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02 de Apr de 2020

Café Estrella

Un negocio próspero y bien aceptado

PANAMÁ. Fue por el año 1969 cuando Marina García decide viajar desde la ciudad de Las Tablas, Los Santos; a la ciudad de Panamá en busca...

PANAMÁ. Fue por el año 1969 cuando Marina García decide viajar desde la ciudad de Las Tablas, Los Santos; a la ciudad de Panamá en busca de una mejor educación, sin imaginarse que acá la esperaba su destino.

Después de haber escuchado algunas historias de ella, decidimos buscarla, fue de esta manera como emprendimos el pequeño viaje que nos llevó a la avenida Central, de allí recorrimos unos 100 metros hasta llegar a la Joyería La Esperanza, la cual todavía conserva el nombre de ‘Casa de empeño La Esperanza’, ahí encontramos a la señora Marina, ataviada con un vestido con labores típicas y por supuesto joyas que lo acompañaban.

‘¿Son ustedes los del periódico?’, nos pregunta, y al contestarle afirmativamente sale de detrás del mostrador y nos saluda con besos y abrazos, como si nos conociera de toda la vida (creo que así de cariñosas y amables son todas las personas del interior del país).

Sin titubeos y con mucho entusiasmo nos empieza a contar su historia: ‘Yo vine a vivir con mi tío acá y una vez culminé mis estudios secundarios iniciamos juntos la labor de casa de empeño en el año 1985’. En aquel entonces, la competencia en casas de empeño estaba muy difícil, fue por esta razón que tomaron la decisión de dedicarse a la confección del joyero de la pollera. ‘Como buena tableña que me gusta lo que es lo nuestro y que le damos valor a la pollera y todas sus joyas y todo lo que implica el vestido típico, decidimos cambiar la línea y así fue como incursionamos en la confección de lo que es la pollera y su joyero, y en verdad que tengo que darle muchas gracias a Dios y a la patrona Santa Librada de lo bien que nos ha ido’, expresó la señora Marina.

NEGOCIO COSTOSO

García comentó que ellos no confeccionan las joyas, pero que cuentan con la ayuda de los mejores orfebres del país, entre ellos mencionó a los hermanos Villarrreal, de La Palma y a Carlos Pacual, de la provincia Veraguas. Como ella misma lo manifestó, la vejéz es ingrata y muchos orfebres se han tenido que retirar del negocio, ‘pero debemos reconocer que han venido personas jóvenes que están muy entusiasmadas en la confección del joyero de la pollera, la mayoría son del interior del país’.

García contó que ellos han empezado a trabajar con colombianos, ‘nuestros vecinos tienen una filigrana muy espectacular, muy bonita y fina, son unos orfebres de primera categoría y a eso es lo que tenemos que darle el valor y reconocer el trabajo que ellos están realizando’.

El trabajo de la confección del joyero de la pollera y la confección del mismo traje típico en sí es muy elaborada, por ende se ha puesto muy costosa, es así como García explicó que estos productos han aumentado su valor altriple. No quiso dar una cifra exacta, pero comentó por partes: las polleras se pueden conseguir en 4 mil dólares, sin la enagua; las prendas son totalmente a parte, si hablamos de oro de 10 quilates, por ejemplo, la cadena más cara de la pollera que es la cadena de las monedas o cabestrillo (con 8 monedas) está arriba de los 15 o 20 mil dólares; la chata de oro está en mil 300 dólares y una solitaria de oro pasa de mil 500. ‘Por eso hemos cambiado la línea, no se demerita la mano de obra del orfebre, porque esa también está alta. Hemos optado en poner a la venta joyas de plata bañadas con oro de 24 quilates, que las hace menos costosas’.

A NIVEL INTERNACIONAL

García se siente orgullosa pues manifestó que hay personas del extranjero que vienen a comprar a su joyería, las polleras y su joyero. ‘La joyería La Esperanza es reconocida en Nueva York, Miami, California y Los Ángeles, porque todos los panameños que residen allí tienen sus conjuntos típicos de acá y debemos estar orgullosos de que lo nuestro se muestra en el extranjero’.

Ella también es la encargada de prestarle sus polleras y joyas a los productores del programa ‘Hecho en Panamá’, para que ellos empolleren a sus invitados. Según contó la señora Marina contó que le gustó ver las reacciones de dos artistas: Penélope Menchaca, presentadora del programa ‘Doce Corazones’ y a la actriz Catherine Siachoque. ‘Ella se emocionó mucho con la pollera que le prestamos, tanto que quería comprarla, pero nosotros no la teníamos en venta, ya que le tenemos mucho cariño a algunas de nuestras piezas’.

Marina se orgullosa de que su pequeño negocio le esté dando tantos buenos frutos y más feliz se siente porque la juventud no está dejando de lado sus tradiciones ni sus costumbres. Es por esta razón que aprovechará el mes de la Patria, para dar gracias de una manera diferente.

Junto al equipo de ‘Hecho en Panamá’, grabará un video en un barco que atravesará el Canal de Panamá, el cual llevará alrededor de 25 a 30 mujeres empolleradas. ‘Vamos a filmarlo antes que termine noviembre y en ese recorrido vamos a hacer un incapie en los presidentes de antaño que querían este país y se preocupaban por las personas de escasos recursos, como lo son: Belisario Porras, Arnulfo Arias y Nino Chiari; aprovecharemos para celebrar el mes de la Patria y los 500 años del Mar del Sur’.