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30 de May de 2020

Cultura

Guararé exalta el folklore

PANAMÁ. El festival de Guararé tiene facetas singulares como la procesión de la Virgen de las Mercedes, los concursos musicales y el ev...

PANAMÁ. El festival de Guararé tiene facetas singulares como la procesión de la Virgen de las Mercedes, los concursos musicales y el evento del atolladero, donde todos los años la bella reina vestida de blanco irrumpe en la plaza del poblado y mancha a toda su corte y a los participantes con lodo.

A pesar de estas cosas extraordinarias, es la gente la que ha hecho que este festival del pequeño pueblo de Azuero, o de la provincia de Los Santos, perdure y crezca en dimensión en el mundo folclórico.

La gente que llega y participa, baila, canta, compra artesanías, prueba la gastronomía de los ventorrillos populares, juega toros o simplemente se agolpa el domingo a las orillas de las calles cuando pasa el desfile por las carretas, es la protagonista de esta fiesta nacional.

El festival nació en 1949 cuando el folclorista Manuel Zárate y unos amigos, sentados en el parque, frente a la iglesia idearon una festividad diferente en honor a la virgen patrona que con el correr del tiempo se convirtió en el Festival Nacional de la Mejorana en Guararé.Ha crecido tanto que ahora recibe conjuntos y manifestaciones folclóricas de todo el país y allí se realizan concursos de tambores, violines y mejoranas que han dado a Panamá grandes músicos.

Aquella vez, los organizadores del primer festival lanzaron un manifiesto cuyo espíritu aún perdura: “Hemos pensado los guarareños que las fiestas patronales de nuestros pueblos deben aprovecharse con fines de exploración de nuestros antecedentes culturales, de las más profundas raíces que constituyen la nacionalidad en todas sus formas, con la divulgación y demostración de fuerza, emoción y belleza espontánea, que es capaz el alma popular panameña”. Y así continúa siendo pues, todavía y se pueden ver delegaciones de bailes congos, grupos de Ngobes buglés, los cucuás de Coclé y a los manitos ocueños. Claro está que los diablos sucios y las bellas polleras santeñas, las parejas de pito y caja también se pueden apreciar por las calles en esta festividad.