Productos verdes, una alternativa ecológica

AMBIENTE. Cada día vemos deteriorarse progresivamente nuestro medio ambiente, y por ende, nuestra salud y bienestar debido a agentes fís...

AMBIENTE. Cada día vemos deteriorarse progresivamente nuestro medio ambiente, y por ende, nuestra salud y bienestar debido a agentes físicos, químicos y biológicos, que contaminan nuestro entorno.

La constante industrialización y el manejo inadecuado de los recursos naturales ponen en peligro la vida en el planeta.

Frente a esto, la sociedad ha ido creando una conciencia ecológica, para presevar su medio circundante y evitar así su destrucción, volviéndose consumidores de productos verdes.

Estos productos, también llamados biológicos, orgánicos o bio, respetan el medio ambiente y están elaborados con elementos ecológicos o bien reducen o disminuyen el uso de productos químicos contaminates en su elaboración, incidiendo positivamente en la naturaleza.

Así mismo, al utilizarlos se reduce la cantidad de contaminantes.

Van desde artículos tecnológicos, hasta productos alimenticios, así como productos de higiene y limpieza.

El sitio de internet Blog Verde, presenta una lista de estos productos, que incluye casas, pilas recargables, fuegos artificiales, jarras filtros, cerámicas y fertilizantes, que son amigables con el ambiente.

También, presentan alimentos ecológicos, que deben tener un sello especial y que según el sitio conllevan importantes beneficios para la salud, ya que contienen más nutrientes y vitaminas, además que carecen de aditivos químicos.

DUDAS EN ALIMENTOS

Sin embargo, recientemente investigadores de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, han dudado del valor nutricional o de los beneficios para la salud que ofrecen los alimentos orgánicos frente a sus alternativas convencionales.

La revista Annals of Internal Medicine, publicó los resultados de una revisión de más de 200 estudios en la que no encontraron ninguna evidencia científica de que sea más sano consumir estos productos.

Los estudios analizados incluían 17 investigaciones que comparaban a consumidores de productos ecológicos con quienes no los consumían y 223 estudios que comparaban los niveles de nutrientes, bacterias, hongos y pesticidas de diversos productos, incluidos frutas, verduras, cereales, carne, leche y huevos.

Los resultados obtenidos muestran que las frutas y verduras, tanto ecológicas como convencionales, tienen cantidades similares de vitaminas, aunque se detectó que los productos ecológicos contienen más nitrógeno, pero no está comprobado que esto ofrezca beneficios para la salud.

Ya en el 2009 la Agencia de Estándares Alimenticios (FSA) del Reino Unido había elaborado un estudio donde encontró que las diferencias en el nivel de nutrientes de alimentos ecológicos y convencionales no es suficientemente grande para tener una relevancia para el público.

ALTO COSTO

Por otro lado, a pesar de la cultura creciente a favor del consumo de estos productos, este se ve afectado por su alto precio.

Aun así, un estudio basado en 960 personas, hecho por Consumer Electronics Association reporta que el 53% de consumidores está dispuesto a pagar más por productos que no dañen a la madre tierra.

CONVENIO DE LA APEC

Recientemente, han surgido noticias positivas frente a este punto, ya que en el Foro para la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), se convino reducir los aranceles a una lista de 54 productos cuyo uso puede repercutir en la reducción de gases de efecto invernadero, según la agencia AFP.

Algunos miembros de la APEC imponen aranceles para este tipo de productos del 30% o más, según el ministro ruso para el Desarrollo Económico, Andrei Belusov.

No obstante, una declaración de los ministros al fin del encuentro precisó que los recortes de aranceles tendrán en cuenta las ‘circunstancias económicas’ de cada país de la APEC, una salvedad que permitirá a las economías aplicar esta medida cuando se sientan listas.

DESACUERDO EN DEFINICIÓN DE PRODUCTOS VERDES

En la ASEP hubo desacuerdos sobre qué productos verdes incluir en la canasta.

Belusov, calificó el acuerdo significativo, tras las discrepancias que reinaban la víspera en Vladivostok, sede de la cumbre de la APEC, sobre qué productos deberían incluirse en la lista.

‘Vemos emerger un nuevo mercado para productos verdes’, señaló.

Los líderes de la APEC, que se reunieron en Honolulú (EEUU) en 2012, pidieron a sus negociadores comerciales que presentaran una lista de estos productos para finales de este año. Sin embargo, hubo fuertes discusiones sobre los productos que deberían integrar esta cesta.

Mientras Estados Unidos quería una lista ‘creíble’, China luchó para que se incluyeran un sinfin de productos diversos.

‘Existe una muy amplia definición de lo que es un producto ecológico, que va desde los componentes de una bicicleta hasta la miel’, aseguró Donald Campbell, copresidente del Consejo de Cooperación Económica del Pacífico (CCEP), un think tank observador en la APEC.

‘Cada país tiene sus preferencias, por lo que ponerlas todas de acuerdo resulta difícil’, dice. Sin embargo, al final ni las bicicletas ni la miel integran la lista.

En cambio, en la misma hay turbinas a gas, calentadores de agua con energía solar y paneles de bambú, así como equipos para el reciclaje de aguas y el control de la polución del aire.

PROYECCIÓN ECONÓMICA

Algunos analistas aseguran que es difícil hacer una estimación precisa del potencial del mercado para productos verdes.

Pero la Unidad de Apoyo de Políticas de la APEC, el brazo de investigación del foro, ha analizado los comportamientos comerciales de 164 productos verdes sometidos a la OMC en 2007 por la Unión Europea y varios países desarrollados, entre ellos Estados Unidos.

El comercio mundial para estos 164 productos clasificados en 12 categorías creció una media anual del 12,8% entre 2002 y 2010, llegando a alcanzar un volumen de 871 mil 500 millones de dólares.

Las exportaciones de estos productos por parte de la APEC también crecieron un 13,5% por año desde 2002 a 2010, llegando a mover 443 mil 500 millones de dólares.

Según la unidad de investigación, los estudios preliminares muestran que este mercado tiene un potencial ‘enorme’ y ha pedido que se supriman algunos procedimientos de certificación así como otras barreras no arancelarias que no hacen más que obstaculizar su comercio.

La conciencia ambientalista se está imponiendo como una moda, sería justo que alcance furor, pero que no sea efímera.

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