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- 15/03/2015 01:01
Ya hace un par de años hemos sido testigos de ataques cibernéticos a un grupo de instituciones en diferentes países del mundo. La característica más importante es que no son los de siempre, esta vez los bancos, los periódicos y otros medios de comunicación, han sido objeto de este tipo de ataques.
Y aunque cada tanto aparece en las noticias alguna información sobre el tema, parece que nosotros como usuarios normales de la tecnología no percibimos ningún peligro. La pregunta que muchos se hacen es: ¿existe algún peligro real? Eso de las computadoras pareciera lejano y que no nos toca.
El peligro es directamente proporcional a la tecnificación de la sociedad. Entre más sistemas esenciales para un país estén controlados por sistemas informáticos, más riesgo existe de un ciberataque.
En esto las películas nos han ya mostrado varias posibilidades. Si se apagase el sistema bancario de un país, o colapsara el sistema de semáforos o el de tráfico aéreo, los peligros serían reales.
En Estados Unidos se ha creado una división especial del ejército para combatir en este guerra. Muchas policías del mundo tienen equipos especiales para combatir el crimen cibernético y hay una gran cantidad de compañías que prestan asesoría en este campo, tanto a los privados como a los gobiernos. Como siempre, la mejor forma de combatir este tipo de cosas es la prevención y la mejor prevención es el diseñar las cosas bien desde el principio.
En nuestro entorno cercano lo más inmediato es manejar un buen esquema de claves y seguir las recomendaciones de los fabricantes de software , pero a una escala más alta, quienes diseñan los sistemas de nuestras ciudades y países deben analizar con mucha calma todas las posibles implicaciones de crear un sistema que esté conectado entre sí y con los demás.
A medida que los países y las instituciones a nivel global aumenten su nivel de sofisticación tecnológica, los riesgos de ataques cibernéticos lo harán también, así que debemos estar preparados para seguir escuchando sobre estos temas. Seguro veremos más ejércitos abriendo más unidades de expertos para la ciberguerra y el campo para la creación de empresas consultoras en estas áreas continuará expandiéndose.
En mi caso, acostumbro a cambiar los códigos de mis cuentas cada cierto tiempo y no los anoto en lugares a la vista. Es un comienzo por lo menos, pero conviene que desde el nivel personal hasta el nivel más alto del Estado, se establezcan políticas que soporten esquemas de seguridad reales y fiables. Al fin y al cabo mucho de nuestro mundo es ahora digital.