No puede evitar contar historias

Actualizado
  • 12/01/2012 01:00
Creado
  • 12/01/2012 01:00
PARÍS. Tras 40 años de carrera y unos treinta filmes, el realizador Steven Spielberg, uno de los más taquilleros en la historia, confesó...

PARÍS. Tras 40 años de carrera y unos treinta filmes, el realizador Steven Spielberg, uno de los más taquilleros en la historia, confesó en París que se vuelve como un león enjaulado si no está contando un cuento, como el de War Horse (Caballo de batalla), su última película.

El cineasta y productor de 65 años, que se enamoró del cine cuando su padre lo llevó de niño a ver una película de Cecile B. de Mille sobre el circo, recordó en una velada el lunes en la noche en la Cinemateca de París que supo desde entonces que lo que quería hacer en su vida era contar historias.

‘Y me vuelvo inaguantable, como un león enjaulado, si no estoy contando un cuento. Pero lo cierto es que siempre son las historias las que me encuentran a mi, no soy yo quien las busco’, dijo Spielberg, a quien la Cinemateca parisina le rinde un tributo en forma de retrospectiva de unas 20 de sus películas.

WAR HORSE

‘Todo lo que he realizado en mi vida ha sido así: son las historias las que me han hallado a mí’, explicó el cineasta, que viajó a París para la presentación especial de War Horse, que estuvo precedida por una clase magistral. Así ocurrió con War Horse, que cuenta la historia de un chico y un caballo durante la Primera Guerra Mundial, relató Spielberg antes de la proyección en la cinemateca, donde fue recibido por cientos de admiradores y cinéfilos.

‘Todo el cine que he hecho ha sido porque me enamoré de las historias, y no podía no filmarlas. Era llevado como por una fuerza irresistible’, dijo el realizador, que ha sido galardonado con cuatro Oscar, uno de ellos en tributo a su carrera.

CAMINO AL CINE

War Horse, que está nominada a los Globos de Oro y que se perfila como aspirante a una estatuilla dorada, vio la luz luego de que la coproductora de Spielberg, Kathleen Kennedy, vio la pieza de teatro en Londres y le dijo que tenía que viajar a verla, porque tenía que llevar esa historia a la pantalla.

‘Y al ver la pieza supe que tenía que hacerla, y la rodé en siete meses’, dijo el realizador, que en sus conversaciones con cinéfilos y reporteros pasó revista a su trayectoria, cuyo hilo conductor ha sido su amor por el cine y las historias.

Recordó, entre otras cosas, que siempre, desde muy niñ o, había querido hacer una película sobre los Ovnis, personajes míticos de la cultura contemporánea, pero que fue sólo gracias a la fama que obtuvo con Tiburón que pudo hacer Encuentros del tercer tipo.

Confesó que su pasión por el cine había sido devoradora, hasta que tuvo hijos.

‘El cine era lo único que existía para mí hasta que tuve mi primer hijo, que me enseñó que había cosas más importantes’, admitió".

Para no volverse loco como un león enjaulado, Spielberg trabaja ahora en varios proyectos a la vez, entre ellos una secuela a Las aventuras de Tintín, el célebre reportero de historietas del belga Hergé, en 3D.

‘Pero trabajar en varios filmes a la vez no es algo nuevo en Hollywood, muchos realizadores lo hicieron antes, como Victor Fleming’, el realizador de una de las más famosas películas de todos los tiempos, Lo que El Viento se llevó, afirmó Spielberg.

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