Para Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), “una de las mayores restricciones que hoy hay para cumplir los acuerdos...
- 04/12/2014 01:00
Diciembre es uno de los meses más difíciles para quienes tienden a caer en la tentación de dejarse llevar ‘comiendo, bebiendo y haciendo ‘de todo’ en las épocas festivas. Las consecuencias de esos excesos no tardan en hacerse patentes en forma de kilos de más, desarreglos digestivos y fatiga física y mental.
Sin embargo, existe otra posibilidad divertida y saludable: disfrutar sin pasarse de la raya haciendo uso de la moderación y el autocontrol, como explican tres de las profesionales de la Clínica La Luz .
Las psicóloga clínica Carmen Llorente y las doctoras Lola Rodríguez, responsable de la Unidad de Medicina de Familia, y Paloma Becerril, responsable de la Unidad de Tráfico, han elaborado unas recomendaciones para pasar unas fiestas felices y plenas para ‘el cuerpo y el alma’.
SUAVIZAR LAS EMOCIONES FUERTES
Además Llorente explica cómo manejar tensiones, conflictos, alegrías y euforias, en la vida social y familiar:
‘Podemos vivir las fiestas navideñas pensando en el sentido, valor y significado que tienen para nosotros, o superficialmente, fijándonos en aspectos comerciales, unidos generalmente a excesos consumistas, en el amplio sentido de la palabra’.
Y agrega, ‘centrarnos en lo importante es la mejor manera de controlar nuestras emociones porque nos ayuda a analizar la situación, pudiendo así trazar un plan de conducta y no actuar impulsivamente. Vivir de acuerdo a lo que para nosotros es valioso nos permite disfrutar de una manera consciente de las cosas buenas de la vida’.
ESTRÉS Y ANSIEDAD, A RAYAS
Llorente recomienda: ‘nuestra vida está en nuestras manos. Podemos dirigirla hacia donde queramos; aplicando todas nuestras estrategias y conocimientos. Somos capaces de aprender de los errores cometidos. Prever y planificar cuanto vayamos a necesitar para estas fiestas: comida, regalos, actividades etc.…, nos evitará tensiones que pueden amargárnoslas’.
‘Priorizar lo fundamental con un margen razonable de tiempo garantiza que podamos disfrutar de nuestras compras y preparativos. Anticipar que la vivencia va a ser grata y no una maraña de improvisaciones’.
Todos los años celebramos Navidad: podemos, pues, recordar las que nos resultaron gratas, tomarlas como modelo y repetir lo que funcionó bien, asegura la especialista.