Los terrícolas, un vistazo a la sociedad

PALABRA. El atelier de un artista es su refugio, un espacio donde se materializan todas las ideas que salen de la mente de su creador y ...

PALABRA. El atelier de un artista es su refugio, un espacio donde se materializan todas las ideas que salen de la mente de su creador y para Alicia Viteri, este espacio se ha convertido en los dos últimos años en su campo de juegos.

En otros momentos el espacio había sido dominado por lienzos, sin embargo hoy hay una buena cantidad de elementos muy diversos y que no pareciesen tener alguna conexión entre sí, al menos hasta que bajo una improvisada tolda cubierta con plástico, para proteger lo que guarda, observamos un montón de pequeños seres, cada uno único, como son los humanos en la vida real.

Son 75 terrícolas que forman parte de la instalación que presentará Viteri en el Museo de Arte Contemporáneo desde el próximo martes.

Piezas de cuero, telas, botones y otros artículos de sedería, botellas, piezas de artefactos electrónicos, pintura, tornillos, en fin... Todos estos elementos le dan vida al espacio, al igual que la salsa que suena desde una radio ubicada en un escritorio.

‘Ay, ay, ay amor’, repite el estribillo del tema de la Orquesta Guayacán, mientras buscamos nuestros asientos y nos disponemos a conversar.

Y es que conversar con Alicia Viteri siempre es un placer. Quien lo hace se alimenta de su experiencia, su conocimiento, su honestidad y su sencillez.

En nuestra anterior entrevista la artista estaba por presentar su proyecto ‘Memoria Digital’, elaborado con herramientas tecnológicas. De allí, volvió a los paisajes, ‘una etapa de reposo a la que vuelvo después de enfrentarme a de todas estas jornadas para producir proyectos específicos. Los paisajes siempre son un sitio al que puedo volver y que me han enseñado muchísimo’, dice.

TRANSICIÓN

Justamente pintando esos paisajes Viteri fue ideando su nuevo proyecto, algo que involucrara personas. En ese momento había pensado en volver al dibujo, al blanco y negro, pero observando algunos elementos que había estado guardando en su atelier, esa idea fue tomando forma tridimensional.

‘Por años había coleccionado títeres, santos, imágenes populares y todos los signos que hay en estas figuras de alguna manera me fueron alimentando. Me mantuve en al idea de trabajar con figuras humanas y utilizando todos estos elementos, nacieron los terrícolas’, detalla.

El nacimiento de un concepto es para Viteri ‘un fenómeno, una cosa mágica que pasa, y que tienes que agarrar cuando se presenta porque si no lo haces, se desvanece, algo que algunos llaman con unas palabras muy rimbombantes ‘epifanía’, pero que no es más qué el resultado de un constante trabajo’.

Alicia concuerda con Pablo Picasso en que ‘la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando’. Y considera que eso fue lo que le ocurrió a ella. ‘Me llegó la inspiración y vi el primer terrícola’, afirma.

En su extensa carrera artística, Viteri ha trabajado el dibujo, el grabado, la pintura, la escultura, incluso la joyería. Para ‘Memoria digital’ aprendió a utilizar softwares de diseño gráfico. Y también elementos tomados de la vida diaria han llegado a formar parte de este proyecto.

‘Yo llegué a diseñar mi propia ropa, ahora diseño los ropajes de los terrícolas. Hasta lo que me enseñaron las monjas en la escuela, a coser, bordar, tejer... y qué iba yo a saber que hasta eso me iba a servir para poder hacer los terrícolas...’ reflexiona. ‘He recurrido a toda mi malicia indígena para hacerlos’.

Información, enseñanzas que con los años fueron alimentando a la artista tanto técnica como visualmente, el afán de coleccionar, pero sobre todo, una gran pasión por observar a la gente dieron como resultado estas singulares figuras.

‘Cada persona me enseña tanto... y me alimenta tanto... cada persona casi que es un libro abierto para mí’, afirma.

Y en su mente, ella no solo vio un terrícola, ‘vi muchos terrícolas, el concepto empezó a funcionar, a tomar cuerpo en mi mente y fabriqué una sociedad del mundo que me rodea. Por eso se llaman ‘los terrícolas’.

Para Viteri, los terrícolas son los mismos personajes de siempre, aquellos que ha representado en sus pinturas, en sus murales, solo que con un aire mucho más fresco, porque ‘con ellos he vuelto a encontrar al niño que había perdido algún tiempo’.

Por eso, Viteri asegura que lo único que quiere es que ‘quienes observen la instalación se diviertan tanto como me he divertido yo por dos años haciendo esto’.

UNA PASARELA

La instalación recrea una gran pasarela que representa la sociedad, ‘con seres muy particulares que manejan ciertos códigos de comportamiento humano y que son la minoría’

Estos personajes no tienen nombre propio ni una identidad definida, pero ‘obviamente estoy alimentadísima de mi entorno y del mundo en que vivo y eso es solo una mínima parte’.

Por eso reconocerá algunos rasgos, o habrá visto algunos de los elementos que lucen estos personajes: capas, joyas, uniformes, prendas de lujo. ‘He retratado una sociedad que realmente me asombra y que cada día que pasa me asombra más’, admite.

Viteri afirma ver hoy cosas que ni siquiera Gabriel García Márquez, con todo su ingenio se las imaginó al escribir El Otoño del Patriarca. Definitivamente la realidad en la que vivimos ha superado cualquier ficción.

Además, todos los personajes tienen dos caras, porque ‘a ningún terrícola que haya conocido en mi vida, le he conocido una sola cara. Mínimo, dos. Y con que tenga dos ya tengo material suficiente de trabajo’, dice con una sonrisa.

Gente tan pomposa y elegante tiene que lucir sus ropajes, por eso la instalación tiene forma de pasarela que culmina con los próceres de esta sociedad, representados por esculturas de bronce.

El Museo de Arte Contemporáneo de Panamá acogerá a 75 terrícolas. Otros 25 - aun en producción- se sumarán a los existentes para una muestra en el Museo de Arte Contemporáneo de Cartagena.

Y como en al vida real, ningún individuo es igual a otro, ‘no trabajo sobre boceto, trabajo directamente. El ciclo de creación se renueva permanentemente. Tomo una forma, esa forma me inspira una imagen y sobre la marcha se va transformando en mis manos. Hasta yo me sorprendo. Y eso es lo rico, es lo apasionante del arte’.

Además, para la madre de las criaturas, ningún hijo es predilecto. ‘No hay ningún terrícola favorito, si cada uno me ha dado placer en el momento en que lo he hecho. Entonces, ¿cómo va a haber uno favorito?, además, con uno he aprendido un montón, ese me da la pauta para los que siguen y lo que hice mal en el anterior se supera en el que sigue, porque es un proceso de crecimiento y aprendizaje permanente. Para mí el arte es nunca dejar de aprender’, afirma.

META CUMPLIDA

¿Se cierra el ciclo con las 100 figuras?, su creadora dice tajantemente que ‘no voy a hacer ninguna más. Yo me puse mi meta y la voy a cumplir aunque esté agotada. Pero no sé qué venga después’, asegura la artista.

Lo único que tiene seguro Alicia es que se quiere divertir con lo que está haciendo. ‘Me puse una meta hace unos cuantos años pues tuve una experiencia muy fuerte y a partir de allí me dije, Alcia, de ahora en adelante vas a ser feliz. Eso es lo único que me importa. Lo negativo, no me interesa, que cada quien haga lo que quiera’, expresó.

En paralelo, Viteri está exponiendo un mural que viera la luz en la década de los ochenta y que se llama ‘Funerales y carnavales’.

‘Me encantó la experiencia de trabajar en la Bienal del Sur, agradezco la oportunidad de colgar mi mural’. Pero está orgullosa de haber continuado un camino que la ha llevado a distintos lugares. ‘¿Por qué hacer lo mismo si estoy en otro momento de mi vida?’

El sol cae y el día de trabajo está por finalizar. Alicia empieza a recoger los materiales, a guardar las piezas terminadas, limpia y barre el estudio, apaga la música y las luces. Pero antes de salir le dice a sus terrícolas: ’muchachos, cuidado y alguno se me escapa’.

Hay que ser más humildes y aprender que somos un pinche granito de arena. lo único grande que podemos tener es ser uno mismo, y si uno tiene la posibilidad de crear, imagínate qué fortuna...

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