El modelo de Río resuena en Panamá tras multitudinario concierto de Shakira

  • 05/05/2026 00:00
El cónsul de Panamá, Rubén Arguelles, en Río de Janeiro destacó la organización y el impacto económico del concierto gratuito de la barranquillera en Copacabana y consideró factible aplicar un esquema similar en el país, con coordinación entre autoridades y empresa privada, aunque advirtió sobre la alta inversión requerida

No hay escenario que no se rinda a los pies de Shakira. Tampoco en la playa de Copacabana en Río de Janeiro (Brasil) donde logró reunir, según el balance oficial de las autoridades, a dos millones de personas en el concierto gratuito que ofreció el pasado sábado 2 de mayo. Lo hizo con todo un repertorio musical, el cual osciló entre los temas más recientes provenientes de su álbum ‘Las mujeres ya no lloran’ (2024) como ‘Acróstico’ o ‘Copa Vacía’, y sus temas clásicos y conocidos como ‘Las De La Intuición’, ‘Hips Don’t Lie’ y ‘Antología’.

La barranquillera también juntó en un mismo escenario a diversos artistas de renombre en la música brasileña como Anitta, Caetano Veloso, Maria Bethânia e Ivete Sangalo. Shakira no solo sorprendió a los fanáticos por hablarles en perfecto portugués, sino en diversas acciones que iban en conjunción con su espectáculo musical, las cuales consistieron en coreografías coordinadas que formaban parte de una estética visual en la que tampoco faltaron las figuras formadas por drones, las cuales mostraban figuras en forma de loba en alusión a otro de sus temas musicales.

En cambio, las pantallas eran una invitación a un recorrido situado entre el pasado y en el presente, en el que se podía ver a la joven Shakira en uno de sus primeros videos musicales de los años 2000 como ‘Ojos Así’ mientras que, por otro lado, se veía una estética futurista de la cantante colombiana.

En uno de sus mensajes al público, Shakira dejó claro que Brasil siempre tuvo un lugar especial en su corazón.

“Soñaba con cantar para ustedes desde los 18 años. La vida es mágica, ¿no? Es mágica. Brasil, yo te amo (...) Aquí vemos a millones de almas juntas para cantar, emocionarse, amar, abrazar, para recordar al mundo lo que es verdaderamente importante: bailar y cantar. Sobre todo, aquí en esta playa maravillosa, en Río”, manifestó la cantante a su público en un concierto que ofreció de forma gratuita.

Por otro lado, Shakira dedicó el espectáculo a las mujeres latinoamericanas y, especialmente, a las 20 millones de madres solteras brasileñas que sacan adelante a sus hogares por sí solas. “Yo soy una de ellas”, dijo ante los presentes, citada por el diario El País de Madrid.

Este espectáculo se convirtió en el más multitudinario de su carrera, al tiempo que produjo un impacto de $160 millones en la actividad económica local de Río de Janeiro, en línea con otros megaconciertos de similar magnitud como fueron los de Lady Gaga y Madonna.

Una logística ordenada

El espectáculo – el cual también llevó como nombre el ‘Waka Waka Bana’, un juego de palabras entre el tema ‘Waka Waka’ y Copacabana – se desarrolló como una iniciativa conjunta entre las autoridades locales como la prefectura de Río de Janeiro y la empresa privada.

De acuerdo a las cifras desveladas por la Prefectura de Río, la autoridad municipal colaboró en diversos frentes como la limpieza, la salud, la seguridad, la asistencia social y el control de tránsito, entre otros.

Por ejemplo, la prefectura de Río a través de sus 2,000 trabajadores del aseo recogió 362 toneladas de residuos y limpió las calles con agua reutilizada mezclada con 2,000 litros de detergente y 500 litros de esencia de eucalipto. En lo que se refiere a la atención sanitaria, se dispusieron tres puestos médicos en la zona en los que 320 profesionales de la salud atendieron 400 casos.

Otro aspecto, no menos importante, es el de la seguridad ciudadana. Para este evento se desplegaron a 400 agentes de policía y más de 1,800 guardias municipales quienes vigilaban la seguridad de los asistentes del evento. Además, teniendo en cuenta la integridad de los menores de edad, el personal de asistencia social de la prefectura de Río otorgó 527 pulseras de identificación distribuidas tanto a niños como a adolescentes.

La ciudad de Río también fue objeto de controles de tránsito diseñados para idear una ruta que organice y mejore la circulación del público que acudió a la playa de Copacabana a ver en directo a la cantante colombiana.

Para poner a la ciudad de Río de Janeiro en el ambiente previo al concierto, se realizó un evento conexo en el icónico Cristo Redentor, una imponente estatua de estilo Art Déco de 38 metros de altura situada en la cima del cerro del Corcovado, y que el pasado sábado 2 de mayo estaba iluminada con el tricolor azul, rojo y amarillo, los colores característicos de la bandera colombiana.

Este escenario icónico de la ciudad carioca fue el lugar de una serie de actividades destinadas a promocionar a Colombia como país turístico, aprovechando la presencia de Shakira en Río de Janeiro y buscando consolidar a Barranquilla como destino ideal en una labor desarrollada en la ciudad tanto por el alcalde de Barranquilla Alejandro Char y la agencia gubernamental de la rama ejecutiva del Gobierno colombiano a cargo de promover las exportaciones colombianas, el turismo internacional y la inversión extranjera a ese país.

Las sinergias entre Panamá y Río

La Estrella de Panamá tuvo la oportunidad de conversar con el cónsul de Panamá en Río de Janeiro Rubén Arguelles quien asistió en la sección de autoridades y patrocinadores al concierto que brindó Shakira en la playa de Copacabana.

Sobre el concierto, Arguelles consideró que el evento en sí fue muy organizado. El evento fue posible gracias a la articulación de esfuerzos entre la empresa privada y las autoridades locales.

“El concierto de Shakira estuvo realmente muy bien organizado. Hay que destacar el trabajo de la prefectura de Río de Janeiro, junto con los organismos de seguridad del estado, que realizaron una planificación muy sólida. Implementaron un sistema eficiente de evacuación y de acceso para el público, permitiendo que las personas entraran de manera ordenada y salieran con rapidez. El sistema de transporte, especialmente el metro, funcionó de forma muy organizada, evitando cuellos de botella al finalizar el evento. Además, el espectáculo fue de primer nivel. Contó con pantallas y sonido distribuidos a lo largo de toda Copacabana, perfectamente sincronizados. Incluso se utilizó un pequeño delay en el audio para evitar desfases entre distintas zonas, logrando que la música llegara al mismo tiempo a todos los asistentes”, narró el diplomático a este diario sobre su experiencia.

Al ser consultado sobre si sería factible extrapolar el éxito de Río como cuna de los grandes conciertos a la ciudad de Panamá, Arguelles consideró efectivamente que sí sería posible, estableciendo un marco de trabajo similar al de Río en el que tanto las autoridades como la empresa privada trabajan de la mano para hacer de estos eventos una realidad.

“Sin embargo, hay que entender que estos eventos requieren una inversión significativa. Traer a un artista de ese nivel, montar la infraestructura, garantizar sonido, logística y seguridad... todo eso cuesta. En el caso de Río, la prefectura invirtió aproximadamente entre 15 y 18 millones de reales. Sin embargo, el retorno económico fue mucho mayor. Los sectores beneficiados incluyen hoteles, restaurantes, transporte, comercio y servicios turísticos. (...) Yo considero que sí se deberían impulsar estos conciertos en Panamá, porque generan turismo, visibilidad internacional y dinamizan la economía”, manifestó Arguelles, agregando que Río ha logrado crear una nueva ‘temporada alta” con estos conciertos, además de los eventos tradicionales que se celebran en épocas señaladas como el carnaval y el Año Nuevo.

Arguelles ratificó que Panamá, por su ubicación estratégica, incluso tiene ventajas adicionales para atraer al público internacional. Eso sí, advierte, habría que prepararse en términos de infraestructura y logística para acoger estos eventos en lugares estratégicos de la ciudad ya sean la Cinta Costera o la Calzada de Amador. Por otro lado, elogió la voluntad de la Prefectura de Río de compartir ideas con Panamá con el fin de intentar replicar ese éxito en el país.

Rubén Arguelles
Cónsul de Panamá en Río de Janeiro
Yo considero que sí se deberían impulsar estos conciertos en Panamá, porque generan turismo, visibilidad internacional y dinamizan la economía.”
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