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23 de Jan de 2021

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L a pintura, la danza y la música han sido tres de las grandes pasiones del ser humano. Encontrar en cuál de ellas se puede ser sorprend...

L a pintura, la danza y la música han sido tres de las grandes pasiones del ser humano. Encontrar en cuál de ellas se puede ser sorprendentemente bueno, es el gran dilema del momento. Pero sin siquiera sospecharlo, los padres son los responsables directos de que estas habilidades innatas de todos los individuos se vean truncadas. Desde el vientre, el bebé es capaz de tocar, gustar, ver, oír moverse, sentir e inclusive, responder; por lo cual es entendible que la inteligencia sea pieza clave de su desarrollo.

Todas estas reacciones naturales forman la personalidad, y también marcan el camino para diversas inclinaciones, donde la música, la pintura, la artesanía y la danza garantizan su futuro. Todo depende del desarrollo del cerebro, para descubrir ese ‘don innato’ que posee cada persona, y que en los niños es más evidente a partir de los 6 y 7 años, cuando su sistema nervioso completa su maduración.

Considerando este período —el más rico en aprendizaje— hay que estar atentos como padres, a las cosas creativas que los niños son capaces de hacer y decir en esa edad y tener cuidado de no disminuir sus percepciones y fantasías. Las raíces de las metáforas, sentimientos estéticos, imaginación y creatividad se alimentan en ese período fértil del desarrollo infantil, son parte de este proceso, comenta Aníbal Domínguez, terapeuta infantil. Un dato interesante en este descubrimiento, es saber detectar cuáles son los intereses de los pequeños. Como los niños se encuentran en etapa escolar los primeros encargados de despertar estas capacidades son los padres, primeros educadores en esta formación.

En estos años, los padres tienen la responsabilidad de estar atentos, alentar y brindar un soporte a sus hijos ayudándolos a que descubran su lugar correcto en el mundo.

Cuando se reconocen las habilidades no los juzgue, pues estas inclinaciones a menudo se convierten en las bases para una futura carrera o vocación.