FAO y Panamá celebran 75 años de cooperación por la seguridad alimentaria y nutricional

  • 23/04/2026 00:00
La FAO también destaca como otro rasgo distintivo de Panamá el buen equilibrio entre el uso de la tierra para fines comerciales (producción alimentos, madera, energía) en proporción con la cobertura boscosa, que gira aproximadamente en 68 % del territorio nacional, importante activo internacional en los esfuerzos para la contención al cambio climático y a la generación de empleos verdes o turismo agroecológico

La República de Panamá y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) conmemoran 75 años de cooperación en 2026, una relación que inició formalmente con la promulgación de la Ley 29 del 24 de febrero de 1951, que ratificó la Constitución de la Organización, y marcó el momento desde el cual la FAO ha acompañado al Estado panameño —especialmente al Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA)— en el diseño e implementación de políticas públicas orientadas al desarrollo agrícola, la seguridad alimentaria, a una mejor nutrición y a la resiliencia climática.

Entre los principales resultados de esta cooperación, la FAO acentúa la reducción de la subalimentación en el país (indicador de seguimiento a la erradicación del hambre), que pasó de 24 % a 5,6 % en las últimas dos décadas, según el reporte anual del Sistema de las Naciones Unidas (ONU) sobre la Seguridad Alimentaria y Nutricional a nivel mundial.

El Coordinador Subregional de la FAO en Mesoamérica, Adoniram Sanches Peraci, explicó que este avance ha estado respaldado por diversas iniciativas como aumento en la producción agrícola interna, mejoras en el sistema logístico de cadena frío, apoyo a la agricultura familiar, apertura comercial, fortalecimiento del programa de alimentación escolar, entre otras. “La meta para 2030 es bajar a menos de ≤2.5 % la prevalencia de hambre, para que Panamá pase a ser considerado por la FAO/ONU como un país libre de hambre, título que actualmente sostienen Brasil, Chile, Costa Rica, Guyana y Uruguay”, dijo.

Sanches Peraci también agregó que detrás de esta positiva evolución de la agenda de seguridad alimentaria y nutricional es necesario reconocer la labor diaria de las agricultoras y agricultores panameños, así como de la institucionalidad de apoyo, principalmente del MIDA, y su red de instituciones vinculadas, quienes permiten que los alimentos lleguen a las mesas panameñas frescos, sanos, inocuos, saludables y en abundancia.

En referencia a esta celebración, el ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, indicó: “Felicito a la FAO por estos 75 años de trabajo continuo en Panamá. Su colaboración para con nuestro país habla de un compromiso que impulsa una agenda integral de transformación agroalimentaria. Gracias por su apoyo técnico en temas como la zonificación agrícola, restauración de tierras, bioeconomía, adaptación basada en ecosistemas, comercio y financiamiento innovador. La cooperación entre nuestro país y el organismo seguirá siendo esencial para enfrentar desafíos globales y garantizar un futuro sostenible y justo”.

Avances en materia ambiental

La FAO también destaca como otro rasgo distintivo de Panamá el buen equilibrio entre el uso de la tierra para fines comerciales (producción alimentos, madera, energía) en proporción con la cobertura boscosa, que gira aproximadamente en 68 % del territorio nacional, importante activo internacional en los esfuerzos para la contención al cambio climático y a la generación de empleos verdes o turismo agroecológico.

En esa misma línea, con el Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE) la FAO ha fortalecido el trabajo conjunto para impulsar acciones concretas frente al cambio climático y la conservación de los recursos naturales. “Esta cooperación se refleja en iniciativas como el Programa Azuero Verde/Proyecto Corredor Seco (apoyado por el Banco Centroamericano de Integración Económica -BCIE- y el Fondo Verde para el Clima -FVC-); además, el apoyo técnico para actualizar metas e indicadores de Neutralidad de la Degradación de Tierras (gracias al financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial – GEF-) y la contribución a la formulación del Pacto de Panamá con la Naturaleza”, explicó el Coordinador subregional de la FAO.

Además, añadió que este trabajo se complementa con la implementación de iniciativas orientadas a la conservación y gobernanza de ecosistemas estratégicos, incluyendo el proyecto “Biomas Críticos del Darién (también con el GEF), que fortalece la conservación colaborativa en esta región clave del país.

El Representante de la FAO destacó también la buena combinación de servicios logísticos, principalmente el Canal de Panamá, con una potente cuenca productiva de café y cacao que, poco a poco, se va consolidando; junto con Provincia de Chiriquí, en una marca de reconocimiento global de productos diferenciados, de alta calidad y elevado valor de mercado.

En otra materia, la FAO expuso que en esta trayectoria de cooperación también resulta pertinente registrar los avances relacionados con la regularización y reconocimiento de tierras indígenas bajo regímenes de propiedad colectiva en las Comarcas, como parte de procesos orientados al desarrollo territorial con enfoque de derechos, pertinencia cultural y respeto a las formas de organización y gobernanza propias de los pueblos originarios.

Nuevo marco de trabajo entre FAO y Panamá

Para este 2026, la FAO, el MIDA y el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIRE) firmarán el Marco de Cooperación País 2026-2029, instrumento de trabajo que propone el desarrollo sostenible para Panamá, a través del fortalecimiento de la resiliencia de los sistemas de producción de alimentos, en respuesta al cambio climático, que ocasiona dispersión de las lluvias, degradación de suelos y ampliación de las zonas áridas del Arco Seco en la Península de Azuero.

“El nuevo marco de trabajo se enfocará en la revisión de la matriz productiva agrícola nacional, con incorporación de nuevas tecnologías digitales, bioinsumos y participación del sector privado. Adicional, la FAO brindará apoyo técnico al país en la dinámica del comercio internacional de alimentos, una vez que Panamá participa de dos sistemas de integración económica, SICA y Mercosur, y un acuerdo bilateral del Tratado de Promoción Comercial (Panamá – Estados Unidos), todos con gran impacto en el agro nacional”, explicó Sanches Peraci.

Otro capítulo importante en el acuerdo es el apoyo a la inclusión socio productiva de comunicades rurales que buscan su desarrollo tecnológico y económico diferenciado, como las Comarcas Indígenas, comunidades afrodescendientes, mujeres rurales y agricultura familiar, importante base económica y cultural de los alimentos típicos consumido en el país.

La sanidad vegetal es la base de la seguridad alimentaria

De manera complementaria, la FAO apoya el fortalecimiento de capacidades para la gestión de riesgos fito-zoosanitarios y climáticos bajo el enfoque de “Una Sola Salud”, integrando la salud humana, animal, vegetal y ambiental como pilares de la prevención y respuesta ante amenazas emergentes.

La Organización sostiene que la sanidad vegetal es la base de la seguridad alimentaria. Las plantas sanas proporcionan dietas ricas en nutrientes para humanos y animales y ayudan a promover un ecosistema equilibrado. En cambio, las plantas infectadas por plagas pueden desencadenar una cascada de efectos negativos en el suministro de alimentos e inducir brotes de enfermedades zoonóticas transmitidas por patógenos nocivos.

Además, la FAO ha afirmado en diversas ocasiones que los plaguicidas desempeñan un papel en la gestión de las plagas, pero su uso excesivo y su mala gestión provocan pérdida de biodiversidad, contaminación ambiental, disfunción de los ecosistemas, problemas de seguridad alimentaria y resistencia a los plaguicidas.  

El Representante Regional de la FAO, Rene Orellana Halkyer, señaló recientemente que “Las plantas representan el 80% de las calorías que consumimos y producen el 98% del oxígeno que respiramos. Sin embargo, su salud está cada vez más amenazada por riesgos bióticos y abióticos, mientras la demanda global de alimentos, piensos, fibras y biocombustibles continúa aumentando”.

Según estimaciones globales, la producción de alimentos deberá aumentar en un 50% para el año 2050, y alrededor del 80% de esta demanda adicional provendrá de productos vegetales. No obstante, hasta un 40% de la producción agrícola mundial se pierde cada año debido a plagas y enfermedades, generando impactos económicos que superan los 220 mil millones de dólares.

La FAO hizo un llamado a redoblar esfuerzos en sanidad vegetal y en producción agrícola sostenible para proteger la base de la seguridad alimentaria mundial en un escenario de riesgos crecientes.

Finalmente, Adoniram Sanches reiteró “en 2026 celebramos más que solo 75 años en el país, Panamá ha sido socio fundador de la FAO desde 1945, época en que dos tercios de la población mundial padecía de hambre y se encontraban afectados por los efectos inmediatos de la post guerra mundial. Hoy en día, Panamá se ha caracterizado como ser un país promotor del multilateralismo, abierto a la cooperación, amigo y defensor de la paz. Desde la FAO, un profundo agradecimiento a la sociedad panameña, a los gobiernos, en especial al actual, por tenernos en cuenta y hospedarnos en su territorio”.

Lo Nuevo