Las cifras forman parte de las proyecciones de la cartera agropecuaria del Banco Nacional de Panamá, donde existen unos 5,400 productores activos. El banco...
- 02/08/2014 02:00
Un informe de la organización ecologista WWF señala que los grandes incendios forestales aumentaron un 22% entre 2004 y 2013, respecto a la década anterior. No obstante, destaca el 2013 como ‘uno de los mejores en materia de incendios forestales de la última década’.
El documento denominado ‘Los bosques después del fuego’ subraya que durante estos años los grandes incendios fueron más agresivos y quemaron más superficie hasta alcanzar una media de mil 800 hectáreas por cada incendio, frente a las mil 430 hectáreas de la década anterior (1994-2003).
La WWF constata que ‘en muy pocos incendios se quema mucho‘, así, si hace dos décadas en este tipo de incendios ardía el 28 % de la superficie total afectada por incendios, entre 2004 y 2013 en apenas el 0.15% de los siniestros se quemó el 40% de la extensión afectada por los fuegos.
Ante este panorama, la organización ecologista teme que los incendios ‘continuarán cobrando protagonismo en el actual contexto de cambio global y no podrán combatirse con nuevos y potentes hidroaviones, sino con una apuesta clara por hacer bosques más resistentes a posibles impactos’.
A pesar de que, entre 2004 y 2013, en el conjunto de los incendios se constata una reducción de los mismos, así como un aumento de la eficacia de los medios de extinción, no está justificado, señala WWF.
Más prevención
Ya no vale invertir solo en avanzados dispositivos de extinción, sino que hay que evitar que los fuegos se produzcan y se propaguen como hasta ahora, dice la WWF, insistiendo en la importancia de la prevención.
En el último decenio han ardido de media 116 mil hectáreas al año, lo que ha supuesto una reducción del 22% respecto al mismo periodo de la década anterior y de un 49%, respecto a dos décadas atrás. Una cifra ‘demasiado elevada’ que amenaza, por ejemplo, la conservación de los bosques españoles para generaciones futuras, puesto que de media al año arde el 0,5 % de la superficie forestal, extensión equivalente a la isla de Gran Canaria.
Recalca que los esfuerzos en prevención son ‘insuficientes’ y el cese de las actividades forestales y agrarias ha contribuido a que el monte presente una elevada probabilidad de sufrir incendios de alta intensidad.
‘Cuanto menos aprovechamiento se haga de los recursos forestales existe un mayor riesgo de que un incendio se convierta en gran incendio forestal’ y de que éste resulte ‘muy impactante desde el punto de vista social, económico y ambiental’, advierte.
En el documento se insiste que en el actual contexto de calentamiento global en el que los grandes incendios forestales son cada vez más vulnerables, el origen del problema sigue sin estar resuelto, los insuficientes esfuerzos en prevención.
‘La prevención es la principal herramienta de lucha contra los incendios, y sin duda, la más efectiva. Es mucho más fácil evitar un daño que luego repararlo’, afirmaba Josep Alfonso, director de la Fundación AXA.
‘La clave para conseguirlo es restaurar los bosques para hacerlos menos vulnerables al fuego, creando paisajes forestales que sean rentables y conserven sus valores ambientales y sociales’, añade el informe elaborado por la WWF y AXA, que tiene como principal mensaje: ‘Los incendios forestales pueden apagarse 20 años antes de que se produzcan’, como parte del proyecto ‘No arriesgues tu bosque’.
‘Guardianes del Bosque’
Este año, la WWF y la Fundación AXA piden a los ciudadanos contribuir a sensibilizar sobre los efectos de los grandes incendios forestales, a través de las redes sociales. Proponen que publiquen en Twitter o Instagram fotografías de la evolución de zonas afectadas por un gran incendio forestal con el hashtag #guardiandelbosque, y la WWF recopilará las imágenes, para luego publicar información sobre el proceso de recuperación de esos bosques, tras el incendio.