Aguas profundas de los océanos almacenan el CO² durante la glaciación

  • 14/07/2015 02:00
El estudio ha revelado que hace unos 20 mil años, durante la época de máxima extensión de las capas de hielo en la última edad del hielo

Las aguas profundas del océano Pacífico ecuatorial albergaron aguas envejecidas que almacenaron una gran cantidad de CO² durante la última glaciación, según un estudio internacional liderado por el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) de Barcelona.

El estudio ha revelado que hace unos 20 mil años, durante la época de máxima extensión de las capas de hielo en la última edad del hielo, las aguas profundas del Pacífico este ecuatorial estuvieron menos ventiladas, lo que, en principio, permitió acumular más CO² y alejarlo de la atmósfera.

El trabajo apoya la teoría de que los océanos tuvieron un papel clave como responsables de los cambios en los niveles de CO² registrados en la atmósfera durante épocas frías y cálidas. ‘La ventilación oceánica hace referencia, principalmente, al tiempo que una masa de agua lleva alejada de la atmósfera, en profundidad, y que puede ser estimada a través del análisis del carbono 14 o radiocarbono', explicó María de la Fuente, investigadora del ICM-CSIC. Este elemento se forma en la atmósfera de forma continua y, posteriormente, es incorporado por la biosfera terrestre y los océanos. Los resultados de este estudio, publicado en la revista Nature Communications , muestran la existencia de una masa de agua profunda unos 1,300 años más vieja que la actual en el Pacífico este ecuatorial, durante el último período glacial.

Con el inicio de la deglaciación, la señal de carbono 14 indica una ‘reactivación' de la circulación oceánica, cambio que coincide con el aumento de CO² en la atmósfera. ‘Estos resultados apoyan la hipótesis de que los océanos almacenaron grandes cantidades de CO² en profundidad durante el último glacial, regulando así la concentración atmosférica a escala glacial/interglacial', dijo la científica Eva Calvo.

La científica ha explicado que el radiocarbono decae con el tiempo, lo que permite estimar la edad de una masa de agua. Así, cuanto más tiempo permanezca una masa de agua sin intercambiar gases con la atmósfera, menor contenido en carbono 14 tendrá y, por tanto, más envejecida y menor ventilada estará. Una masa de agua envejecida, además, tiende a acumular más CO² disuelto, procedente de la acción de los microorganismos que oxidan la materia orgánica.

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