“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
- 24/09/2009 02:00
PANAMÁ. Llegó la temporada de migración de aves rapaces. Durante la época, que se inicia a mediados de septiembre y se extiende hasta noviembre, mi les de rapiñas emigran del norte al sur en busca de alimentos y de temperaturas cálidas.
En su largo viaje hacen escala en Panamá para alimentarse, descansar y retomar su rumbo. Pero, hay otras que olvidan su destino y se quedan para siempre.
Cada año, los amantes de las aves se dan cita para apreciar este espectáculo que sólo ocurre en cuatro ciudades del mundo: Israel, México, Costa Rica y Panamá dijo a La Estrella Rosabel Miró, directora ejecutiva de la Sociedad Audubon, organización que dedicada al cuidado y conservación de aves.
Entre las especies más comunes que hacen este tránsito están el gavilán aludo, bolsero castaño, oriol y playero occidental.
En el último conteo de rapaces que hizo Audubon se identificaron 1,700,000 especies, lo que nos da una idea del espectáculo migratorio.
Panamá es un sitio privilegiado para avistar los desplazamientos migratorios, indicó Miró. Es mucho más favorable para las aves viajar sobre tierra firme, en donde encuentran árboles donde descansar y alimentación, que volar sobre el mar. Su paso por el Istmo les reduce riesgos y les permite recuperar fuerzas para llegar a su destino final.
La ocasión atrae a gran cantidad de turistas y estudiosos de las aves, que desde tempranas horas se dan cita en lugares estratégicos como el Cerro Ancón y la Bahía de Panamá para observar el fenómeno natural.
Los desplazamientos migraciones también demuestran cómo un hábitat depende de los recursos del otro para conservar la biodiversidad, expresó la directora de Audubon.
Aunque parezca ilusorio, las rapiñas se preparan para dejar sus sitios de anidación en el hemisferio norte y emprender la aventura hacia el sur.
Las especies, que acumulan grasas en su cuerpo para soportar el desgaste de energía, viajan durante el día usando corrientes de aire caliente para ganar altura y desplazarse sin aletear.
El viaje puede demorar hasta un mes y medio. Durante el período las especies no se detienen a descansar ni alimentarse.
El espectáculo ha captado la atención de los naturalistas y científicos hace siglos. Sin embargo, en Panamá son pocos los que se interesan por el evento, aseguró Miró.
Miró aseguró que es fácil identificar a las especies en los cielos. Casi siempre sobrevuelan en línea recta con dirección al sur. Si observan el fenómeno no se asusten es normal en la temporada de migración de las aves de rapiñas.
L a organización ambiental ofrece un taller gratuito a los amantes de la naturaleza para enseñarles a identificar especies migratorias.
La actividad, que se realizará los días 26 y 27 de septiembre, tratará temas sobre la migración de rapaces en Panamá, los fines del conteo de océano a océano y cómo monitorearlas.
Para participar sólo tienes que llamar a la ONG al número 232-5977.