Tiempo para compartir, tiempo de calidad

PANAMÁ. Cada día es más frecuente que los hijos vean televisión y coman en sus habitaciones, mientras los padres se ocupan de temas más ...

PANAMÁ. Cada día es más frecuente que los hijos vean televisión y coman en sus habitaciones, mientras los padres se ocupan de temas más ‘importantes’ como hacer las labores domésticas y que esté todo en orden. Sin embargo, este tipo de situaciones provoca que nos distanciemos de las personas a quienes más queremos.

Es común que los padres, por querer darles a sus hijos una vida cómoda y segura, olviden que el compartir y disfrutar pequeños momentos son más importantes que los objetos materiales.

CALIDAD, NO CANTIDAD

Pasar tiempo con tus hijos es una actividad importante dentro del vínculo familiar, pues mientras estés más con ellos, tendrás muchas oportunidades de reforzar sus valores, mejorar sus habilidades y de prepararlos para el futuro.

De acuerdo con el psicólogo Raúl Porte, el no invertir tiempo en la familia se ha vuelto un gran problema en la sociedad no solo panameña sino del mundo entero, pues la mayoría de los padres creen que no pasar tiempo con sus hijos es fácilmente compensable si le dan un regalo, cosa que es totalmente falsa.

‘Hablar todo el tiempo con nuestros hijos es esencial. No tenemos que esperar hasta la hora de la cena para sentarnos a conversar con ellos, podemos iniciar una charla que sea constructiva en el auto, mientras nos dirigimos a la escuela. No se trata de la cantidad de tiempo, sino de estar disponibles y de alentarlos, quererlos y apoyarlos’, subrayó.

SIN COMUNICACIÓN NO HAY EDUCACIÓN

Esta es una sociedad donde hay padres más participativos en la crianza, pero, a veces, con poco tiempo para estar con los hijos.

La educadora Gilda de James, directora de escuela primaria, asegura que pequeños gestos como bajarse a la altura de sus ojos cuando nos hablan y atenderlos con real interés pueden ser muy significativos para el desarrollo y educación de los menores.

En los últimos años, se ha visto un modelo de padre un poco más participativo en las labores de crianza de los hijos, lo que, según explica la educadora, ha comprobado ser relevante en el desarrollo de los niños.

‘La familia es la institución social fundamental en nuestra sociedad, siendo uno de los contextos principales para el desarrollo del niño. En ella, los pequeños aprenden y definen su rol social, comprende cómo son valorizadas sus características y actividades, lo que determina su autoestima como persona’, enfatiza.

Se han realizado muchos estudios acerca de los diferentes estilos de familia y sus influencias en el desarrollo de los niños, puntualizó Gilda de James. Todos ellos apuntan a que las familias bien constituidas, en las cuales ambos padres comparten la crianza de los hijos basados en un clima de afecto, que estimule el logro de la autonomía, fortalezca la identidad y los valores, tiene una influencia muy positiva en el desarrollo de su personalidad psicológicamente sana: niños menos agresivos, mejor autoestima, con mejores habilidades sociales e, incluso, mejores resultados en el colegio.

CONSECUENCIAS DE NO ESTAR CON ELLOS

Lo primero que debes recordar es que tus hijos son un reflejo de ti; el modo en que los tratas repercute en su comportamiento como hijos y más adelante en su comportamiento como padres, tal y como lo aclara Porte.

‘Los niños necesitan pasar tiempo con sus padres porque estos son sus modelos a seguir, sus maestros y guías. Los padres transmiten su sistema de valores a sus hijos cuando pasan tiempo de calidad con ellos’, explicó Porte.

De tal modo, que hacer lo contrario puede traer serias consecuencias, según afirmó el experto, tales como: problemas de conducta o aprendizaje en la escuela, actividad criminal, abuso de alcohol y drogas, embarazos adolescentes y baja autoestima.

HAZ LAS COSAS BIEN

Para mejorar la relación entre padres e hijos y poder disfrutar de tiempo juntos, la educadora Gilda nos recomienda lo siguiente:

‘Dedícate exclusivamente a cada uno de tus hijos al menos media hora al día, compartiendo, jugando, conversando; disfrutarás de una buena relación con ellos y harás que se sientan más felices’.

Si dispones de poco tiempo, enfatiza la educadora, transforma las actividades cotidianas en ‘momentos compartidos’, preparar la cena, recoger los juguetes, el baño de los más pequeños, seguro que de todas las cosas a desempeñar hay alguna en la que tu hijo pueda colaborar y ayudar. Además, puedes enriquecer la tarea con otras actividades que la hagan más atractiva: jugar, hablar, cantar, hacer juegos de palabras, lo que sea, tu hijo simplemente quiere estar contigo, divertirse y sentirse amado y querido por sus padres.

‘La familia es el sustento de la sociedad y por eso hay que cuidarla, aunque haya poco tiempo para estar juntos, hay que aprovecharlo y disfrutarlo al máximo. Si lo haces, pronto notarás importantes cambios en tu vida y en la de quienes más quieres’, remarcó la educadora.

RECUERDA

No son las diversiones ni los regalos, sino nuestro interés y dedicación personal a los hijos lo que nos permite tejer con ellos esos lazos afectivos que no se dan con la mera convivencia, y que son los que les hacen ver que ellos son lo más importante de nuestra vida, que los amamos más que a nadie y que nos preocupamos por ellos, eso es calidad y se debe dar en suficiente cantidad.

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