Ernesto ‘Neco’ Endara: ‘La vocación no es un súbito milagro, se forma lentamente’

  • 04/05/2026 00:00
El autor, ganador de la condecoración Rogelio Sinán, reflexiona sobre su vocación, su relación con la literatura y comparte un mensaje a las nuevas generaciones sobre la dedicación que exige el arte de escribir

Para Ernesto ‘Neco’ Endara, el Día del Escritor y la Escritora Panameña no fue una conmemoración cualquiera ya que el pasado 25 de abril recibió en el Teatro Aurea ‘Baby’ Torrijos de la Ciudad de las Artes la medalla Rogelio Sinán.

En la ceremonia de premiación – a la que asistieron tanto la ministra de Cultura Maruja Herrera como el Canciller de la República Javier Martínez-Acha – Endara fue descrito como un escritor ‘multifacético’ así como el ‘biógrafo literario de la ciudad de Panamá’ por el presidente del Consejo Nacional de Escritores y Escritoras de Panamá Javier Alvarado.

“Hablar de él es hablar de un maestro que ha sabido capturar nuestra identidad con una pluma tan aguda”, decía por su lado la viceministra Académica de Educación, Agnes de Cotes.

Neco Endara – rodeado de autoridades gubernamentales, representantes del sector cultural, escritores y amantes de la literatura – admitió entre las risas del público presente que su discurso de aceptación del galardón, con el cual llevaba preparándose desde hace una semana antes del evento, se le había quedado atrás.

“Se me quedó el discurso (...) creo que en Chitré y, por supuesto, debía reemplazarlo, pero como no me acordaba ni media palabra. Aunque tuve la suerte de acordarme y es como una especie de diálogo con Rogelio Sinán”, resumió aquella noche.

La Estrella de Panamá pudo conversar días después con Endara, quien relata cómo fue recibir la condecoración Rogelio Sinán, la cual reconoce sus décadas de trayectoria con la pluma como el instrumento ideal para transportar a sus lectores en un mar de historias como las de la antología de cuentos ‘Receta para ser bonita y otros cuentos’ (2001) o el poemario ‘Álbum de nostalgias’ (1993).

Para Endara, recibir la medalla Rogelio Sinán fue todo un honor. No solo por considerarlo como uno de los mejores escritores de la literatura nacional pero también por traerle a la mente la entrañable amistad que mantuvo con Sinán, al que califica como un amigo ‘profundo y sincero’.

“Siento que logré convencerlo de mi amistad y él mostró un cariño especial conmigo (fue él quien sacó mi primera obra y la llevó a un escenario formidable (una librería) dirigiendo la lectura dramatizada de ‘¡Ay de los vencidos!’, que me regaló una contentura en el alma como nunca había sentido. Por esa y otras razones, el haber vivido lo suficiente para recibir su medalla, me llena de orgullo. Cuando lo vuelva a ver le ‘echaré el cuento’”, expresó a este diario sobre su amigo.

En tanto, confirmó a La Estrella de Panamá que acogió la noticia con un gran sentido de gozo y alegría. “Cuando se hizo oficial, celebré con mi mujer el hecho de que tendríamos un jugoso premio para volver a pasear a Boquete, a Pedasí, a Playa Escondida y otros sitios donde hemos sido tan felices”, confirmó el también autor de ‘Las aventuras de Piti y Mini’ (1982) y ‘Un lucero sobre el ancla’ (1984).

La condecoración Rogelio Sinán no solo consta de la medalla y la correspondiente Resolución Ejecutiva enmarcada, sino un cheque de $10,000.

Una vocación que se formó poco a poco

La vida de ‘Neco’ Endara no puede ser únicamente contada desde el prisma de la escritura, ya que vivió otras facetas que contribuyeron a ampliar su universo narrativo como las de bombero, gestor de calderas y docente en la Escuela Náutica. Durante su trayectoria profesional, tuvo la oportunidad de ser marino en aguas de África, Europa y América.

No obstante, Endara encontró en la lectura y la escritura un refugio para imaginar, crear y soñar.

“La vocación no es un súbito milagro, se va formando lentamente. En mi caso, la literatura comenzó su asedio con la lectura, no hay de otra, creo que únicamente leyendo, al principio por aprender, luego por placer, va uno amando, disfrutando, necesitando la lectura. Sin saber cómo ni cuándo, queda uno cautivo de los libros. Leí como demente, como náufrago como ciego que recién recobra la vista. Ese fue el lento proceso que me llevó a intentar escribir como los autores que me daban tanto placer. Yo quise brindarlo también. Y eso es lo difícil”, confesó Endara a este diario.

A los escritores jóvenes, les tiene un mensaje: que encuentren el sentido verdadero que se le debe dar a cualquier rama del arte como lo es la escritura, no considerarlo nunca como un pasatiempo.

“He podido observar algunos modismos en escritores jóvenes que se acercan a los míos. Por lo demás, espero que hayan aceptado lo que he repetido cada vez que tengo la oportunidad de dirigirme a jóvenes que se incian en la literatura: encontrar el sentimiento verdadero que se le debe a todas las artes: no considerarlas nunca “un pasatiempo”. Mejor no diga nada. Las artes son exigentes, para entregarse ellas piden rendición total, es decir total entrega, pasión, sólo así nos darán felicidad y una que otra retribución. No sean muy exigentes con ellas no les pidan un éxito rotundo sin mucho esfuerzo, los premios son esquivos, y no son los que realmente harán de ustedes escritores famosos”, aconsejó ‘Neco’ Endara a las futuras generaciones de autores y cuentistas.

Al ser consultado sobre la evolución de su estilo literario a lo largo de los años, el escritor manifestó lo siguiente: “El paso de los años me ha convertido en un revisador de todo lo que escribo, me he vuelto muy exigente para que no se cuelen errores de ninguna especie (aunque siempre un buen crítico los encuentra a borbotones)”.

‘Neco’ Endara, en tanto, todavía mantiene en mente a los personajes e historias que formaron parte de su producción literaria, la cual también se nutre de los sucesos históricos del país como la destrucción de Panamá La Vieja en 1671 así como de los saberes populares de leyendas como ‘La Llorona’

“Los personajes de leyenda, el mar, la noche y las estrellas, han llenado mis sueños de poesía. La historia de mi país y sus personajes, han alimentado mis obras teatrales (Victoriano Lorenzo, Sir Henry Morgan, La Llorona, etc.). Mi propia vida me ha brindado los personajes de mis novelas (‘Pantalones cortos’, ‘Pantalones largos’), los conocí vivos y los imagino todavía deambulando por nuestra ciudad; los pinté, discutí con ellos, y, por cierto, como muchacho de la película, les gané y los encerré en libros; los ensayos son el desboque de las ideas, debe uno convertirse en vaquero, enlazarlas y, encerrarlas en el redil del cerebro para entonces sacarles el jugo y acercarse así a su significado total (que nunca se logra); el cuento es el más libre de mis intentos. El cuento brinca por todos los trampolines literarios posibles (se me han quedado muchos que todavía persigo). El cuento me fascina porque con ellos logro los imposibles que me niega la razón”, aseguró el autor sobre su panorama literario.

A sus 94 años de edad, ‘Neco’ Endara mantiene todavía intacto ese entusiasmo por contar historias. Por el momento, no descarta ni confirma la publicación de nuevos proyectos con los que seguir cautivando a sus lectores.

Ernesto ‘Neco’ Endara
Escritor
En mi caso, la literatura comenzó su asedio con la lectura, no hay de otra, creo que únicamente leyendo, al principio por aprender, luego por placer, va uno amando, disfrutando, necesitando la lectura.”
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