Panamá reduce desnutrición infantil a 5,6 %, pero sobrepeso y metas a 2030 frenan el avance

El retraso en el crecimiento pasó de 23,6 % a 5,6 % en Panamá. Especialistas advierten que la alimentación entre la gestación y los 5 años define la aparición de hipertensión y diabetes futura

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Panamá registró un avance en sus indicadores de salud pública tras disminuir la tasa de retraso en el crecimiento en menores de cinco años del 23,6 % en el año 2000 al 5,6 % en 2022, según datos recopilados en el informe Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2024.

Pese a ubicar al país entre las naciones con mayor progreso en América Latina y el Caribe, el reporte advierte que el ritmo de descenso actual resulta insuficiente para cumplir con la meta internacional de reducir la desnutrición infantil en un 40 % hacia el año 2030. A este escenario se suma el incremento del sobrepeso y la obesidad en las primeras etapas del desarrollo, un fenómeno que complejiza la atención epidemiológica nacional.

Especialistas en pediatría y ginecología de la región centroamericana evaluaron las cifras en Antigua, Guatemala, donde abordaron el impacto del entorno metabólico, el exposoma y la microbiota en la salud materno-infantil. Durante los análisis, los médicos precisaron que las carencias o excesos de nutrientes en la etapa preconcepcional y durante los primeros cinco años de vida generan secuelas permanentes en la vida adulta.

José Fernando Menéndez, médico pediatra, explicó que “los primeros cinco años de vida son determinantes para sentar las bases del desarrollo neurológico, cognitivo y metabólico del adulto, así como para la prevención de enfermedades relacionadas con el sobrepeso y la obesidad”.

Por su parte, Aleida Velásquez, médica de ginecología, enfatizó que la malnutrición de la madre repercute directamente en el producto de la gestación. “La calidad de la alimentación materna influye en el desarrollo del bebé y puede impactar su riesgo de padecer enfermedades como obesidad, hipertensión y trastornos cardiovasculares en la vida adulta”, sostuvo la especialista.

Los expertos concluyeron en la necesidad de adecuar los protocolos de atención clínica comunitaria y la educación médica continua en la región centroamericana, orientados a frenar la transición de la desnutrición hacia afecciones metabólicas tempranas que impacten el presupuesto de los sistemas de salud pública.

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