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03 de Jun de 2020

Café Estrella

No me culpen por infiel, lo heredé de mi papá

COLOMBIA. La sabiduría popular le aconseja a los hombres mirar a su suegra para saber cómo va a lucir su novia dentro de 20 años, pero a...

COLOMBIA. La sabiduría popular le aconseja a los hombres mirar a su suegra para saber cómo va a lucir su novia dentro de 20 años, pero ahora un nuevo estudio le recomienda a las mujeres fijarse en sus suegros.

Según una investigación presentada ante el congreso de la Asociación Europea de Comportamiento y Evolución Humanas, aunque tanto los hombres como las mujeres ponen los cachos por igual, es más probable que los hombres cedan ante la tentación de un desliz si su padre fue infiel en sus años mozos. Esta teoría se confirma con casos emblemáticos como el del golfista Tiger Woods y su padre, ambos famosos por ser mujeriegos consumados.

El doctor Jan Havlicek, a cargo del estudio, reclutó a 86 parejas e interrogó a los hombres y las mujeres por separado sobre sus aventuras y sus antecedentes familiares. El psicólogo concluyó que durante la etapa de crecimiento los hombres aprenden de su papá qué conductas son apropiadas y cuando crecen tienden a reproducirlas.

Por eso es deseable que antes de formalizar una relación, las mujeres indaguen por el pasado sentimental de su suegro y qué tanto acostumbra echarse una que otra canita al aire.

Martie Hasleton, psicóloga evolutiva de la Universidad de California que también participó en el estudio, fue más allá y aseguró que la tendencia a ser infiel no sólo se aprende del modelo paterno sino que también se lleva en los genes.

De acuerdo a Hasleton, los papás apuestos tienen hijos más atractivos, lo que les da mayores oportunidades de ser infieles. En cambio, las mujeres bellas no usan su apariencia para tener más deslices sino para conseguir un mejor partido.

‘Las mujeres que son más atractivas no necesariamente van a ser infieles. Ellas usan sus encantos para conseguir el mejor compañero y un buen papá para sus hijos mientras que ellos usan sus atributos para obtener variedad sexual’.

¿POR QUÉ SOMOS INFIELES?

Havlicek halló que el hecho de que un hombre esté satisfecho con su pareja no disminuye el riesgo de que tenga una aventura extramatrimonial. De acuerdo a los resultados de las encuestas, los hombres tienen deslices porque quieren sexo y anhelan un mayor número de compañeras sexuales, no porque estén inconformes con sus esposas.

Las mujeres, en cambio, tienen un alta probabilidad de engañar a sus maridos cuando no son felices en su relación y cuando ponen los cachos, lo hacen porque tienen la esperanza de encontrar un nuevo compañero que llene ese vacío.