24 de Feb de 2020

Cultura

Un ídolo y una marca que genera dinero

PANAMÁ. Si solo un millón de panameños se contagió con la fiebre de Margarita y envió un chat de 75 centavos, 750 mil dólares fueron a ...

PANAMÁ. Si solo un millón de panameños se contagió con la fiebre de Margarita y envió un chat de 75 centavos, 750 mil dólares fueron a parar a los organizadores de Latinamerican Idol. Si lo duplicamos se llega al millón y medio.

Si, en promedio, el panameño envió 20 chats durante el concurso, invirtió 15 dólares. Esto representa, de votar ese mismo millón de personas, la nada despreciable suma de 15 millones de dólares. Ahora, esto, sin entrar a considerar que el concurso duró cuatro meses con sus respectivas galas, donde para permanecer había que seguir chateando. Si en adición se cuantifica lo que aportó cada país, unos 25, donde se transmite el programa, los ceros y los millones se incrementan. Según se recoge en la web, en la primera versión del concurso, la venezolana Mayré recibió, sólo en la final, más de 700 mil mensajes de textos. Por eso si el presentador habló que esta tercera versión batió todos los récords, supongamos que Margarita logró un millón de votos, para no duplicar los de Mayré; sumados a los de Maria José, termina por arrojar que la final sobrepasó los 20 millones de dólares en chateos. Con lo cual el carro y el contrato con Sony para cada una de las finalistas es una minucia.

Cuánto se puede hacer con millón y medio de dólares? Un mundo de cosas! En el ámbito musical se pagaría la producción de un CD, un video clip y hasta una gira. Pero parodiando una frase publicitaria."Todo se puede comprar, pero la exposición en un reality como del que hablamos, no tiene precio". No hay duda que si los padres de Margarita, con todo y su talento, pidieran el apoyo, divorciados de esta plataforma, no conseguirían mucho.

Las cantidades de dinero que mueve este negocio son considerables, pero muy difíciles de precisar porque ninguno de los involucrados: Sony, la franquicia LAI, las telefónicas ni televisoras hablan de cifras. Apenas se cuelan porcentajes, sobre los cuales hicimos el ejercicio matemático que motiva esta nota.

El negocio de la música es eso, un negocio y los porcentajes convenidos a la firma de un contrato dependen de la trayectoria del artista y el poder de negociación de la partes. Van del 4% al 20% sobre las ganancias.

La disquera financia la producción, comercialización y distribución, adelantando al artista unas regalías, que en el caso de Margarita se desconocen. Este avance a los dineros de las ventas de discos, el artista los recibe, una vez se cubran los gastos antes mencionados.

Margarita, con lo demostrado hasta ahora, es una marca prometedora. Así lo dejan ver quienes tienen experiencia: Omar Alfano, Rubén Blades, los hermanos Gaytán y otros. De manera, que Margarita Inc o la Corporación Margarita forma parte de algo más grande, si personas de confianza, interesadas en procurarle a ella y no a sus bolsillos lo mejor, se le suman.

En resumen, Latinamerican Idol mueve ciento de miles de dólares. En coproducción de Sony Entertainment Television y FremantleMedia, todos los involucrados ganan. Panamá no es la excepción. Ganan las compañías telefónicas, los organizadores, las televisoras, los patrocinadores y el gobierno, al que le toca el 5% de las ventas de tarjetas.

Imaginemos que el trato con las telefónicas sea del 25% y con la producción el 15%. La cuenta revela que al final, quien menos gana es el participante. A su talento debe sumar una maquinaria de hacer dinero a costa de sus padres, amigos y un pueblo contagiado con la euforia. Nada más la familia de Margarita invirtió 11 mil dólares, y quién sabe cuánto los "infectados" por la "margaritamanía". ¡Con razón es difícil encontrar tarjetas en el mercado! El fuego de la pasión por el premio las consumió.