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- 01/07/2026 00:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️El cantante y compositor Omar Alfanno confesó ayer a La Estrella de Panamá que cuando recibió el pasado lunes de que el Consejo Directivo de la Academia Latina de la Grabación, que realiza todos los años los Premios Grammy Latino decidió reconocer su trayectoria y aporte a la música latina, fue toda una sorpresa. “Imagínate la emoción. Estaba en casa con mi esposa cuando me comunicaron la noticia”, aseguró el compositor de temas inolvidables como ‘A Puro Dolor’ y ‘El Gran Varón’ a este diario.
Es así que Alfanno formó parte de una lista de galardonados por la Academia Latina de la Grabación como Alaska, Lila Downs, Francisco Céspedes, Chichi Peralta y Daniela Mercury como parte de los galardonados que recibirán los Premios Especiales que serán entregados en noviembre. El premio del Consejo Directivo tiene el propósito de reconocer a aquellas personas que han realizado importantes aportes a la música latina, aunque no necesariamente a través de interpretaciones.
Antes de él, otras eminencias universales de la música recibieron ese mismo galardón como los compositores Eric Shilling, el letrista puertorriqueño Ángel ‘Cucco’ Peña, y el guitarrista y productor mexicano Chucho Rincón.
En un mensaje de video que hizo público ayer a través de Instagram, Alfanno comentó que este galardón reconoce sus cinco décadas como compositor y que dicho reconocimiento simbolizaba un cambio de ciclo profesional.
“Siento que ha llegado el momento de cerrar un ciclo para vivir esta etapa con más tranquilidad. Además de cantar mis propias composiciones yo quisiera dedicarme a otras cosas que me ilusionan como la pintura, por ejemplo. Este premio, además, con todas las actividades que se realizarán este año, tanto en Panamá como en otros países, para celebrar mis 50 años de carrera. El reconocimiento llega como anillo al dedo. Pero eso no significa que vaya a dejar de componer. Imagínate, esa es mi vida. Yo no podría respirar sin componer. Es algo que forma parte de mí. Lo que sí quiero es bajar un poco el ritmo y disfrutar más las cosas que Dios me ha regalado hasta ahora. Siempre digo que la gloria de Dios ha estado conmigo y eso lo agradezco profundamente”, dijo Alfanno a este diario.
Si bien tenía deparado ser un cirujano dentista, al final la vida le tenía preparado otro camino: el de la composición musical, con el que expresaría desde su puño y letra los momentos de felicidad y tristeza en unos temas que muchos adoptaron como parte de la banda sonora de sus vidas.
Al ser consultado sobre qué finalmente lo motivó a transitar el camino de la música, Alfanno replicó que tenía la convicción de que las letras y la música ya las tenía dentro de su ADN.
“Mi abuelo Carmelo una vez me dijo algo que nunca olvidé: ‘Tienes dos llaves: la odontología y la música. Escoge la música’. Yo terminé mi carrera en 1982 y para entonces ya comenzaba a colocar canciones en México. Decidí seguir ese camino porque sabía que era lo que realmente me apasionaba. Ahora uno ve los premios, el reconocimiento y el nombre construido dentro de la industria, pero en aquel momento era una decisión tomada prácticamente a ciegas. Uno no sabe qué va a encontrar en el camino. Creo que eso es precisamente lo que hoy reconoce la Academia: ese recorrido de tantos años sin claudicar, sin bajar la guardia. Esta es una carrera en la que el tiempo termina diciendo si realmente llegaste o no. Por eso este reconocimiento significa tanto para mí. Las claves de mi vida han sido la perseverancia y la fe”, manifestó Alfanno al otro lado del teléfono.
Esa primera etapa de su vida musical se caracterizó por el asombro que le producía esa capacidad de que podía escribir las canciones con naturalidad. Después llegó la etapa de su participación en la industria musical, cuando los artistas empezaron a grabar sus composiciones.
“Ahí comprendí que no bastaba con escribir desde el corazón; también había que lograr que esas canciones conectaran primero con el intérprete y luego con el público. Esa fue una etapa de mucho aprendizaje, de retos, de búsqueda de excelencia”, dice alguien que trabajó con diversos artistas de renombre como Shakira, Marc Anthony y Thalía.
Alfanno ahora está enfocado en la tercera etapa de su carrera musical: cantar las canciones que trajo a la vida con su mano y su mente. “Me encanta interpretar aquellas composiciones que hicieron famosas otros artistas y contar las historias que hay detrás de ellas. Los intérpretes cantan esas canciones, pero muchas veces no conocen cómo nacieron. Eso es algo que hoy disfruto muchísimo compartir con el público”, admitió.
Esa experiencia de compartir con el público la vivió desde hace poco en Cali (Colombia) cuando ofreció un concierto en el que desempolvó temas musicales que no cantó en su propia voz por más de 30 años.
“Había más de mil personas. Más allá del número, lo importante fue ver que la gente quería escuchar las canciones en mi propia voz y conocer las historias detrás de ellas. Esa es la etapa en la que quiero terminar mi carrera”, declaró.
Entre esas actividades a las que busca dedicar más tiempo están el jugar al golf además de contemplar fijamente la naturaleza.
“Durante toda mi vida he pasado incontables horas dentro de estudios de grabación. Antes entraba a las tres de la tarde y salía a las diez de la mañana siguiente. Ahora trabajo más durante el día, pero igual paso muchas horas encerrado en el estudio. La vida del compositor y del productor exige muchísimos sacrificios. Uno vive esperando que un artista toque la puerta buscando una canción. Y lo más difícil es cuando ese artista está convencido de que tú tienes el éxito que necesita. Eso exige mucha disciplina, mucha dedicación y un trabajo casi artesanal”, reflexionó un artista que resume su carrera profesional en innumerables satisfacciones pero también en incontables sacrificios.
A las próximas generaciones de músicos que ven en él un ejemplo, les tiene un mensaje: sean perseverantes y honestos.
“Tener una carrera honesta significa entender que este camino no es fácil. Van a escuchar muchos “no”, pero esos ‘no’ pueden convertirse en un ‘sí’. También hay que aprender a escuchar cuando alguien con experiencia te hace una observación. No todo rechazo es negativo; muchas veces es una enseñanza. Hay personas que quieren ser algo que realmente no son. Mi consejo es que sean fieles a ustedes mismos. Si realmente eso que sueñan forma parte de quienes son, tarde o temprano lo van a lograr. No claudiquen nunca”, concluyó.