21 de Feb de 2020

Café Estrella

Un precedente femenino

PANAMÁ. La Cresta es un barrio antiguo de Panamá, las casas datan de los años 40. Llenas de plantas, cuentan con grandes espaciosos pati...

PANAMÁ. La Cresta es un barrio antiguo de Panamá, las casas datan de los años 40. Llenas de plantas, cuentan con grandes espaciosos patios y terrazas.

La casa de Mónica Kupfer no desentona con el barrio, es alta, con ladrillos antiguos, tejas viejas que señalan el cariño con el que se ha cuidado la casa que fue construida en 1946 y habitada por ella y su esposo al casarse, allí crío a sus dos hijos que hoy son universitarios. Ese lugar es su guarida familiar y laboral.

Ella nos recibe un poco acelerada como quien tiene mucho que hacer y las 24 horas del días no le alcanzan.

Nos acomodamos en su terraza delantera, que si no fuera por un espantoso edificio de más de 30 pisos de altura, se vería (como hace años) la preciosa Bahía de Panamá.

LA PREGUNTA

La historiadora del arte nos explica que le surgió una pregunta a medida que iba leyendo textos y libros. Veía que la mayoría de ellos era de autoría masculina y allí nació la pregunta ¿Hay menos mujeres haciendo arte o por tradición solo se ha documentado a los hombres?

‘De allí comencé a buscar quién podía ayudarme, ya que mi especialidad son las artes plásticas, es por eso que el libro tiene 8 autoras’, dijo Kupfer todavía tímida, ya que considera, se expresa mejor cuando escribe.

Cuando la editora comenzó su investigación en 1999, solo encontró un artículo de Julieta de Arango que hablaba de pintoras panameñas de Panamá y nada más.

Gracias a su amiga y ex socia Irene Escoferi (Q.E.P.D), encontró el primer empujón para el proyecto, gracias a las becas que otorgaba el Banco de desarrollo social, ya que no quería que nadie hiciera un texto gratis, porque tiene la convicción que la persona que aporta culturalmente para engrandecer el desarrollo humano de su país, se merece un salario como en cualquier otro trabajo.

En este país escribir historia o dedicarse a promover danzas, paga muy mal, ese dinero que me dieron del BID lo distribuí entre las mujeres que había seleccionado para el trabajo’, explicó Kupfer.

Después el trabajo más arduo fue intentar que esos textos que le habían entregado tuvieran coherencia entre uno y otro sin alterar lo escrito por sus autoras.

La idea era hacer un libro amplio que abarcara danza, teatro, literatura, fotografía y cine, artes plásticas y música; para que fuera un puntapié de próximas investigaciones de cualquier índole, donde se recogiera la historia de aquellas mujeres que hicieron mucho por Panamá con el objetivo de que no pasaran desapercibidas por la historia.

EN EL CAMINO

Ya embarcada en el proyecto y contra todos los pronósticos y tan solo con 3 amigas ayudándolas a buscar hijos y nietos de artistas ya fallecidos comenzó a buscar fotografías, otras personas que pudieran hablar de aquella mujer de cualquiera de las disciplinas en las que indagaba.

‘Lo más complicado fue literatura, porque las mujeres que escriben por lo general no son figuras públicas y se conocen al menos que den una conferencia, entonces me fui a la Biblioteca Nacional y le iba tomando fotos para que saliera las tapas de los libros’, contó entre risas, agregando que este es un libro casi hecho en casa.

También la falta de fondos fue un factor que jugó en contra en el trayecto del proyecto que comenzó en 1999. El único gobierno que contestó una solicitud de ayuda fue el actual, recibiendo ayuda del despacho de la Primera Dama.

Tuvo que tocar una veintena de puertas para buscar fondos que ayudará a culminar cada etapa del libro.

‘Estoy segura que se quedó gente por fuera y ya recibí algunos reclamos; pero es inevitable. Intenté hablar de mujeres que por el pasar de los años su trabajo iba quedar prácticamente en el anonimato’, explicó la historiadora del arte y fundadora de la Bienal de Panamá.

EL OBJETIVO

‘Yo quiero que las niñas vean este libro y digan yo quiero ser bailarina o fotografa o escritora’, afirmó con mucha convicción Kupfer quien es la Directora de la Fundación Arte y Cultura en Panamá.

Y agregó ‘En nuestro país se celebra tanto el éxito comercial y de la misma manera debemos hacerlo con lo cultural. No hay nada más hermoso que hacer algo que te gusta’.

En el libro titulado Mujeres en las artes de Panamá en el siglo XX se encuentran ensayos de Julieta de Diego de Fábrega, Priscila Filós, Carmen Linares, Ángela Picardi, Isis Tejeira, Consuelo Tomás, Maida Watson y de la misma editora, Mónica Kupfer.

Estas mujeres se tomaron la tarea de buscar e indagar en lo más profundo de nuestras disciplinas artísticas para dejar una huella en la memoria histórica de nuestro país.

El libro se lanzó hace una semana y la conferencia de prensa fue un lleno total, mujeres y hombres asistieron a la presentación en el Museo de Arte Contemporáneo para aplaudir el gran trabajo de Kupfer.

Dicen que en la vida todos llegamos aquí con una misión, si Mónica Kupfer así lo cree, seguro ya cumplió su cometido como historiadora del arte y como mujer panameña; que por su notable sencillez no es consciente del logro y del regalo que a puro pulmón realizó sin que nadie se lo pidiera. A algunos le gustará y a otros no, lo importante es que el libro existe.