Joaquín Horna: ‘Estoy seguro de que el documental contribuirá a fortalecer el recuerdo del padre Gallego’

El cineasta panameño presenta este fin de semana “El Santo de Santa Fe”, documental sobre la vida del padre Héctor Gallego en Santiago de Veraguas en funciones a beneficio de las obras en áreas de pobreza extrema de Cañazas que realiza la Fundación Solidaridad y Desarrollo de Panamá

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El 9 de junio se cumplen 55 años de la desaparición forzada del sacerdote colombiano Héctor Gallego, el párroco que logró enseñar a los más necesitados a trabajar juntos para escapar de la explotación y poder progresar. En Santa Fe de Veraguas compartió la pobreza de sus feligreses, trabajó junto a ellos el campo y tuvo el valor de desafiar a los poderosos convencido de que la justicia y la razón estaban de su lado. Su compromiso con la fe y la justicia social le representaron un alto precio.

Este año ve la luz ‘El santo de Santa Fe’, documental del panameño Joaquín Horna que no tiene como fin esclarecer un misterio de 55 años, más bien, recordarnos que queda mucho por hacer para lograr un mundo mejor y que cada uno de nosotros puede hacer una parte. Sobre sus motivaciones, el desarrollo de este proyecto y futuras proyecciones, Horna conversó con La Estrella de Panamá.

Permiso migratorio para el nuevo párroco de Santa Fe en mayo de 1967.
¿Cuándo decidiste formalmente hacer este documental?

Fue en 1997, cuando el recordado sociólogo y escritor Raúl Leis presenta la adaptación teatral de la novela de la escritora nicaragüense María López Vigil, “Héctor Gallego está vivo”. La adaptación se presenta poco más de 25 años después de los hechos. Su historia me impactó tanto que decidí llevarla al cine.

En 2003 participe en la primera convocatoria de CINERGIA, fondo costarricense para impulsar el cine centroamericano, con un argumento de 20 páginas de la película. El argumento fue premiado y me invitaron a un taller de desarrollo de guiones de cine con la directora argentina Lucrecia Martel. Llegué a Costa Rica con el proyecto de una película de ficción y regresé a Panamá con un documental, pues este formato era más factible de producir con un presupuesto bajo. El Fondo Nacional de Cine del Ministerio de Cultura lo hizo posible.

A lo largo de este tiempo y alimentados por el hecho de que décadas después no se haya resuelto este crimen, se han desarrollado una variedad de piezas sobre el tema. ¿Qué consideras que tu documental aporta a la discusión?

Como obra cinematográfica, el documental te permite contar la historia del sacerdote de manera más completa en 1 hora 43 minutos. A lo largo del documental, antiguos colaboradores y amigos comparten hechos vividos y hallazgos encontrados.

El mismo padre Gallego narra parte de su historia, en fragmentos de una entrevista realizada en Radio Hogar pocos días antes de su desaparición. Al final del documental, la audiencia puede sacar sus propias conclusiones.

Aunque el documental ofrece indicios reveladores que dan luces sobre este caso, el documental presenta la historia no con la intención de esclarecer misterios, sino para contribuir a mantener vivo el legado del sacerdote mártir.

Rancho donde vivía el Padre Gallego, detrás del rancho parroquia en Santa Fe.
¿A través de qué ejes se desarrolla el documental?

El documental primero se desarrolla a través de la búsqueda del periodista colombiano Juan Serrano, quien descubre la historia del sacerdote por casualidad mientras investigaba el caso de los Panamá Papers. En archivos colombianos, Serrano no encuentra mucha información, hasta que conoce más de la historia al contactar a sus hermanas, Nubia y Edilma Gallego. Serrano finalmente viaja a Santa Fe, donde conoce de primera mano cómo el sacerdote logró inspirar a los campesinos para acabar con varias generaciones de explotación, lo cual puso su vida en peligro.

La búsqueda del periodista se entrecruza con la de Edilma Gallego, quien en 1999 fue invitada a Panamá para identificar los supuestos restos de su hermano para llevarlos a Colombia. Pero cuando los restos resultaron ser los de otro desaparecido de la dictadura, en circunstancias no muy claras, decidió quedarse para conocer la verdad. Edilma nunca regresó a Colombia.

Las distintas piezas de este rompecabezas se van armando en secuencias intercaladas que pasan de una época a otra. A medida que se desarrolla la historia, se revelan hechos y hallazgos hasta que, al final, la audiencia tiene todos los elementos para llegar a su propia conclusión de lo sucedido.

Primera tienda de la Cooperativa La Esperanza de los Campesinos en 1970.
¿Qué tan sencillo o qué tan complicado ha sido recopilar los datos para presentar este proyecto?

Sencillo porque encontré gran disposición de campesinos y amigos del sacerdote de contar sus partes de la historia, pero complicado porque, muchas veces, el paso del tiempo limitaba la memoria. Otra gran dificultad fue la falta de películas o vídeos del sacerdote, ni de su labor en Santa Fe. Al inicio solo pude recopilar copias de fotos publicadas en revistas de los años 1970.

Sin embargo, cuando viajé a Colombia para conocer a la familia Gallego, me suministraron muchas fotos inéditas del padre Gallego y de Santa Fe en 1972. Estas últimas tomadas cuando sus padres, Alejandrina y Horacio, participaron en la primera peregrinación en Santa Fe para honrar la memoria del sacerdote, el 9 de junio de 1972. Los campesinos han mantenido esta tradición durante 55 años.

Después tuve acceso a copias de entrevistas al padre Gallego y a Alejandrina, su madre; así como a las declaraciones de Mons. Martín Legarra, quien sucedió a Mons. Marcos McGrath como obispo de la Diócesis de Veraguas, anunciando la excomunión de los involucrados en el crimen. También una entrevista poco antes de morir de Mons. Alejandro Vásquez Pinto, mentor del padre Gallego cuando iniciaba su labor como primer párroco de Santa Fe.

Ultima visita del Padre Gallego a su familia en Salgar, Colombia, a inicios de 1971. Su madre le advierte que no lo volverá a ver si regresa a Panamá.
La cinta se presentará en Santiago de Veraguas hasta el día de hoy y próximamente en comunidades apartadas de la provincia. ¿Cuál será su itinerario en el extranjero?

Vamos a enviar el documental a casi 40 festivales internacionales de cine, en especial cine de derechos humanos, a medida que se vayan abriendo las convocatorias. Ya lo enviamos a festivales de Costa Rica, Colombia, México y Nepal. En Panamá hemos puesto el documental a disposición de las parroquias y grupos como Cáritas, para sus programas de ayuda a los más necesitados. Las funciones en Santiago son en beneficio de la Fundación Solidaridad y Desarrollo de Panamá (Fusodep), para sus programas en Cañazas y la Comarca Ngöbe-Buglé.

¿Sientes que has cumplido con esa “misión de vida” de contar la historia de El Santo de Santa Fe?

En una sesión de Cinergia expliqué que contar la historia del padre Gallego se había convertido en una “misión de vida”. En la sesión final, la realizadora Lucrecia Martel, dijo que mis palabras resumían la motivación y el compromiso que necesitaba un realizador para recorrer el largo camino hasta completar su obra. No importan las complicaciones, si tanto deseas hacer esa película, la vas a hacer.

Después de verlo terminado, estoy seguro de que el documental contribuirá a fortalecer el recuerdo del padre Gallego y a mantener vivo su legado. Como dice en el documental el también escritor nicaragüense Silvio Sirias, autor de la novela “El Santo de Santa Fe”, de donde tomo el título del documental, es importante contar la historia del padre Gallego para recordarnos que todavía hay mucho que hacer para mejorar el mundo. Ese es el principal aporte de este documental.

Nota sobre la investigación del rancho quemado, enviada por el Padre Gallego al obispo de Veraguas el 8 de junio de 1971, un día antes de su desaparición forzada.
¿Cuál consideras es el mayor legado de Héctor Gallego?

Algunos personajes del documental dicen que la búsqueda de Héctor ha sido infructuosa. Pero ellos se refieren a los restos del sacerdote que no fueron encontrados. En varias ocasiones, Héctor les dijo a los campesinos de Santa Fe que si desaparecía no perdieran el tiempo buscándolo, sino que siguieran la lucha. Al trabajar en este documental comprendí que Héctor se refería a la lucha para mejorar el mundo, en este caso, el mundo de los campesinos de Santa Fe, que sí lograron mejorar.

También comprendí que todos podemos encontrar a Héctor, pero no en una fosa, sino dentro de cada uno, porque todos tenemos algo de Héctor. Todos podemos buscar en nosotros mismos hasta encontrar algo que podamos hacer para ayudar a mejorar el mundo. Ese es el principal legado de Héctor.

En 1971, una cruz en la Iglesia de Santiago pide la liberación con vida del Padre Héctor Gallego.
¿Han cambiado las cosas para el campesino o se sigue repitiendo la historia, ahora sin el padre Gallego?

Cambiaron las vidas de la mayoría de los campesinos de Santa Fe que trabajaron con el padre Gallego. Fundaron una cooperativa, “La Esperanza de los Campesinos”, y prosperó. Además de esperanza, el esfuerzo conjunto les permitió comprar y vender sus productos a mejores precios, se alimentaron mejor, pudieron ahorrar y enviar a sus hijos a estudiar. En la actualidad, esta prosperidad se refleja en el campesino de esa región. Pero en el resto del país se continúa observando mucha pobreza, sobre todo en el campesino de subsistencia, y mucha pobreza extrema en regiones indígenas.

El documental concluye con las palabras de Héctor explicando la necesidad de crear una sociedad nueva. El sacerdote señala que Santa Fe marcha un poco adelante; pero advierte que es un programa que requiere realizarse en varias parroquias y, hasta donde sea posible, extenderlo a toda Veraguas y al mismo tiempo, influir para que se extienda a todo el país.

Cientos de campesinos se dan cita en Santa Fe el 9 de junio de 1972 para el primer año de la desaparición del Padre Gallego. Todos los años, durante más de medio siglo, han seguido honrando la memoria del sacerdote.
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