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15 de Jan de 2021

Ciencia

La innovación como modelo de negocio

Se suele pensar que para vender ‘innovación’ lo único que se necesita para eso es comprar algo afuera y traerlo. Pero hace falta más

La innovación como modelo de negocio
La innovación como modelo de negocio

Una sociedad que rechaza lo nuevo, que no apoya las visiones novedosas y que reniega de las personas que tratan de hacer las cosas de una nueva manera.

De esta manera va a ser extremadamente difícil que surjan en ella empresas cuya puesta en valor esté en la tecnología.

Se suele pensar que para vender ‘innovación’ lo único que se necesita para eso es comprar algo afuera y traerlo, o crear una ley que establezca la innovación.

La innovación es un atributo, no es algo que exista sólo. Se aplica a las cosas que hacemos de forma que uno puede decir cosas como ‘aquí cocinamos de forma innovadora...’ o ‘nuestro sistema de manejo de tráfico es innovador...’. En realidad viene siendo como una especie de ‘salsa’ con la que diferenciamos nuestros platos.

Para innovar se necesita impulsar en un ‘ecosistema de la innovación’, uno que reúne cosas tales como el recurso humano, la legislación, el capital, la transparencia, la voluntad política, etc.

La mejor forma de promover el desarrollo de este tipo de emprendimientos de base innovadora es alentando a los emprendedores a involucrarse en la solución de los problemas de la sociedad. Para crear algo nuevo es cuando se soluciona algún problema. Si de verdad se desea estar seguro de tener un mercado nada mejor que solucionar un problema que afecta a algún grupo de nuestra sociedad.

Como sociedad muchas veces desalentamos la reflexión, burlándonos de quienes lo hacen y dando a entender que ‘ eso de pensar mucho es para perdedores...’, pero no conozco una mejor forma para crear proyectos interesantes, que la de reflexionar de manera creativa en los problemas que se tienen.

Los espacios para esa reflexión son también muy importantes. Son las universidades las primeras llamadas a generarlos, logrando que en ellos se encuentren los investigadores y los estudiantes, con los emprendedores y personas de negocios. Además los grupos de interés deben crear lugares donde se puede generar conocimiento y el mismo se pueda usar para crear oportunidades nuevas.

Por último es muy importante que el estado garantice reglas justas e iguales para todos. No se puede competir con cosas innovadoras, si por razón de la corrupción o esquemas de mercado, dichas visiones jamás se vuelven proyectos reales.

Volverse un centro de innovación es, pues, en el fondo un llamado para auto revisarse y ver que de todas las condiciones que se necesitan se cumplen. La economía de hoy se mueve en los lugares innovadores, es momento de escuchar el llamado para insertarnos en ellos.