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15 de Jan de 2021

Café Estrella

La mujer de la misteriosa sonrisa

PANAMÁ. ’La Gioconda’ o ‘Monalisa’ pasó por cientos de manos después de morir su creador en 1519.

PANAMÁ. ’La Gioconda’ o ‘Monalisa’ pasó por cientos de manos después de morir su creador en 1519.

Su última y actual morada el Museo de Louvre en París, Francia la resguarda como una de sus más valiosas piezas. Solo un hombre se ha podido acercar tanto a ella durante los últimos años.

Pascal Cotte es quien ha hecho una investigación exhaustiva de aquella pieza enigmática, pintada en madera.

EL HOMBRE

Cotte es francés y para la sorpresa de muchos no es historiador del arte, es solo un hombre sumamente curioso y observador que inventó la cámara multiespectral.

Con ella pudo retratar a la enigmática mujer, solo después de convencer a los dirigentes del Louvre de lo que intentaba hacer.

Con su cámara multiespectral retrató la obra y en cada una de sus fotografías y minuciosa observación pudo descubrir las técnicas y refacciones que se le hicieron a la obra al pasar de los años.

MITOS

Durante mucho tiempo corrió el rumor de que ‘La Monalisa’ era en verdad un autoretrato de Da Vinci, versión femenina, lo que es totalmente falso, según las investigaciones de Cotte, ya que ‘la Monalisa’ o ‘Gioconda’ era la esposa de Francesco Bartolomeo del Giocondo y su nombre era Lisa Gherardini.

SECRETOS

Cotte quien nació en París en 1958, es un científico autodidacta y que se especializó en distintas áreas como: electrónica, informática, óptica, optometría y todo lo que tiene que ver sobre estudios de pigmentos y pinturas.

Cuando terminó los estudios de su cámara multiespectral le propuso al Louvre trabajar para ellos, tardaron 5 años en tomar la decisión de contratarlo, pero al final su propuesta fue aceptada.

El 19 de octubre del 2004 comenzó a analizar los trabajos de Leonardo. De aquel año hasta la fecha ha analizado a profundidad los secretos de ‘La Monalisa’, entre otras obras.

Uno de los datos más interesantes es que ‘La Monalisa’ fue pintada en un pedazo de madera de álamo, una selección hecha cuidadosamente por Leonardo, ya que el álamo no se expande con la humedad.

Además Da Vinci siempre pintó en madera lo que hace más importantes sus obras, porque las técnicas del esfumado en madera son sumamente complejas.

Entre los 25 secretos que descubrió Cotte están que el velo de ‘la Monalisa’ se pinto después de que se terminó el cuadro.

La investigación de Cotte fue realizada durante 2 años y se tomaron múltiples fotografías de la obra y al final se creo la réplica más exacta de la obra, la cual está en exhibición en el Elefante Blanco del Hospital Santo Tomás hasta mediados de diciembre.

La fama de esta pintura no se basa únicamente en la técnica empleada o en su belleza, sino también en los misterios que la rodean. Además, el robo que sufrió en 1911, las reproducciones realizadas, las múltiples obras de arte que se han inspirado en el cuadro y las parodias existentes contribuyen a convertir a ‘La Gioconda’ en el cuadro más famoso del mundo, visitado por millones de personas.

Las pinturas de Leonardo en general están en buen estado, los daños que sufrió ‘La Monalisa’ no se deben al paso del tiempo sino al uso de barniz por restauradores, durante años anteriores a su llegada al Louvre.