e historia de la mano de importantes agentes culturales como el Cihac, el Ministerio de Cultura en su dirección de Patrimonio y El Trip de Jenny, una operadora colonense muy conocida que también es pionera en la creación de experiencias donde Colón es el territorio y la sabrosura”, detalla.

Los jóvenes que dan vida a los personajes de esta obra debieron cumplir con un proceso formativo de varios meses. El actor y dramaturgo Arturo Wong tuvo la labor de instruir a los participantes. Posteriormente se dio el proceso de ensayos con el texto de la obra, escrito por Martanoemí Noriega.

“Hay de todo un poco, es una experiencia en la que procuramos que la historia se transmita de una manera distinta, con las artes escénicas agarradas de una mano, con el tema de también la transmisión de información sobre nuestra historia, resaltando otros personajes, porque es muy importante para nosotros que no sean los que los que aparecen siempre en la historia oficial”, recalca.

Tambores del Castillo tiene también un componente de rescate de la memoria de la comunidad, sobre todo, del pueblo de Chagres, que es un territorio, del río Chagres y toda la ruta transístmica que contiene mucha historia.

La obra mantiene elementos tradicionales de la provincia de Colón.

La historia de la fortificación construida en tiempos de la colonia, pero cuya historia continúa evolucionando hasta el día de hoy se cuenta a través del teatro y la música, acercando a nuevas generaciones tanto de artistas como público a las tradiciones de la provincia de Colón mientras el sitio histórico se convierte en un escenario al aire libre. Una producción que apuesta por nuevas formas de acercar al público al patrimonio histórico.

No hay escenario ni sillas. El público sigue voces y se agrupa alrededor de la acción. Los actores se desplazan de un lugar a otro, lo que permite que observen detalles sobre su arquitectura y sobre su restauración. El fondo, la boca del río Chagres con la exuberante naturaleza que lo rodea.

Un grupo de nueve jóvenes actores, con la ayuda de elementos de vestuario como sombreros, pelucas y bigotes, da vida a una variedad de personajes que van desde el ingeniero militar italiano Bautista Antonelli, quien estuvo a cargo de los planos de la primera estructura, los piratas que en repetidas ocasiones atacaron el fuerte, los lugareños, residentes de la comunidad de Chagres y Gorgona, los norteamericanos que al desatarse la fiebre del oro van poblando las riberas del Chagres en una desleal competencia por el transporte de carga y de pasajeros... incluso el presidente Porras, cuyos esfuerzos por mantener el poblado en su sitio, ante la firma de los tratados Hay-Bunau Varilla, fueron infructuosos.

Cada escena se acompaña del toque de los tambores congo. Los actores interpretan varios temas relacionados con las escenas de la obra y se anima a los asistentes a acompañar a la cantalante con los coros:

En tambores del Castillo hay drama.

Cuando se habla de los ataques piratas la cantalante dice:

Señores, nos atacan,

(coro) ahí vienen los piratas.

Señores, nos atacan,

(coro) ahí vienen los piratas.

Le ganamos, le ganamos,

(coro) vencimos a los piratas.

La batalla la ganamos,

(coro) vencimos a los piratas.

Para la fiebre del oro, se refiere a un norteamericano en el siglo XIX:

Allá en tu país ¿qué hay ‘pa ver?

(coro) Allá en tu país ¿qué hay ‘pa ver?

Gente con cadenas en los pies.

(coro) Allá en tu país ¿qué hay ‘pa ver?

Aquí en mí país ven a ver

(coro) Aquí en mí país ven a ver

Nadie con cadenas en los pies

(coro) Aquí en mí país ven a ver

Y cuando el poblado es obligado a desplazarse:

(coro) Río Chagres no llores más, río Chagres no llores más

Tú aquí me viste crecer y hoy te tengo que dejar...

Y sobre el final, no vamos a comentar, sería imperdonable ser un “spoiler”.

Los asistentes siguen a los actores por un recorrido en el fuerte, un recorrido que va acompañado de su historia.

Son los propios jóvenes quienes interpretan las historias de sus ancestros en el Fuerte San Lorenzo, como parte de una iniciativa que busca ampliar sus oportunidades de desarrollo profesional y promover la participación de las nuevas generaciones en la protección y divulgación del patrimonio cultural.

Tambores del Castillo forma parte de un proyecto que contempla dos recorridos teatralizados en la provincia. El primero se desarrolla en el Fuerte San Lorenzo, mientras que el segundo está previsto para 2027 en Portobelo.

“Vamos a trabajar también con jóvenes en formación sobre su territorio para armar juntos una experiencia con artes escénicas, pero que hable de ellos, que se visualice su talento, la energía y todas las virtudes que tiene ese territorio y su propia historia”, informa Vernaza. “De hecho ya estamos en las inscripciones de los jóvenes de Portobelo y empezamos justo este mes con la formación en historia, con el Cihac y también con la dirección de Patrimonio, porque es importante que los chicos cuando actúen sepan de qué están hablando, no que el texto pase por encima de ellos sino que se apropien de la historia, de esa narrativa y esa información. Una historia tiene un vínculo directo con ellos y con su territorio”, destaca.

A través de Voces de Colón, se busca fortalecer las capacidades y las oportunidades laborales de jóvenes colonenses en las artes escénicas, el turismo y las industrias creativas, además de ampliar las alternativas de turismo cultural en la provincia de Colón.

Las funciones se realizan los sábados y domingos, a las 9:00 a. m., durante noviembre de 2026, en el Fuerte San Lorenzo. El recorrido está recomendado para personas a partir de los 8 años, tiene una duración aproximada de dos horas y 30 minutos y admite alrededor de 50 participantes por función.

El tambor colonense es un gran protagonista en la obra.
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