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08 de Mar de 2021

Cultura

Diversión y juego al pasar cada página

PANAMÁ. Entre jirafas y leones de peluche, el ambiente de Safari Bookshop se asemeja más al de un jardín de infantes que a una librería.

PANAMÁ. Entre jirafas y leones de peluche, el ambiente de Safari Bookshop se asemeja más al de un jardín de infantes que a una librería.

Llegamos durante la mañana y encontramos el local completamente vacío. Por la tarde, sus salones, cuyos pisos pintados de verde semejan una sabana africana, resonarán con la risa de decenas de niños, quienes de la mano de Beatriz Helena Soto y su equipo de pedagogos, descubrirán lo divertido que puede ser el ingreso al fascinante mundo de la literatura.

“Nos dimos cuenta de que en Panamá faltaba un mayor fomento de la lectura, especialmente en el caso de los niños”, nos cuenta Soto, propietaria de esta libería que abrió sus puertas hace un par de meses atrás en el sector de Costa del este con el objetivo de ofrecer un espacio diferente en el que los más chicos pudieran percibir a la literatura como algo realmente divertido.

“Los talleres de lectura tienen como finalidad que el infante enriquezca su vocabulario, mejore su comprensión de los textos y pierda un poco ese temor a tomar un libro por restricciones en su hogar”, explica Zahir Araúz, una fonoaudióloga que ha trabajado con niños toda su vida.

Cada tarde, de lunes a sábado, se dictan talleres, cada uno con una duración de 45 minutos. Los mismos utilizan el método de animación lectora con el que se busca romper con ese paradigma de que la lectura es algo aburrido o sólo útil para ayudar a conciliar el sueño”.

Después de leer el texto, los pequeños realizan una actividad manual que se relacione con la trama o con alguno de sus personajes. Esta sesión de manualidades puede incluir la realización de una máscara, figura o collage. De esta forma se pretende estimular la imaginación y la creatividad de estos precoces lectores, cuyas edades van desde los siete meses hasta los siete años.

¿Qué beneficios adicionales adquieren los niños, aparte de iniciarse en el hábito de la lectura? “Van poseer un mejor lenguaje, mayor facilidad de expresión y de relacionarse con sus semejantes. A través de los personajes, logran entender sus propias emociones”, asegura Soto.

Para el otro año, Safari Bookshop estará ofreciendo cursos de verano durante las mañanas, con matrículas flexibles que les permitirán a los padres llevarse a sus hijos de paseo durante las vacaciones. “Van a estar más enfocados en la intepretación, para que así los infantes se metan más en los personajes”, señala.