Moisés Cohen, presidente del Consejo de Servicios Internacionales de Panamá, desglosa la importancia de la Ley de Sustancia Económica como la llave para...
- 06/01/2023 00:00
La palabra verano proviene del latín veranum y está asociada al tiempo del año donde se incrementan las temperaturas.
El verano forma parte de las estaciones del año, periodos caracterizados por el comportamiento de variables meteorológicas, como la precipitación, el viento, la temperatura, entre otras.
En el caso del verano, según la Real Academia de la Lengua Española (RAE) está definido como la “época más calurosa del año, que en el hemisferio boreal corresponde a los meses de junio, julio y agosto, y en el austral a los de diciembre, enero y febrero”, sin embargo, la RAE explica que en las regiones tropicales se conoce como la temporada de sequía, que dura aproximadamente seis meses, con algunas intermitencias y alteraciones.
El ascenso de las temperaturas suele estar asociado a mayores horas de sol, lo que está vinculado a efectos positivos sobre la salud mental.
La plataforma relacionesinteligentes.com explica que tomar sol en cualquier momento del día, influye de forma positiva en el estado de ánimo de las personas, y que, la cantidad de horas de luz influye más en el humor de la gente, que la cantidad de rayos absorbidos.
Es por esto que cuando llega el verano, las personas lo asocian con bienestar y su forma de obtener más sensaciones positivas es moverse “hacia afuera”, surgiendo así las actividades al aire libre.
La llegada del verano influye en los ecosistemas húmedos y secos. La plataforma digital scienceing.com señala que los ecosistemas tropicales de árboles y plantas aprovechan la mayor cantidad de luz solar estirando las hojas y las frondas hacia la luz del verano, y que muchos animales buscan protección bajo tierra y se aventuran a salir principalmente de noche por las altas temperaturas.
Ejemplo de esto es que en verano los insectos se mueven más, lo que explica la plataforma digital bbvaopenmind.com al indicar que la biología de los insectos se vuelve más activa con el aumento de la temperatura, razón por la cual emigran hacia regiones más cálidas, como las mariposas monarca (Danaus plexippus), que a finales del verano vuelan a miles para recorrer distancias tan inmensas como la que separa Canadá de México. Otros insectos considerados plagas agrícolas también se apuntan a la migración.
En el caso del trópico, el cambio al verano produce descenso en la disponibilidad de fuentes de agua, por lo que insectos, animales silvestres y aves salen en búsqueda de ella, especialmente en lugares cercanos a los arroyos, ríos o riachuelos, donde por la cercanía a la fuente y la existencia de vegetación es posible encontrar sitios húmedos, y por ende agua.
En el caso de los seres humanos, la búsqueda de agua se intensifica en zonas donde la frecuencia y la disponibilidad de esta se vea reducida con el aumento de las temperaturas. En áreas donde la población se abastece de pozos, varios de ellos bajan en sus niveles o se secan, lo que genera la búsqueda de fuentes alternas de agua como carros cisterna o la excavación de nuevos pozos.
Otro hábitat que cambia por las temperaturas del verano es el de los peces; si son de agua fría, el aumento de las temperaturas los suele volver más activos en su natación hacia zonas más profundas, para obtener más oxígeno y bajar un poco la sensación térmica.
En la antigua Roma, la llegada del verano permitía visualizar cielos estrellados y constelaciones enteras, asociando así el verano a espectaculares cielos estrellados.
La plataforma digital enexclusiva.com detalla que los meses de verano son los mejores para hacer observaciones en Panamá, puesto que es posible observar 80 de las 88 constelaciones existentes, logrando incluso capturar imágenes de estas a través de la astrofotografía en lugares como el parque Omar o la calzada de Amador.
Es posible en esta estación observar el Cinturón de Orión. Como dato curioso, esta constelación tiene distintos significados. Para los griegos se trata de una banda formada por las estrellas alineadas de Alnitak, Alnilam y Mintaka; para los árabes simboliza un collar de perlas, y para los mayas son Las tres piedras del fogón.
Actualmente, estas tres estrellas que forman el Cinturón de Orión se conocen como Las Tres Marías o los Tres Reyes Magos, y se refieren a tres estrellas principalmente, Alnitak, Alnilam y Mintaka, las cuales están ubicadas en la Vía Láctea, a 915.1359 años luz de la Tierra.
El Cinturón de Orión se encuentra en el cúmulo de estrellas Collinder 70 en el centro de la constelación de Orión, la cual se puede ver junto a la Nebulosa de la Llama y la Nebulosa Cabeza de Caballo llamada Alnitak; además, está cerca de la constelación de Eridanus, con Tauro y los Can Mayor y Menor.
El verano está caracterizado por la aparición de colores de tonos brillantes y alegres, lo que se plasma en los paisajes de verano. En Panamá la exposición de colores queda retratada en los árboles, como lo indica la plataforma digital matadornetwork.com cuando se refiere a los nueve árboles que se pueden observar en el país; sin embargo, es posible también apreciar la estructura de los árboles en todo su esplendor cuando caen en verano todas sus hojas.
Así, en el caso del barrigón, según la publicación 'Árboles de Panamá', árbol de 30 metros de alto que cuando “bota” todas sus hojas en el verano, se puede observar la integración de su tronco abombado en la base con forma de barril, el cual sirve como reservorio de agua, con la majestuosidad de sus ramas que posteriormente albergarán a las aves. El barrigón es de la especie Pseudobombax septenatum, de la familia Malvaceae (antes Bombacaceae) y es de origen nativo.
En el caso del guayacán, árbol que mide hasta 40 metros de alto, durante el verano bota todas sus hojas y florece completamente con flores amarillas en forma de campana. El guayacán es de la especie Tabebuia guayacan, de la familia Bignoniaceae y tiene un origen nativo.
Otro árbol de la época es el nazareno, árbol de 25 metros de alto con la base que se asemeja a una pata de elefante y que tiene sus flores en forma de campana y de color azul púrpura. Su corteza tiene propiedades medicinales. Es un árbol de crecimiento rápido en ambientes abiertos. Es un árbol ornamental. Es de la especie Jacaranda caucana, de la familia Bignoniaceae y su origen es nativo.
El marco del paisaje del verano es el atardecer del sol, cuando a medida que baja y se acerca hacia el horizonte domina con colores cálidos y viste el cielo de naranja en todos los tonos.
Así, es posible observar como un paisaje espectacular los colores de los árboles, la migración de las mariposas monarca, los cielos estrellados, las calles cubiertas con flores y el azul del cielo con sus nubes durante la explosión de colores del verano.