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11 de Apr de 2021

Café Estrella

Raro retrato de la reina Isabel I llega a exposición

Por décadas un retrato de la reina Isabel I estuvo colgado en una pequeña tienda de regalos de Carolina del Norte. Según los rumores, la...

Por décadas un retrato de la reina Isabel I estuvo colgado en una pequeña tienda de regalos de Carolina del Norte. Según los rumores, la pieza era un retrato extraño, pues presentaba a la soberana visiblemente envejecida, pero algunos expertos en arte no estaban de acuerdo sobre su valor.

Todo cambió en 2010, cuando un curador de la Universidad de East Carolina analizó la pintura y dijo que se trataba de una obra de 1592, año en el que Isabel tenía unos 60 años. Ahora el retrato ha llegado hasta la capital estadounidense para su primera exposición desde que Ruth Coltrane Cannon lo donara al jardín y centro cultural Elizabethan Gardens en la década de 1950.

La atención recibida ha hecho que Carl Curnutte, el director ejecutivo del jardín vea el retrato bajo una nueva perspectiva. ‘El jardín lo respetaba como respetamos todas nuestras pertenencias’’, dijo. “Era considerado parte del jardín en su totalidad y ahora es completamente diferente, lo veo diferente’.

La pintura de óleo sobre roble formará parte de la exposición ‘Nobility and Newcomers in Renaissance Ireland’ sobre gobernantes de Irlanda, en la Biblioteca Folger Shakespeare. El artista es desconocido, pero la pintura ha sido atribuida por años a la escuela de Marcus Gheeraerts el joven, un artista de la corte de los Tudor.

Es uno de quizá dos retratos de gran formato que muestran a Isabel de edad avanzada, dijo Anna Riehl Bertolet, autora de “The Face of Queenship: Early Modern Representations of Elizabeth I’’, libro sobre los retratos de Isabel. El otro retrato está en la Colección de la Casa Burghley en Inglaterra y también ha sido atribuido a Marcus Gheeraerts el joven.

Bertolet dijo que Isabel protegía su imagen no por vanidad, sino porque la pintura de una reina envejecida podría haber afectado su poder y preocupar a sus súbditos, pues no tenía esposo, hijos, ni sucesor definido.

‘Así que no perpetuó la imagen de una Isabel muy realista’, dijo Bertolet, profesor asociado de Inglés en la Universidad Auburn.